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Pantallazo
Ojo con las frutillas con chocolate del verano: fiscalizadores advierten olor a plástico y pelos
Autoridades de El Tabo han decomisado más de 600 kilos del producto y lo enviaron a laboratorio para determinar su composición, luego de detectar que la cobertura no se derrite, emite “olor a plástico” al quemarse y presenta contaminación visible.
Una serie de fiscalizaciones sanitarias realizadas durante el verano en la comuna de El Tabo, en la región de Valparaíso, encendieron las alertas de las autoridades tras detectar irregularidades en la comercialización de frutillas bañadas con una sustancia que no correspondería a chocolate.
El director de Seguridad Pública comunal, Pedro Rodríguez, confirmó que más de 600 kilos del producto han sido decomisados desde el 15 de diciembre y enviados a laboratorio para determinar su composición y condiciones sanitarias. La principal duda radica en que la cobertura no presenta el comportamiento propio del chocolate.
Según explicó la autoridad, uno de los elementos que generó sospechas fue que las frutillas no se derriten pese a permanecer expuestas al sol durante largos periodos. “Las hemos expuesto a temperatura y no se derriten, por lo tanto la presunción se mantiene de que es un producto que no sabemos de dónde ha sido manipulado”, indicó.
Durante las inspecciones también se detectaron problemas de higiene en los alimentos. Rodríguez señaló que las frutillas permanecen completamente cubiertas, lo que impide verificar su estado, y que en algunos casos se observaron contaminantes visibles. “Tapan las frutillas y no sabemos en qué condición están, tienen pelos, diferentes cosas”, afirmó.
Otra prueba realizada por fiscalizadores consistió en exponer la cobertura a fuego directo. En ese procedimiento no se produjo derretimiento, pero sí un cambio de color hacia tonos más oscuros y la emisión de un olor similar al plástico quemado, lo que reforzó la hipótesis de que la sustancia no corresponde a chocolate.
De acuerdo con los antecedentes recopilados, el producto llega a la zona en vehículos y luego es distribuido entre vendedores ambulantes que operan en playas del litoral. Mientras se esperan los resultados de laboratorio, las autoridades mantienen las fiscalizaciones y reiteraron el llamado a evitar el consumo de alimentos de origen desconocido.