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Agencia Uno
Subsecretario Eidelstein designa como funcionaria de planta a exasesora en cargo clave
El nombramiento de Jessica Tapia como jefa del Departamento de Estudios y Análisis generó críticas en la oposición, desde la UDI anunciaron que tomarán acciones ante Contraloría y acusaron “amarres políticos” en la Subsecretaría para las Fuerzas Armadas.
A menos de un mes del cambio de mando presidencial, el subsecretario para las Fuerzas Armadas, Galo Eidelstein (PC), designó a su exasesora Jessica Tapia Carvajal como directora del departamento de Estudio y Análisis, cargo de planta directiva grado 5° dentro de la repartición dependiente del Ministerio de Defensa. Anteriormente, la abogada fue su exasesora durante su administración y exdirectora en la Universidad Arcis.
Tapia asumió formalmente el 9 de febrero, luego de que el 26 de enero la ministra de Defensa, Adriana Delpiano (PPD), visara su designación. La resolución establece que pasa a desempeñarse como funcionaria de planta directiva grado 5°, condición que implica estabilidad en el cargo, ya que su eventual remoción no depende del cambio de administración, sino de evaluaciones deficientes o de un procedimiento disciplinario.
Según antecedentes publicados por La Tercera, Tapia ingresó en 2022 con grado 8 y una remuneración bruta de $2.666.023. En 2024 ascendió a grado 6 al integrarse a la División Jurídica y, en marzo de ese año, pasó al Departamento de Estudios tras sucesivas renovaciones de su contrata.
En enero de 2026 ganó el concurso para asumir la jefatura del departamento en calidad de funcionaria de planta grado 5°, nombramiento formalizado el 28 de ese mes. Con este cambio, que implicó pasar de contrata a planta y asumir una jefatura, su remuneración aumentó a $4.517.154 mensuales.
Desde la subsecretaría señalaron que el concurso contó con más de 40 postulantes y que el proceso fue realizado por una empresa externa, quedando Tapia en primer lugar. Además, destacaron su trabajo técnico con la Dirección General de Movilización Nacional y su relación profesional con el mundo militar.
Sin embargo, el nombramiento ha generado cuestionamientos internos y políticos. Sectores de la oposición acusan que se trataría de un “amarre” previo al término del mandato. El futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado (UDI), afirmó que el actual gobierno estaría consolidando designaciones en Defensa antes del traspaso de mando, y parlamentarios evalúan recurrir a Contraloría para revisar los concursos realizados en las últimas semanas.
La diputada Flor Weisse (UDI) afirmó para The Clinic que “el PC en la Subsecretaría para las Fuerzas Armadas, a través de Galo Eidelstein, está realizando el mayor amarre político de ese partido en la subsecretaría. Cuando el Gobierno habla de que no hay amarres, acá tenemos la prueba explícita de que Boric miente”.
La controversia también se enmarca en un antecedente: según fuentes conocedoras del proceso, cuando Eidelstein asumió el cargo habría solicitado a su antecesor no efectuar nombramientos durante el periodo de transición.
Antes de llegar al Ministerio de Defensa, Tapia fue directora de Derecho en la Universidad Arcis, nstitución que cerró en medio de una crisis financiera y que estuvo históricamente vinculada al Partido Comunista.
Tapia también es conocida por su participación en causas de derechos humanos. Fue la primera abogada en presentar una demanda indemnizatoria contra el dictador Augusto Pinochet por el caso Caravana de la Muerte, en el que su padre, el dirigente sindical Benito Tapia, fue ejecutado durante la dictadura.
Desde la Subsecretaría descartaron que su nombramiento responda a criterios políticos. “Se trata de una funcionaria bien evaluada por sus contrapartes militares en términos de capacidad técnica”, señalaron. Agregaron que sería “lamentable” que se cuestione su designación por antecedentes familiares vinculados a violaciones de derechos humanos.