Días de fuego en La Moneda
¡Hola! Poco a poco se acerca el final del verano y las noticias parecen adquirir más espesura, considerando que el periodo coincide, además, con la recta final del actual Gobierno. O, visto de otro modo, con el próximo arribo de José Antonio Kast.
- En esta edición, que es una de las últimas versiones resumidas antes de que retomemos la marcha habitual, te comentamos que la futura administración aún no pisa la alfombra roja de La Moneda y ya está bajo presión. ¿Por qué? Porque Washington propinó un mazazo al Gobierno saliente y una advertencia, tipo amenaza, a la administración entrante.
- Al Gobierno de Boric le pegó “en las canillas” al retirarles la visa a tres personeros gubernamentales, según fuentes oficialistas. Y a la futura administración de Kast la puso entre la espada y la pared. Sin decirlo, le está exigiendo decidir entre China o Estados Unidos. ¿El pretexto?: el proyecto tecnológico que busca conectar, a través de un cable submarino, las ciudades de Valparaíso y Hong Kong, una disyuntiva que el futuro Ejecutivo deberá sopesar como prioridad estratégica y que deja en evidencia los verdaderos alcances en el país de la “doctrina Donroe”.
Por otro lado, esta semana el concepto de “Gobierno de emergencia” se tomó la agenda, generando diálogos cruzados entre oficialismo y oposición, en una disputa que promete no solo cuestionar el manejo fiscal de la actual administración, sino también el corazón mismo de su legado.
- A diestra y siniestra, el objetivo parece ser el mismo. José Antonio Kast instaló la idea en la campaña presidencial,apelando a las urgencias que deberá enfrentar el nuevo Gobierno en materia de seguridad, y el oficialismo salió a defender su gestión con cifras en la mano, antes de que la amenaza retórica terminara por matar su propio relato.
Así las cosas, esta nueva edición de +Políticabuscará descifrar los alcances del concepto, sus limitaciones y la estrategia detrás del proyecto que pretende enmendar el rumbo el país. Antes de partir, les pedimos invitar a más personas a que se suscriban acá y así poder hacer crecer esta comunidad de ávidos lectores dispuestos a descubrir los nuevos secretos de la política.
La versión de la derecha: uso de la fuerza y medidas urgentes

Crédito: AGENCIAUNO
Aunque algunos atribuyen la idea a Arturo Squella, unos a Cristián Valenzuela y otros a Martín Arrau, la mayoría concuerda en que el concepto de “Gobierno de emergencia” se consolidó como la médula narrativa de los republicanos a contar de mayo de 2025, en plena carrera presidencial.
- El concepto político no es nuevo –fue utilizado por John Locke en el siglo XVII– y plantea facultades extraordinarias a los gobiernos para actuar con rapidez ante una urgencia. El modelo fue usado por Franklin D. Roosevelt en la Gran Depresión, Emmanuel Macron ante la amenaza terrorista y el húngaro Gyula Horn tras la caída de la Unión Soviética.
- En la derecha sostienen que el concepto impulsado por José Antonio Kast no fue diseñado como herramienta de la “batalla cultural”, buscando dominar la narrativa política en el periodo de transición –entre un Gobierno y otro–, sino que para marcar un giro en las políticas de seguridad y de economía bajo la premisa de una crisis profunda.
“Gobierno de emergencia”, para el entonces comando de campaña de J. A. Kast, no era un simple eslogan, sino una estrategia que mataba varios pájaros de un tiro. Primero, concentraba el debate político en dos temas críticos, seguridad y economía, lo que semanas después se extendió a salud y vivienda.
- Además, buscaba evitar el desgaste por discusiones en otros temas, como los valóricos, preparando el terreno para la implementación de medidas urgentes, incluso excepcionales, en un contexto donde se debatía por la cifra de homicidios del primer semestre, que superaba las 500 muertes.
Otra fuente consultada considera que el concepto implica también reivindicar el uso de la fuerza por parte del Estado contra el crimen organizado y defender la labor policial, medida que debería complementarse con la propuesta de aumentar la capacidad penal de 43 mil a 100 mil plazas. Y para los hampones más peligrosos: sin visitas, sin pertenencias y sin contacto con el exterior.
- En esa línea, se proyectaba que la administración republicana buscaría una “coalición de emergencia” para lograr acuerdos transversales en sus primeros 100 días. El diagnóstico apuntaba a la profunda decepción con la gestión de Boric, lo que permitiría que sectores que antes votaban por la izquierda miraran con interés el nuevo orden propuesto por José Antonio Kast.
La apuesta, sin embargo, conlleva un riesgo evidente: si el nuevo Gobierno no muestra resultados inmediatos en seguridad y economía, el respaldo electoral podría derrumbarse de forma abrupta cuando se hayan cumplido los primeros 100 días de mandato.
La versión de la izquierda: reformas en condiciones adversas
El cierre de la administración Boric no se juega únicamente en el despacho de las leyes pendientes, sino también en la disputa por el relato. A semanas del cambio de mando, la pelea por el “Gobierno de emergencia” se ha transformado en el nuevo deporte nacional.
- Mientras el Gobierno electo refuerza la idea de asumir un escenario de excepcionalidad y urgencia, los ministros en ejercicio pasaron a la ofensiva y han hecho propio el concepto de “emergencia”, buscando resignificar el período saliente como uno de reformas en condiciones adversas.
La batalla por el legado. El primero en entrar al debate fue el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, quien esta semana dijo que “se ha pretendido instalar el relato de un Gobierno de emergencia como una excusa para eventualmente implementar reformas que signifiquen algún marco de desprotección social”.
- Poco después se sumó el titular de Educación, Nicolás Cataldo, quien elevó la apuesta y sostuvo que “en términos educativos, al menos, la administración del Presidente Gabriel Boric ha sido el Gobierno de emergencia de verdad”.
Por su parte, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, reparó en “que los discursos de campaña son distintos de la gestión gubernamental. Se gana con un lema y se gobierna con otro”, sentenció. Pero las últimas semanas, antes de entregar el poder, no han sido fáciles para el Ejecutivo.
- Al complejo escenario legislativo, con reformas emblemáticas aún pendientes –como Sala Cuna Universal, FES y reforma política–, se sumaron cifras de déficit fiscal por sobre las expectativas, lo que llevó a Kast a instalar la etiqueta de “emergencia fiscal”, apuntando al desfinanciamiento público con que recibirá el Gobierno.
La idea fue rechazada de inmediato por el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, en medio de amenazas de una acusación constitucional en su contra. “Nosotros recibimos un déficit fiscal que era más del doble de este y no le llamamos a eso emergencia fiscal”, disparó.
Lo cierto es que, más allá de las frases para el bronce, el “Gobierno de emergencia” seguirá en disputa con posterioridad al 11 de marzo. Por un lado, el nuevo oficialismo justificando una administración “de excepción” y, por otro, la nueva oposición insistiendo en que finalmente Chile no se cayó a pedazos.
Hasta acá llegamos con esta versión veraniega de +Política. Si tienen algún comentario, duda o información que quieran compartir, pueden escribirnos a maspolitica@elmostrador.cl.
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