Opinión
Créditos: El Mostrador.
Aniversario de Santiago: hacia un estándar real de gestión para el Centro Histórico
Este 12 de febrero, Santiago conmemora un nuevo aniversario enfrentando una tarea urgente: consolidar la recuperación de su centro histórico desde una mirada integral y sostenida en el tiempo. Tras el estallido social y la pandemia, el casco histórico experimentó transformaciones profundas, como la salida de grandes empresas, la expansión del comercio informal, el deterioro de la seguridad y una persistente sensación de vaciamiento urbano.
Hoy, sin embargo, comienzan a observarse señales de recomposición. Nuevas oficinas, mayor presencia de comercio formal y un incipiente retorno residencial están devolviendo vida al centro más allá del horario laboral. Esta tendencia abre una oportunidad real para volver a habitar el corazón de la capital, pero también exige decisiones públicas bien diseñadas y mejor gestionadas.
En ese escenario, la calle Bandera concentra un debate que la ciudad debe dar con altura de miras, y que tiene que ver con cómo equilibrar movilidad, servicios y calidad del espacio público. Su reincorporación al transporte público, tras años como paseo peatonal, no puede entenderse como una medida aislada, sino como parte de una discusión mayor sobre el estándar de gestión que queremos para el Centro Histórico.
Desde TUCHS entendemos que la autoridad tiene la atribución de decidir según su visión. Precisamente por ello, creemos que toda intervención en materia de movilidad debe concebirse como un proyecto integral de espacio público, con metas claras e indicadores de impacto que entreguen certezas a quienes invierten, viven, trabajan y visitan el centro. Evaluar estas medidas requiere observar no solo el flujo vehicular, sino también su efecto en peatones, comercio formal, seguridad (real y percibida), accesibilidad, residentes, visitantes y usuarios del transporte público.
Al mismo tiempo, es clave mantener visibles las alternativas de mejora. Bandera puede consolidarse como un corredor urbano activo, con programación permanente, mantención adecuada, ordenamiento y condiciones de seguridad, fortaleciendo al centro como destino y no solo como zona de paso.
En TUCHS seguiremos apostando por la colaboración y la observancia técnica, convencidos de que la recuperación del Centro Histórico no depende de una obra o una calle en particular, sino de establecer, de una vez, un estándar real de gestión urbana que haga de Santiago un centro más habitable, seguro y sostenible.
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