Coctelería
Se viene el Día de la Piscola: el brindis más chileno que sigue marcando época
Cada 8 de febrero, la piscola se toma las barras. Pero como cae domingo, este año se toma el fin de semana. Un clásico transversal que se celebra con promociones, panoramas y el pisco chileno como protagonista indiscutido del brindis nacional.
Simple, transversal y profundamente identitaria. La piscola —esa mezcla infalible de pisco, bebida cola y hielo— no es solo el trago largo más popular de Chile, sino también un reflejo de la historia, la cultura de bar y las costumbres sociales del país. Cada 8 de febrero, el Día de la Piscola invita a celebrar un clásico que, lejos de pasar de moda, se mantiene vigente en cada junta con amigos, barra compartida y brindis espontáneo.
Parte de ese protagonismo se explica por el excelente momento que vive el pisco chileno a nivel internacional. Reconocido por su alta calidad y excelencia, ha conquistado más de 400 medallas en los concursos más importantes de bebidas espirituosas del mundo, consolidándose como un verdadero embajador de la tradición nacional. Hoy, Chile cuenta con más de 20 destilerías activas y más de 50 marcas, cada una con un estilo y sello propio que dan vida a una diversidad que va mucho más allá del clásico combinado.
El secreto de una buena piscola
Aunque el Día de la Piscola se instauró oficialmente en 2003, su origen se remonta a las décadas de los 70 y 80. En un contexto de crisis económicas y políticas, el acceso a destilados importados como el whisky o el ron era limitado, y el pisco —más cercano y accesible— ocupó rápidamente ese espacio. Así, la piscola se transformó en un símbolo de ingenio, cercanía y disfrute cotidiano.
Hoy, las cifras lo confirman: cerca del 80% del pisco que consumen anualmente los chilenos —casi 2 litros per cápita— se bebe en formato piscola. Pero no todas son iguales.
Para el enólogo Patricio Azócar, de la Cooperativa Agrícola y Pisquera Elqui Limitada, el carácter de la piscola depende directamente del tipo de pisco elegido.
“En general, los piscos se dividen en dos grandes grupos: los contemporáneos o modernos, y los ancestrales o artesanales. A su vez, los contemporáneos —que son los de consumo más masivo— pueden ser con o sin guarda en madera”, explica.
Según el especialista, hay tres grandes estilos que definen la experiencia:
- Amaderados: ideales para la piscola clásica. La madera aporta notas como vainillina y especias que armonizan muy bien con la bebida cola.
- Aromáticos: más complejos, resultado de mezclas de moscatel y guarda en madera.
- Transparentes: sin paso por barrica, realzan la fruta y entregan una piscola más fresca y varietal.
El ritual también importa. “La temperatura es clave: una piscola bien helada se siente más suave. Siempre hay que poner primero el hielo, luego el pisco y finalizar con la bebida”, recomienda Azócar.
Bares, celebraciones y 2×1
Este año, el Día de la Piscola se vive con fuerza en las barras. Kross Bar y MalPaso se unen para celebrar durante el sábado 7 y domingo 8 de febrero con una propuesta que rinde homenaje a este ritual chileno desde el origen y el oficio de bar.
En locales como Factoría Italia, Orrego Luco, BordeRío, Mall Sport, Concepción y Antofagasta (excepto aeropuerto), habrá 2×1 en piscolas MalPaso 35° Especial, además de sorpresas y activaciones especiales. El punto alto será el sábado 7 desde las 19:00 horas en Kross Bar Factoría Italia, con DJ en vivo, spot de fotos y un canje especial: quienes lleven un corcho MalPaso podrán cambiarlo por una piscola de regalo (máximo tres por persona).
Para quienes buscan una experiencia más especializada, Bar La Providencia destaca por su amplia carta de piscos, con notas de cata, el valle de origen y el perfil de sabor de cada uno.
La celebración también viene acompañada de conciencia. Cabify se suma al Día de la Piscola con descuentos pensados para moverse seguro durante el fin de semana. Con el código PISCOLA2026, se puede acceder a hasta 50% de descuento en dos viajes, con tope de $2.000 por trayecto, válido el sábado 7 y domingo 8 de febrero en la Región Metropolitana.
Además, la app mantiene beneficios asociados a distintos puntos de encuentro de la ciudad, como descuentos en BordeRío, Barbazul, Patio Bellavista y otros polos gastronómicos, reforzando la idea de disfrutar sin preocupaciones.
La piscola no necesita reinventarse. Su fuerza está en la sencillez, en la barra compartida y en ese gesto tan chileno de levantar el vaso y brindar. Porque más que un trago, es una costumbre que sigue uniendo generaciones.