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Día de los Enamorados: alternativas gastronómicas para celebrar para todos los bolsillos Gastronomía

Día de los Enamorados: alternativas gastronómicas para celebrar para todos los bolsillos

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Este 14 de febrero la invitación es pausar la rutina para expresar afecto, fortalecer vínculos emocionales y valorar a la pareja o seres queridos en torno a una mesa.


El 14 de febrero vuelve a posicionarse como una de las fechas clave para salir a celebrar los vínculos afectivos. Más allá de los regalos tradicionales, la gastronomía aparece como un lenguaje común para compartir, conversar y crear recuerdos. Desde experiencias de varios tiempos hasta picoteos con vista privilegiada o una cafetería,  hay diversas propuestas pensadas especialmente para este día.

Una noche de amor a la francesa en Normandie

Con más de dos décadas de historia, Normandie es uno de los bistrós emblemáticos del barrio Manuel Montt. Este Día de los Enamorados, el restaurante propone un Menú Maridaje de San Valentín, diseñado por la chef Javiera Maltés, donde la cocina francesa clásica se reinterpreta con elegancia contemporánea.

La experiencia contempla varios tiempos —desde ostras con vinagreta mignonette hasta pulpo confitado y un delicado éclair de manzana— acompañados por copas de vino especialmente seleccionadas. La velada será musicalizada en vivo por la cantante Pamela Cayuela, aportando una atmósfera íntima y envolvente.

Valor: $56.990 por persona
Reservas: con abono previo hasta el 13 de febrero
Ubicación: Barrio Manuel Montt

Cocina al fuego y productos locales en La Mesa

Para quienes prefieren una celebración sobria, centrada en el producto y la técnica, La Mesa, del chef Álvaro Romero, ofrece una cena especial de tres tiempos para el viernes 14 de febrero. El menú destaca ingredientes de temporada y preparaciones al fuego, sello distintivo del restaurante.

Incluye tártaro de tomate con mozzarella de Melipilla, lomo de ciervo de Villarrica con hortalizas a la brasa y un postre de chocolate con berries. Existe la opción de sumar un maridaje con vinos de pequeños productores nacionales.

Valor: $90.000 por persona
Maridaje opcional: $30.000
Ubicación: Vitacura

Cinco tiempos, coctelería de autor y ajedrez en Siete Negronis

Ubicado en Terrazas San Cristóbal, Siete Negronis propone una de las experiencias más originales para este San Valentín: una cena de cinco tiempos inspirada en el ajedrez, donde cada plato representa una jugada dentro del tablero.

La experiencia comienza con un tartar, seguido de una croqueta dorada y una brocheta asada con chimichurri y gratín de papa, acompañada de un Negroni afinado por el tiempo. Continúa con un linguini puttanesca maridado con Gin Tonic botánico y culmina —en jaque mate— con una panacota de limón y albahaca junto a un cóctel de ron.
Todas las preparaciones cuentan con alternativa vegetariana y sin alcohol.

Valor: $120.000 por pareja
Modalidad: Solo con reserva previa
Ubicación: Terrazas San Cristóbal

Sabores mexicanos y música en vivo en Güeros

La pasión y el amor intenso de Frida Kahlo y Diego Rivera inspiran la propuesta especial de Güeros, también ubicado en Terrazas San Cristóbal. Para esta fecha, el restaurante ofrece la Tabla Frida Kahlo & Diego Rivera, pensada para compartir.

Incluye coctelito de camarón, tostaditas de aguachile, chicharrón de calamar, pescado frito y guacamole de la casa. A esto se suma un cóctel de autor inspirado en la icónica pareja y una ambientación especial con música en vivo y cabina de fotos, ideal para parejas, amigos o celebraciones no convencionales.

Vermut nacional y picoteo en La Vermutería

A pasos de La Chascona, en pleno barrio Bellavista, La Vermutería se posiciona como una alternativa relajada pero con carácter. El lugar ofrece una carta pensada para compartir —papas bravas, empanadas argentinas, pulpo a la parrilla— y una amplia selección de vermuts nacionales, blancos y rosso, en versiones clásicas y coctelería de autor.

Una opción ideal para quienes buscan una celebración distendida, con identidad local y sin la formalidad de un menú cerrado.

Sabores para compartir: helado, café y pastelería

No todas las celebraciones del Día del Amor requieren una mesa larga ni un menú de varios tiempos. A veces, el romanticismo aparece en los gestos simples: sentarse sin apuro, elegir algo rico para compartir y dejar que la conversación fluya. En ese espíritu, el helado, el café y la pastelería se convierten en protagonistas de panoramas cotidianos que, para esta fecha, adquieren un significado especial.

Cory apuesta por una pastelería contemporánea diseñada explícitamente para compartir. Tras el éxito de su colección Viena, inspirada en la tradición pastelera europea, la marca lanzó versiones en formato barra, ideales para partir y disfrutar en conjunto. A esto se suma un tortero especial para parejas, disponible durante todo el día en versiones AM y PM, que permite armar una experiencia de degustación pensada para dos. La propuesta combina técnica, estética y sabor, posicionando la pastelería como un gesto de celebración íntima y consciente.

Por su parte, para este San Valentín Emporio La Rosa propone una serie de opciones pensadas para disfrutar a dos, como copas de helado para compartir, waffles tibios acompañados de fruta y fondues de chocolate que invitan a prolongar la sobremesa. A esto se suma una edición especial de paletas con forma de corazón, elaboradas con combinaciones clásicas y golosas —como dulce de leche y chocolate blanco— que funcionan tanto como regalo como para disfrutar en el momento. La propuesta refuerza la idea de que el helado no es solo un postre, sino una excusa para reunirse y celebrar desde el sabor.

En una línea más pausada, Bonafide propone volver al ritual del café como espacio de encuentro. Con una tradición ligada a la cafetería y la bollería, la marca presenta para esta fecha una edición especial de sus clásicos mendocinos bañados en chocolate, reinterpretados con forma de corazón. Disponibles tanto para consumo en local como en formatos para llevar, la propuesta se complementa con su carta habitual de café, copas de helado, milkshakes y bebidas frías, pensadas para compartir en una mesa sin prisas. Una invitación a celebrar el amor desde la conversación, la pausa y los pequeños placeres cotidianos.

Las alternativas distintas entre sí, pero la idea es celebrar el amor desde lo simple, regalándose tiempo, conversación y algo rico para compartir. Porque, a veces, los momentos más memorables no necesitan grandes producciones, sino solo buena compañía y un sabor que acompañe el recuerdo.

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