Opinión
El verano no termina el 1° de marzo: la vendimia como motor de un Chile conectado
Las cifras no mienten: el turismo interno en Chile está viviendo una etapa de consolidación. Según las proyecciones de Sernatur y los datos de ocupabilidad de este periodo estival —que ya promedian sobre el 62% en destinos clave —, los chilenos han demostrado que hayun interés real en recorrer su propio territorio.
Con una estimación de casi 29 millones de viajes realizados entre diciembre y febrero, el impacto económico es innegable, inyectando dinamismo a economías locales que dependen de la estacionalidad. Sin embargo, cada año nos enfrentamos al mismo “muro emocional”: la llegada de marzo y la sensación de que sólo un fin de semana largo nos permitirá volver a pensar en salir a otro lugar de Chile.
Culturalmente, asociamos el fin de febrero con el cierre de las maletas, pero la realidad geográfica, cultural y productiva de Chile nos ofrece una alternativa brillante para rebelarnos contra el calendario escolar y laboral: la temporada de vendimias, temporada que comenzó el 14 de febrero y que se prolonga hasta finales de mayo.
El mapa de la reactivación: Más allá de la Región Metropolitana
Planificar “escapadas” en función del calendario de vendimias (disponible en Chileestuyo.cl ), no es solo un plan de fin de semana; es un acto de disfrute al estilo veraniego, de cultura y orgullo chileno. También es un acto de descentralización efectiva. Además, Las fiestas del vino no se limitan a los valles centrales. Lo que nos permite tener una excelente razón para programarnos a conocer Chile más allá del verano.
Para este 2026, el mapa nos invita a movernos; Desde la Fiesta de la Vendimia de Ovalle (Región de Coquimbo) a finales de febrero, Pasando por los epicentros tradicionales como Colchagua y Curicó en marzo. Pudiendo llegar por el norte a hitos únicos como la Vendimia del Vino del Desierto en Tarapacá o la Fiesta de Codpa en Arica y Parinacota durante el mes de mayo.
Un impacto que trasciende el brindis
¿Por qué es vital fomentar estas escapadas? Por tres pilares fundamentales que, para el desarrollo de la industria turística en Chile, hemos identificado como ejes estratégicos para un mayor turismo en el futuro:
1. Desestacionalización: Al extender la actividad turística hacia marzo, abril y mayo, rompemos la dependencia del “sol y calor” para entusiasmar a los turistas en Chile. Nos permite cautivar desde una experiencia única y auténtica en más de dos meses y comenzar a disfrutar nuestro hermoso paisaje más allá del verano, sumando así el otoño a nuestras nuevas preferencias. El vivir esta experiencia tan propia de nuestro país, permite que los hoteles, restaurantes y artesanos mantengan un flujo de ingresos más allá de la temporada estival, evitando o disminuyendo el cierre por estacionalidad comercial.
2. Generación de Empleo de Calidad: Un turismo que dura todo el año o que se extienda a más de dos estaciones, esto permite que el empleo deje de ser precario o estrictamente temporal. La industria necesita guías, transportistas y personal de servicio con contratos de largo plazo, algo que solo se logra si la demanda se mantiene estable y desestacionalizada.
3. Descentralización y Desarrollo Rural: Las vendimias llevan al turista al corazón de las comunas rurales (como Molina, San Javier o Portezuelo), distribuyendo la riqueza hacia zonas que no suelen estar en el radar del turismo masivo. Junto a esto, invita a conocer el Chile profundo, tradiciones y bondades. Llenándonos de mayor orgullo por el país
El desafío: planificar para disfrutar en nuestras regiones
La invitación es clara, las vendimias y sus maridajes, son nuestras escapadas de otoño!
Si logramos que las familias y viajeros jóvenes adopten el hábito de las “escapadas de vendimia”, estaremos construyendo un país donde el turismo sea realmente el motor de desarrollo que Chile necesita: uno que sea sustentable, que valore nuestra identidad rural y que, sobre todo, no se apague cuando suene el primer timbre de clases.
El vino chileno ya es nuestra mejor carta de presentación en el mundo; ahora es el turno de que sea la excusa perfecta para que nosotros, todos los chilenos, comencemos una hermosa tradición para seguir descubriendo nuestro país: planificar ir a las vendimias como una nueva costumbre de inicios de otoño.
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