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Los brasileños ya decidieron viajar a Chile este invierno. ¿Y tu destino aún no está en YouTube? Opinión

Los brasileños ya decidieron viajar a Chile este invierno. ¿Y tu destino aún no está en YouTube?

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David Gormaz
Por : David Gormaz Fundador de LikeChile.com. Especialista en mercado brasileño
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En su reciente exposición sobre la agenda 2026, Neal Mohan, CEO de YouTube, dejó una señal clara para la industria global de medios y marketing: YouTube ya no es solo una plataforma digital, es la pantalla principal del hogar. Hoy compite de igual a igual —y en varios mercados supera en tiempo de visualización— a servicios como Netflix, Disney+ y Prime Video en televisores conectados.

El dato no es menor. Cambia la manera en que las personas consumen contenido y, más importante aún, la manera en que toman decisiones.

Durante años se pensó que las plataformas de streaming estaban destinadas únicamente al entretenimiento y que YouTube era un espacio de consumo fragmentado, móvil y breve. Sin embargo, la realidad actual es distinta. El crecimiento sostenido del consumo en televisores ha transformado a YouTube en un entorno de visualización “lean back”, el mismo espacio que históricamente ocuparon la televisión tradicional y luego las plataformas on demand. La diferencia es que aquí no solo se entretiene, también se investiga, se compara y se decide.

En Brasil, uno de los mayores mercados de YouTube en el mundo, este fenómeno tiene implicancias directas en el turismo hacia Chile. El viajero brasileño no improvisa su viaje de invierno. Lo planifica con meses de anticipación. Diversos actores del sector coinciden en que la decisión se toma, en promedio, con al menos cuatro meses de antelación. Y en el caso específico de la temporada de nieve chilena, esa decisión ocurre inmediatamente después del Carnaval.

Es decir, cuando en Chile muchos destinos comienzan recién a estructurar sus campañas de invierno, el turista brasileño ya eligió dónde viajar.

¿Dónde tomó esa decisión? En su casa. En el living. Frente al televisor. Mirando contenido largo en YouTube.

Porque el contenido que influye no es el video promocional de treinta segundos. Es el creador que explica cuánto cuesta esquiar en la cordillera, que compara centros de ski, que muestra la experiencia real, que detalla el transporte, el alojamiento y los errores que no se deben cometer. Ese contenido de veinte o treinta minutos construye algo que ninguna pieza publicitaria logra por sí sola: autoridad.

La televisión siempre fue el espacio de mayor impacto en el hogar. Hoy ese espacio lo está ocupando YouTube. Y mientras plataformas como Netflix o Prime Video concentran su propuesta en ficción y entretenimiento, YouTube combina entretenimiento con información práctica, con experiencia real y con credibilidad percibida.

Ahí es donde se está definiendo el viaje a Chile.

Sin embargo, buena parte de la industria turística chilena sigue mirando esta transformación como una tendencia secundaria. Se destinan presupuestos a campañas tácticas de corto plazo, a piezas tradicionales o a acciones aisladas con creadores, pero no se asume una estrategia consistente y sostenida en YouTube como eje central de posicionamiento.

No se trata de contratar influencers de manera puntual. Se trata de entender que la distribución del contenido es hoy tan estratégica como el producto mismo. Si un destino no está presente en la conversación que el viajero brasileño consume durante meses, simplemente no existe en su radar.

Mientras algunos actores aún dudan, los creadores profesionales, ya están construyendo posicionamiento para los destinos que sí comprendieron el momento. Y lo están haciendo en el espacio más influyente del hogar: la pantalla grande.

La agenda 2026 planteada por Neal Mohan no habla solo de tecnología ni de formatos publicitarios. Habla de un cambio cultural en la forma en que el mundo consume video. Y en turismo, quien no entienda cómo y dónde se toman hoy las decisiones, llegará tarde.

Los brasileños ya decidieron dónde viajarán este invierno. La pregunta que queda es si Chile, sus destinos y productos turísticos, fueron parte de esa conversación o si, una vez más, comenzó a promocionarse cuando el mercado ya había elegido.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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