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Cómo leen las personas las etiquetas en Chile: hábitos, brechas y desafíos del consumo informado

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María Ignacia Olave Hola
Por : María Ignacia Olave Hola Periodista de El Mostrador.
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Una encuesta nacional muestra que casi la mitad de las personas siempre lee las etiquetas, impulsadas por el autocuidado, la salud y el impacto ambiental, aunque el lenguaje complejo sigue siendo una de las principales dificultades.


La lectura de etiquetas se ha convertido en una herramienta clave para el autocuidado, la toma de decisiones informadas y la preocupación ambiental. Sin embargo, no todas las personas acceden a esa información de la misma manera. Un reciente sondeo de la Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios (Conadecus) permitió levantar una radiografía inédita sobre los hábitos de lectura de etiquetado en Chile, evidenciando tanto avances como desafíos pendientes en un mercado cada vez más complejo.

Durante septiembre y octubre de 2025, Conadecus, a través de su Área de Consumo Sostenible y Economía Circular, implementó el Sondeo de Hábitos de Lectura del Etiquetado en Chile, una encuesta dirigida a toda la ciudadanía, realizada de forma online y cien por ciento confidencial. ¿El objetivo? Conocer si las personas leen las etiquetas, qué información priorizan y qué obstáculos enfrentan al momento de hacerlo.

En entrevista con Agenda País, Marcela Godoy, líder del Área de Consumo Sostenible y Economía Circular de Conadecus, explica que el punto de partida fue una ausencia de información previa. “No había información de antelación. O sea, no hay sondeos, encuestas o investigaciones que revelen información con respecto a este tipo de conductas, con los hábitos que tienen las personas”, señala.

El estudio buscó identificar tendencias generales más que entregar conclusiones cerradas, abriendo un campo poco explorado dentro del análisis del consumo cotidiano en Chile.

¿Las personas leen las etiquetas?

Uno de los primeros resultados que arroja el sondeo es que la lectura de etiquetas está más presente de lo que muchas veces se asume. “Un 40% de las personas que respondieron la encuesta dicen que a veces y un 48% dicen que siempre”, explica Godoy. “Casi la mitad de las personas”, agrega, destacando que se trata de porcentajes relevantes.

Esta lectura, sin embargo, no es homogénea y depende del tipo de producto y de la motivación de cada consumidor o consumidora.

El sondeo muestra que los alimentos concentran el mayor nivel de lectura, alcanzando un 90%. La principal motivación es el autocuidado de la salud. “Las personas leen las etiquetas de los productos por autocuidado”, explica Godoy, especialmente en casos de alergias alimentarias, donde leer ingredientes se vuelve una necesidad cotidiana.

Después de los alimentos, aparecen los medicamentos con un 59%, seguidos por productos de higiene personal y cosmética, un fenómeno que, según la especialista, se ha visto impulsado por la difusión de contenidos en redes sociales sobre ingredientes, parabenos y disruptores endocrinos.

También destaca la lectura de etiquetas en la ropa, principalmente para conocer materiales y cuidados. “La durabilidad de la prenda que tú compras depende en un alto porcentaje de la mantención que tú le des a la prenda”, afirma Godoy, subrayando la importancia de recuperar el conocimiento sobre símbolos de cuidado textil.

Etiquetas que informan y otras que confunden

Pese a estos avances, el sondeo también identifica obstáculos relevantes. El principal es la dificultad de comprensión, especialmente en personas adultas mayores.

El lenguaje es muy complejo. La idea de las etiquetas es que sean fáciles de leer”, sostiene Godoy.

Para la experta, las etiquetas cumplen un rol clave: “Después de todo, los sellos de las etiquetas son el nexo de comunicación entre las empresas y las personas consumidoras”. Por eso, aunque leerlas es una responsabilidad del consumidor, también lo es de las empresas garantizar que esa información sea clara y comprensible.

Un 25% de las personas encuestadas pidió explícitamente un lenguaje más sencillo, junto con íconos más claros y formatos visuales que faciliten la lectura rápida.

Sellos ambientales y decisiones cotidianas

En el ámbito de la sustentabilidad, el estudio reveló cuáles son las etiquetas más reconocidas. El primer lugar lo ocupa el sello cruelty free o sin maltrato animal, seguido por el sello Elijo Reciclar y en tercer lugar, la eficiencia energética.

Esto nos indica que las personas toman decisiones para poder identificar o buscan aquellos sellos que tienen impacto directo en sus vidas”, explica Godoy. En el caso del reciclaje, el foco está en la gestión de residuos; en el de eficiencia energética, en el ahorro económico; y en el cruelty free, en una creciente conciencia sobre el bienestar animal.

Uno de los puntos más críticos abordados en la entrevista es el riesgo de greenwashing. “En el ámbito ambiental existe mucho el greenwashing, que es el lavado de imagen verde”, advierte Godoy, explicando que muchas empresas realizan declaraciones ambientales sin respaldo verificable.

Cuando buscas el sello, no existe. Un sello, un certificado, una norma, son muy pocos los productos que te dicen quién certifica”, señala. Para enfrentar este problema, plantea la necesidad de sellos certificados o verificados por terceros, con logos claros y reconocibles.

Consumidores diversos, perfiles distintos

El sondeo también permitió identificar distintos perfiles de lectura, desde personas interesadas que no logran comprender la información, hasta quienes confían plenamente en una marca y no leen etiquetas, pasando por quienes buscan datos específicos o quienes intentan “cambiar el mundo desde el carro del supermercado”.

Estos perfiles reflejan una realidad diversa y confirman que avanzar en etiquetado no solo implica normas, sino también educación y campañas que enseñen a leer e interpretar la información disponible.

La radiografía del etiquetado en Chile deja en evidencia que la lectura de etiquetas ya forma parte del consumo cotidiano, pero también que persisten brechas importantes de comprensión, acceso y veracidad de la información.

 

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