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Día Mundial del Agua: Eficiencia hídrica para la competitividad del agro Opinión www.freepik.es

Día Mundial del Agua: Eficiencia hídrica para la competitividad del agro

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Nicolás Zepeda
Por : Nicolás Zepeda Experto en sistemas de riego de Dripsa.
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En el marco del Día Mundial del Agua, la gestión hídrica vuelve al centro de la discusión agrícola. No es casual: en Chile, cerca del 70% del recurso se destina al sector, según cifras de la Dirección General de Aguas (DGA), en un escenario marcado por más de una década de sequía y una disponibilidad cada vez más limitada.

En este contexto, la eficiencia en el uso del agua dejó de ser una mejora incremental para transformarse en una variable estructural del negocio agrícola. Ya no se trata solo de producir más, sino de hacerlo con menos, en un entorno donde la gestión del recurso define tanto la rentabilidad como la viabilidad de los proyectos.

Si bien la superficie con riego tecnificado ha aumentado en los últimos años —impulsada por el sector privado y por programas de la Comisión Nacional de Riego (CNR)—, la adopción sigue siendo heterogénea. En particular, en pequeños y medianos productores persisten sistemas tradicionales que limitan la eficiencia y generan brechas productivas relevantes.

La tecnología disponible hoy permite un salto significativo. Herramientas como la telemetría, el monitoreo en tiempo real y la gestión integrada del riego hacen posible ajustar con precisión el uso del agua, reducir pérdidas y optimizar rendimientos. Sin embargo, su incorporación aún enfrenta barreras que van más allá de lo técnico.

Una de ellas es la lógica de inversión. En muchos predios, el foco sigue puesto en activos visibles, como maquinaria o ampliación de superficie, mientras que la infraestructura de riego —que incide directamente en la productividad— continúa postergándose. El resultado es una brecha entre el potencial productivo y lo que efectivamente se logra capturar.

De cara a los próximos años, el desafío será acelerar ese cambio de enfoque. En un escenario de escasez estructural, la eficiencia hídrica no solo será una ventaja competitiva, sino un requisito básico para sostener la producción agrícola. Y en esa transición, el riego tecnificado deja de ser una opción para convertirse en el punto de partida.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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