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Vacaciones y mascotas: cuidar su bienestar Opinión www.freepik.es

Vacaciones y mascotas: cuidar su bienestar

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Luis Rojas
Por : Luis Rojas Académico Carrera de Medicina Veterinaria Universidad de Las Américas, sede Concepción.
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Las vacaciones pueden volverse un desafío cuando las mascotas, perros o gatos, forman parte de la planificación. Surge entonces una pregunta: ¿cómo compatibilizar la necesidad de descanso y desconexión con la responsabilidad de resguardar el bienestar de nuestros animales?

En este contexto, resulta fundamental precisar qué entendemos por vacaciones, ya que las necesidades de cuidado varían según se trate de viajes largos o escapadas más cercanas. Para muchas personas la posibilidad de permanecer en su entorno habitual o trasladarse a corta distancia, permite hacerse cargo directamente de sus mascotas, evitando así recurrir a terceros para su cuidado.

No obstante, cuando la decisión es viajar junto a ellos, aparecen desafíos relevantes. Los trayectos extensos y la exposición a altas temperaturas representan riesgos importantes, especialmente para las razas braquicéfalas, como bulldogs o pugs, que, debido a sus características morfológicas, presentan mayores dificultades para regular su temperatura corporal frente al calor extremo.

En relación a los gatos, en general no son muy amigos de los viajes, pues el calor, espacios reducidos (como el canil), variación en la frecuencia de alimentación e hidratación, vibraciones del viaje y sonidos, entre otros, pueden afectarlos negativamente al ser una especie animal con tendencia al estrés. Es por ello que, en el caso de utilizar un servicio de transporte como avión o bus, se debe optar en lo posible al traslado en cabina, así no se someten al agobio de la zona de maletas, ya que podría ser perjudicial para su salud.

El lugar de hospedaje y actividades a desarrollar son muy importantes para tomar una adecuada decisión. Este debe estar adaptado para recibir a la mascota, de lo contrario el animal podría llegar a fugarse. También es importante tener en cuenta si en nuestro destino existen servicios veterinarios, sobre todo si la mascota sufre de alguna condición patológica crónica que debe ser controlada con relativa frecuencia.

Es necesario considerar que, nuestras mascotas no son personas, aunque a veces actúen como tal. Lugares turísticos, como playas, pueden representar un riesgo, con sus altas temperaturas, sonidos y encuentros con otros animales que podrían generar estrés o incluso situaciones peligrosas, que los puede llevar a agredir o ser agredidos. Así también, los parques nacionales que prohíben el acceso de mascotas debido al riesgo que representan para la fauna silvestre y la posible transmisión de enfermedades infectocontagiosas.

La decisión final siempre será responsabilidad de la familia o del tutor, para lo cual es necesario que ésta no sea tomada solo desde la emocionalidad, sino también desde la razón.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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