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Verano y salud bucal: cómo los cambios de rutina afectan la higiene dental de los niños Niñez Crédito: El Mostrador.

Verano y salud bucal: cómo los cambios de rutina afectan la higiene dental de los niños

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Especialistas advierten que los cambios de rutina en verano pueden afectar la salud bucal de niños y adolescentes.


El verano trae descanso y panoramas familiares, pero también un escenario complejo para la salud dental infantil. El aumento en el consumo de dulces, los cambios de rutina y el cansancio propio de las vacaciones pueden provocar un deterioro en los hábitos de higiene oral, elevando el riesgo de caries y problemas en las encías.

Así lo advierte Francisco Aránguiz, cirujano dentista de clínica Mora Pavic, quien señala que durante estas semanas se combinan dos factores clave: una mayor ingesta de alimentos azucarados y una disminución en la frecuencia y calidad del cepillado dental.

“En esta época hay un relajo evidente en las rutinas. Los niños consumen más dulces, papas fritas y alimentos procesados, y muchas veces se omite el cepillado, sobre todo el nocturno”, explica el especialista. A esto se suman paseos, campamentos y viajes, donde el control de la higiene se vuelve más complejo.

Dulces, biofilm y caries silenciosas

El consumo frecuente de alimentos altos en azúcar y carbohidratos, especialmente los productos pegajosos como chocolates, helados y gomitas, favorece la formación de biofilm dental.

Esta película bacteriana produce ácidos que alteran el pH de la boca y provocan la desmineralización del esmalte, dando origen a las primeras etapas de la caries.

“El error más común es pensar que la caries aparece de un día para otro como un punto negro. En realidad, comienza de forma silenciosa, y si no se refuerza el cepillado con pasta fluorada, puede avanzar rápidamente”, advierte Aránguiz. En ese sentido, el flúor cumple un rol clave al fortalecer el esmalte y frenar la progresión del daño.

Crédito: El Mostrador.

Gingivitis y ortodoncia: un riesgo adicional

Durante el verano también se observa un aumento de casos de gingivitis en adolescentes, una inflamación de las encías asociada a la acumulación de placa bacteriana. Tras las vacaciones, muchos jóvenes llegan a consulta con encías enrojecidas, inflamadas y con restos de alimentos, reflejando la pérdida del hábito de higiene oral.

El riesgo es aún mayor en quienes utilizan frenillos u otros aparatos de ortodoncia, ya que estos facilitan la acumulación de placa. Sin una limpieza adecuada, pueden aparecer caries alrededor de los brackets e inflamación persistente de las encías.

Recomendaciones para cuidar la higiene dental en verano

El especialista recomienda mantener al menos dos cepillados diarios, idealmente después de cada comida, dando especial importancia al cepillado nocturno. También sugiere una adecuada hidratación con agua, evitar bebidas azucaradas y contar con un kit de higiene dental de viaje que incluya cepillo, pasta fluorada y si es posible, hilo dental o enjuague bucal.

“No se trata de prohibir, sino de ordenar: si el niño va a comer un dulce, que sea después de una comida y luego venga el cepillado”, explica.

Desde clínica Mora Pavic llaman además a realizar un control dental preventivo antes del regreso a clases, entre fines de febrero y comienzos de marzo.

Crédito: El Mostrador.

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