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Deutsche Welle

Tratar con personas molestas podría hacerte envejecer

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Según un estudio, las personas estresantes que forman parte de tu vida están relacionadas con un envejecimiento biológico más rápido. La proximidad forzada, especialmente con la famila, parece agravar este efecto.


¿Te suena ese compañero de trabajo con el que te cruzas de lunes a viernes? ¿El que no para de contarte sus dramas sentimentales, acapara la conversación durante la pausa para comer y espera comentarios comprensivos sobre los mismos temas todos los días? O ¿qué hay de tu padre, que te llama varias veces a la semana con preguntas sobre tecnología, para luego ponerse a criticar tu estilo de vida, pero sigue esperando que le programes las citas con el médico?

Un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, confirma lo que muchos de nosotros sospechábamos desde hace tiempo: la actitud de esas personas puede hacernos envejecer más rápido.

En el estudio se observó que, en la vida de los participantes que presentaban un envejecimiento biológico acelerado, también había un mayor número de personas que les generaban estrés. Esto signifca que a esas personas molestas se las asocia con el envejecimiento acelerado, pero eso no prueba que esos seres que parecerían “absorber” nuestra energía sean la causa concreta del envejecimiento.

Cuanta más gente molesta alrededor, más rápido envejecemos

Los investigadores descubrieron que existe un efecto acumulativo: cuantas más personas agotadoras haya en nuestro entorno habitual, peor será el resultado. La presencia de cada una de ellas se asoció con un aumento del proceso de envejecimiento de un 1,5 % promedio. Eso significa que nuestro cuerpo envejecería 1,015 años biológicos en el transcurso de un año natural.

¿Que no parece mucho? A lo largo de un periodo de 10 años, esta tasa se traduce en casi dos meses adicionales de envejecimiento biológico por cada persona molesta con la que tenemos que lidiar.

Una razón para ello podría ser que tener que pasar tiempo con personas que nos resultan molestas conlleva efectos equivalentes a los factores de estrés tradicionales, como son los problemas económicos o el estrés laboral, afirman los autores. Estos factores de estrés contribuyen a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y de otro tipo, a una reducción de la función inmunitaria y a un aumento de la inflamación en el organismo, causante de diversas enfermedades.

Las mujeres dicen con más facilidad que hay personas molestas en su entorno

Para el estudio, los investigadores tomaron muestras de saliva de 2.345 participantes en el estado estadounidense de Indiana y, a continuación, analizaron el ADN en busca de marcadores de envejecimiento biológico. Las edades de los participantes oscilaban entre los 18 y los 103 años. Como parte de la encuesta, también respondieron a preguntas sobre sus relaciones sociales y describieron su estado de salud general.

En los resultados se observó que las mujeres eran más propensas que los hombres a declarar que había personas molestas en su círculo social más amplio (aunque no se especifica si dichas personas molestas eran más a menudo hombres o mujeres). Las personas que siempre sufrieron de problemas de salud y aquellas que habían tenido una infancia difícil también eran más propensas a declarar que tenían que lidiar con personas molestas.

¿Y quiénes son estas personas que nos irritan? Los participantes del estudio señalaron una mayor proporción de personas molestas entre compañeros de trabajo o de vivienda. Quienes lo hayan vivido probablemente lo confirmen: tener que trabajar o incluso vivir con una persona de carácter percibido como desagradable o irritante es especialmente estresante.

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