Opinión
Créditos: El Mostrador.
Atención Primaria de Salud: el camino para un sistema más eficaz y eficiente
En momentos en que el sistema de salud enfrenta crecientes presiones, como el envejecimiento poblacional, aumento de enfermedades crónicas y persistentes listas de espera, resulta cada vez más evidente que la respuesta no puede ser solo reactiva a nivel hospitalario, sino en fortalecer el primer nivel de atención. La Atención Primaria de Salud (APS) debe consolidarse como el eje estructurante del sistema sanitario chileno.
Un reciente estudio presentado por la Organización Panamericana de la Salud y el Banco Mundial evaluó el programa ministerial de APS Universal, iniciativa destinada a permitir que personas que no son beneficiarias del Fondo Nacional de Salud (FONASA) puedan inscribirse en los Centros de Salud Familiar (Cesfam) y acceder gratuitamente a sus prestaciones. Los resultados son interesantes.
En las 28 comunas pioneras donde se implementó la estrategia, la cobertura aumentó principalmente por personas afiliadas a FONASA que comenzaron a utilizar activamente sus prestaciones, sin que este aumento afectara la atención de la población previamente inscrita. El estudio destaca la alta valoración de los usuarios respecto de innovaciones como la extensión horaria, la gestión remota de la demanda mediante telesalud y la atención domiciliaria; la implementación del modelo de cuidado integral centrado en las personas (ECICEP), que permite abordar de manera continua y personalizada la salud física, mental y social de quienes viven con enfermedades crónicas, y la implementación de una gestión social integral que fortaleció la articulación entre salud, educación y desarrollo social a nivel comunal. Los avances se tradujeron en mejoras en la resolutividad, un mayor cumplimiento de metas sanitarias y una contribución a la disminución de hospitalizaciones evitables.
También hay que señalar que durante el 2025 hubo una inédita convocatoria a las universidades para fortalecer la formación en salud en torno a los valores de la APS, y un acuerdo transversal —impulsado junto al Colegio Médico y con apoyo técnico de la OPS— que reafirma que la atención primaria debe consolidarse como una política de Estado.
Más allá de programas específicos o de los ciclos políticos, fortalecer la APS es una decisión estratégica. Desde hace casi cincuenta años la evidencia internacional demuestra que es la forma más eficiente y humana de enfrentar los problemas de salud. Ante los desafíos del envejecimiento y las enfermedades crónicas, no hay otro camino que anticiparse al daño, prevenir la enfermedad y evitar complicaciones que generan mortalidad, deterioran la calidad de vida y crecientes gastos en salud.
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