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Irán: El rostro de mujer que se ha vuelto símbolo de las protestas y la libertad
La comunidad internacional ha expresado una preocupación creciente por la situación de los derechos humanos en Irán, con llamados a sanciones adicionales y apoyo a la población civil. El foco en las mujeres iraníes ha sido particularmente visible, reflejando la dimensión histórica y simbólica.
Irán vive una de sus olas de protesta más intensas de las últimas décadas. Lo que comenzó a fines de diciembre de 2025 como un estallido social motivado por la profunda crisis económica —inflación desbordada, caída del rial y empobrecimiento generalizado— se ha transformado en un desafío político de envergadura contra la República Islámica de los ayatolás. En el centro de este levantamiento hay un elemento que ya se ha convertido en símbolo: las mujeres iraníes.
Las manifestaciones que recorren más de un centenar de ciudades persisten desde el 28 de diciembre de 2025, con miles de ciudadanos —comerciantes, estudiantes y trabajadores— exigiendo no solo soluciones económicas sino también libertad, igualdad de derechos y un cambio político radical.

Imagen viral que simboliza protestas del pueblo iraní. Créditos: Redes sociales.
Del “Mujer, vida, libertad” a la primavera iraní de 2026
El papel de las mujeres iraníes en este movimiento no es nuevo, sino una continuación de una lucha que llevó al mundo al borde en 2022 tras la muerte de Mahsa Amini, una joven de 22 años que falleció bajo custodia policial por supuestamente violar las normas de uso del velo obligatorio. Su muerte desató la consigna emblemática —“Zan, Zendegi, Azadi” (Mujer, vida, libertad)— que unió a miles de manifestantes en ciudades de todo el país y marcó un punto de inflexión en la lucha por derechos fundamentales.
Las protestas actuales, aunque inicialmente motivadas por la economía, pronto se impregnaron de ese espíritu de reivindicación de libertades que las iraníes han encarnado durante años. Las calles, bazares y plazas se llenaron de mujeres que no solo exigen un alivio al descontento económico, sino un Irán más libre y menos teocrático.

Mujer iraní sigue la imagen viral de las protestas iranñiesi Créditos: X
La represión y los riesgos de ser mujer en las protestas
La respuesta del régimen ha sido brutal. Las fuerzas de seguridad han recurrido a uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias y restricciones de comunicaciones, incluida la desconexión casi total de Internet en todo el país para ocultar la magnitud de la represión.
Organizaciones internacionales como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han documentado el uso de armas, gas lacrimógeno y disparos reales contra manifestantes pacíficos.
En este contexto, mujeres de todas las edades enfrentan amenazas que van desde detenciones —incluso de adolescentes— hasta violencia física y encarcelamiento en prisiones como la tristemente célebre Evin, donde decenas de activistas han sido recluidas.
Más allá del velo: igualdad y cambio político

Aunque el foco internacional suele situarse en los enfrentamientos actuales, la resistencia de las mujeres iraníes no se limita a un episodio reciente. Desde la instauración de la República islámica en 1979, la erradicación de libertades básicas ha provocado continuas movilizaciones; sin embargo, los movimientos encabezados o impulsados por mujeres, especialmente desde los años 2000, han sido recurrentes y resilientes.
Tras las protestas de 2022, un informe de la ONU advirtió que el Estado intensificó la vigilancia y las políticas discriminatorias contra mujeres y niñas, con amenazas explícitas de castigo contra quienes desafiaban las leyes de vestimenta o expresaban sus demandas públicamente.
Aunque el uso del hijab obligatorio sigue siendo un símbolo potente del control estatal sobre los cuerpos de las mujeres, las demandas en las últimas semanas han trascendido ese reclamo. Hoy, millones claman por una Irán con igualdad de derechos, dignidad humana, oportunidades económicas y un sistema político que rinda cuentas.
Las consignas entrelazan temas económicos y políticos, pero subrayan una verdad central: son las mujeres quienes dan rostro y voz a un movimiento que desafía décadas de represión.
Mientras tanto, desde dentro y fuera de Irán, las voces que exigen libertad y justicia crecen con fuerza. Y aunque el costo ha sido alto —con miles de muertos según diversas estimaciones— la resistencia de las mujeres continúa siendo parte de la cara que representa la convulsión social más profunda del Irán contemporáneo.