BRAGA
Créditos: Agencia Uno.
Encuesta Humanas 2025: mujeres demandan igualdad, seguridad y mayor representación política
La Encuesta Humanas 2025 revela que discriminación, violencia e inseguridad siguen marcando la vida cotidiana de las mujeres en Chile. Aunque la mayoría valora la democracia, muchas cuestionan su capacidad para garantizar igualdad, derechos y seguridad en su experiencia diaria.
La Décimoquinta Encuesta Percepciones de las Mujeres sobre sus Condiciones de Vida y el País (2025), elaborada por Corporación Humanas junto al Observatorio de Género y Equidad (OGE) y la consultora Tú Influyes, revela que la violencia, la inseguridad y la discriminación siguen marcando de forma estructural la vida cotidiana de las mujeres en Chile.
El estudio también muestra que, aunque las mujeres continúan valorando la democracia, existe una evaluación crítica de su funcionamiento, especialmente por su incapacidad de garantizar igualdad, derechos, seguridad y bienestar en la experiencia diaria.
La investigación, de carácter cuantitativo, encuestó a 1.301 mujeres mayores de 18 años residentes en el país y evidencia una percepción ampliamente extendida de discriminación. Un 85% considera que el nivel de discriminación hacia las mujeres en Chile es alto o medio, mientras que un 57% identifica el ámbito laboral como el principal espacio donde esta se manifiesta.
Estas percepciones se repiten de manera transversal entre distintos grupos etarios, territorios y posiciones políticas, y remiten a desigualdades históricas presentes en el acceso al empleo, la permanencia en el trabajo, las condiciones laborales y el reconocimiento económico y social del trabajo femenino.
Democracia bajo evaluación
Los resultados también dan cuenta de una tensión en la evaluación del sistema democrático. Si bien un 62% de las mujeres afirma que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno, solo un 12% declara estar muy satisfecha con su funcionamiento.
En contraste, un 25% considera que en ciertas circunstancias un gobierno autoritario podría ser preferible. Esta percepción es más marcada en los sectores socioeconómicos más bajos, lo que evidencia cómo la desigualdad, la inseguridad y la precariedad en el acceso a derechos impactan en la legitimidad del sistema democrático.
Paula Salvo, directora de Corporación Humanas, explica que “las mujeres no están rechazando la democracia, sino evaluándola desde su experiencia concreta. Cuando la democracia no garantiza seguridad, igualdad ni derechos, se vuelve una promesa que no se cumple en la vida cotidiana”.
Inseguridad y violencia en la vida diaria
La encuesta también muestra la fuerte presencia de la inseguridad y la violencia en la experiencia cotidiana de las mujeres. Un 77% declara haberse sentido insegura en la calle, un 69% en el transporte público y un 67% en plazas o parques.
A ello se suma que un 63% considera que las redes sociales se han convertido en espacios de acoso y hostigamiento, una percepción particularmente marcada entre mujeres jóvenes.
Estos datos reflejan cómo el miedo y la violencia afectan la movilidad, la participación social y el ejercicio pleno de derechos.
Desde una perspectiva estructural, los resultados sugieren que estas experiencias no responden a hechos aislados, sino a un orden de género persistente que continúa organizando el mercado laboral, la distribución del poder y las condiciones de vida.
Amplios consensos sociales
El estudio también identifica consensos sociales relevantes que, según el informe, no siempre se reflejan en el debate público ni en las prioridades institucionales.
Un 90% de las mujeres rechaza las ideas que justifican la violencia en las relaciones de pareja y un 83% considera que la violencia hacia las mujeres es un problema social generalizado y una expresión extrema del machismo.
Asimismo, un 88% está de acuerdo con que mujeres y hombres compartan por igual las tareas de cuidado y del hogar, mientras que un 92% valora el trabajo remunerado como una fuente clave de autonomía económica y desarrollo personal para las mujeres.
Más de un 70% también rechaza la idealización de la “mujer tradicional” promovida en redes sociales.
Feminismo y cambios culturales
Los resultados también evidencian transformaciones culturales en curso. Un 58% de las mujeres se identifica de alguna forma con el feminismo: un 7% se declara muy feminista, un 20% feminista y un 31% algo feminista.
Según el estudio, estas cifras reflejan cambios sociales que atraviesan distintas generaciones y grupos sociales.
En materia de derechos sexuales y reproductivos, la encuesta muestra una sociedad diversa, aunque con una base relevante de apoyo a la ampliación de derechos. Un 48% de las mujeres se manifiesta de acuerdo con permitir el aborto hasta la semana 14 sin causales.
Jennifer Alfaro, coordinadora de estudios de Corporación Humanas, sostiene que “el apoyo a la ampliación del derecho al aborto debe leerse como parte de una demanda más amplia por autonomía y reconocimiento de las mujeres como sujetas de derechos. No es un dato aislado, sino una expresión concreta de cómo las mujeres evalúan la capacidad del Estado para garantizar derechos en su vida cotidiana”.
Interés político y prioridades legislativas
En el ámbito político, un 45% de las mujeres declara estar interesada o muy interesada en la política. Además, un 75% está de acuerdo con que la mitad de los cargos de toma de decisiones en el país sean ocupados por mujeres, reflejando expectativas de mayor representación, paridad y participación en los espacios de poder.
Respecto de la agenda legislativa, las encuestadas identifican como prioritarias iniciativas vinculadas tanto a problemáticas estructurales como coyunturales. Entre ellas destacan el levantamiento del secreto bancario para perseguir la corrupción y el narcotráfico (28%), la condonación de las deudas del CAE (18%), la ley de violencia digital (11%), la ley de eutanasia (11%), la reforma a la sociedad conyugal (10%), además de proyectos relacionados con cuidados y participación política.