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VPH y cáncer cervicouterino: cómo prevenir y detectar a tiempo BRAGA Crédito: El Mostrador.

VPH y cáncer cervicouterino: cómo prevenir y detectar a tiempo

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Especialistas explican que el Virus del Papiloma Humano es frecuente y prevenible, y que el riesgo real aparece cuando la infección persiste sin detección ni control.


El Virus del Papiloma Humano es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes, pero no siempre implica un diagnóstico de cáncer. La clave está en la prevención, el control periódico y la detección oportuna.

El cáncer cervicouterino se mantiene como el cuarto más común en mujeres a nivel mundial, con más de 342 mil muertes al año. En Chile, cerca de 600 mujeres fallecen anualmente por esta causa.

El principal factor asociado es el Virus del Papiloma Humano, una infección altamente prevalente. Se estima que hasta el 80% de las personas sexualmente activas tendrá contacto con el virus en algún momento de su vida.

El doctor Matías Solari, explica que “el VPH es una infección muy frecuente. Se estima que hasta el 80% de las personas sexualmente activas tendrán contacto con el virus en algún momento de su vida y que tanto hombres como mujeres pueden ser portadores. Aspectos como tener múltiples parejas sexuales, la ausencia de métodos de barrera y el inicio temprano de la actividad sexual juegan un rol determinante en la adquisición del virus”.

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¿Cuándo existe riesgo real?

En la mayoría de los casos, el sistema inmunológico elimina el virus de forma natural. Sin embargo, el problema surge cuando la infección permanece en el tiempo sin ser detectada.

“Es vital entender que tener el Virus del Papiloma Humano no es sinónimo de cáncer. Un resultado positivo solo indica la presencia del virus; el desafío real aparece cuando esa infección persiste en silencio durante años, pudiendo derivar en lesiones graves o diversos tipos de cáncer si no se detecta a tiempo. Por eso vemos casos de mujeres que desarrollan un cáncer invasor a los 50 o 60 años por una infección de su juventud que nunca fue detectada. Ahí radica la importancia crucial de los controles periódicos”, enfatiza el especialista.

Las infecciones por VPH se clasifican en dos grupos: de bajo riesgo, que pueden provocar verrugas genitales, y de alto riesgo, donde al menos 14 tipos —especialmente los 16 y 18— están asociados a distintos cánceres, como el cervicouterino, anal, de pene, vulva u orofaríngeo.

Prevención: educación, vacuna y controles

La prevención es el principal eje para reducir la incidencia de esta enfermedad. Según las metas impulsadas por la Organización Mundial de la Salud, se busca avanzar hacia la eliminación del cáncer cervicouterino como problema de salud pública.

“El PAP y el test de PCR para VPH son herramientas complementarias que permiten tomar decisiones más oportunas. Mientras el PAP detecta cambios en las células, el test de VPH identifica la presencia del virus incluso antes de que aparezcan lesiones, ampliando la ventana de acción para intervenir”, sostiene el especialista.

En Chile, el examen de Papanicolaou está disponible de forma gratuita a través del sistema GES para mujeres entre 21 y 65 años, con una periodicidad recomendada de tres años. A partir de los 30 años, puede sumarse el test de PCR para VPH cada cinco años.

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Vacunación y detección temprana

La vacunación es otro de los pilares fundamentales. En el país, forma parte del Programa Nacional de Inmunizaciones y desde 2024 se aplica en una dosis a escolares de cuarto básico. También está disponible para personas entre 9 y 45 años con indicación médica.

“El PAP y el test de PCR para VPH son herramientas complementarias que permiten tomar decisiones más oportunas. Mientras el PAP detecta cambios en las células, el test de VPH identifica la presencia del virus incluso antes de que aparezcan lesiones, ampliando la ventana de acción para intervenir”, sostiene el especialista del Instituto del Cáncer de RedSalud.

La evidencia indica que, detectado en etapas iniciales, el cáncer cervicouterino puede tener tasas de curación cercanas al 100%.

“Detectado en etapas iniciales, este cáncer presenta tasas de curación cercanas al 100%. Por eso, hoy es fundamental combinar la vacunación con exámenes preventivos como el PAP o el test de VPH. Estas herramientas han cambiado la historia de este cáncer, permitiéndonos prevenirlo o detectarlo a tiempo. Lo más importante es que no postergues tus controles”, concluye.

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