La Dirección Meteorológica de Chile emitió un aviso preventivo ante un episodio de altas temperaturas que se registrará durante la próxima semana en diversas regiones del país. La condición climática estará asociada a una dorsal en altura, fenómeno que favorecerá el aumento sostenido de los termómetros en sectores del centro-sur.
El evento se desarrollará entre la tarde del miércoles 28 y la tarde del jueves 29 de enero, con valores máximos que podrían alcanzar hasta los 36°C, especialmente en zonas interiores y precordilleranas.
Qué regiones estarán bajo este aviso meteorológico
El aviso comprende a las regiones Metropolitana, O’Higgins, Maule, Ñuble y Biobío, abarcando áreas de la cordillera de la costa, el valle central y la precordillera. En estas zonas se espera un alza significativa de las temperaturas, con mayor intensidad durante las horas de la tarde.
En el caso de la Región Metropolitana y O’Higgins, las proyecciones indican máximas de entre 31 y 33°C en la cordillera de la costa, mientras que en el valle y la precordillera los registros oscilarán entre 32 y 34°C durante el miércoles 28.
Cómo se comportarán las temperaturas en Maule y Ñuble
En la Región del Maule, el calor se mantendrá tanto el miércoles como el jueves, con temperaturas que irán desde los 30 a 32°C en la cordillera de la costa, entre 32 y 34°C en el valle, y hasta 34°C en sectores precordilleranos.
Un panorama similar se anticipa para Ñuble, donde las máximas se ubicarán entre los 32 y 34°C en zonas del valle y la precordillera durante ambas jornadas.
Dónde se esperan los registros más altos
Las condiciones más extremas se concentrarían en la Región del Biobío. Según el pronóstico, el valle y la precordillera podrían alcanzar temperaturas de entre 34 y 36°C el miércoles 28 y el jueves 29, mientras que en la cordillera de la costa los termómetros marcarían entre 31 y 33°C.
Desde la autoridad meteorológica se indicó que este episodio presenta una severidad moderada y podría implicar riesgos para la población. Por ello, se recomendó mantenerse informados y adoptar medidas preventivas, especialmente en actividades al aire libre, debido al aumento del riesgo de deshidratación y de incendios forestales.