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Animales

Ramba, la última elefante de los circos chilenos que partió a santuario en Brasil

por 16 octubre, 2019

Ramba, la última elefante de los circos chilenos que partió a santuario en Brasil
Tras ser rescatada en 2011 y un largo proceso para encontrarle un lugar definitivo donde dejara años de maltrato, este miércoles partió a un santuario donde pasará el resto de su vida.
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La elefanta Ramba partió esta madrugada un largo viaje de 36 horas a Brasil. Ese será el destino final de la animal que estuvo 40 años en el circo Los Tachuelas, pero en cuestionadas condiciones. Venía de Argentina y poco se sabe de su historia anterior, pero se estima que tiene 60 años.

En 2011 un grupo de activistas de la organización animalista Ecópolis inició una campaña para rescatarla por su deplorable estado de salud.

En 2012 llegó al Parque Safari, en Rancagua, para que se recuperara y le encontraran un hogar definitivo. Y tras algunos intentos fallidos, logró emprender el viaje al Santuario de Elefantes de Cuibá, en Brasil.

"Ramba ha sido un animal de circo durante muchos años, por lo tanto esperamos que sea un animal que tolere perfectamente un traslado de esta envergadura. Su estado de salud acompaña también para que pueda realizar este tipo de traslado", explicó el veterinario del Parque Safari, Alonso Silva.

Como su especie está en peligro de extinción -elefantes asiáticos- y bajo protección de la Conaf, los gobiernos de Chile y Brasil debieron intervenir para el traslado, el que se realizará sin ningún tipo de sedación.

36 horas de viaje

La primera parte del recorrido fue desde el Parque Safari de Rancagua hasta Santiago, donde abordó un avión de carga,  especialmente diseñada para ella.  Después de cuatro horas de vuelo, aterrizó en la ciudad brasileña Viracopos, hasta donde seguirá por tierra hasta el santuario por 30 horas más.

Durante todo el recorrido va acompañada por su cuidador, Scott Blais, cofundador del Santuario de Tennessee (Estados Unidos) y del Santuario de Brasil.

El equipo del santuario detalló que Ramba "tiene numerosas cicatrices y viejos abscesos en su cuerpo hechos con cadenas y ganchos, pero su condición corporal ha mejorado desde su reubicación en 2012".

El costo del viaje fue cercano a los 95 millones de pesos chilenos y en parte fue costeado por la empresa de licores Amarula.

 

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