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Movilidad

El coronavirus también contagia a la industria automotriz

por 20 marzo, 2020

DW
El coronavirus también contagia a la industria automotriz
Los fabricantes alemanes de automóviles, Volkswagen, Daimler y BMW, suspenderán las actividades en sus plantas europeas durante las próximas semanas, ante la crisis del coronavirus.
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La crisis del coronavirus se suma a los problemas de la industria automotriz alemana, exacerbados por el escándalo de las emisiones de gases conocido como Dieselgate, la reducción de la demanda global, mayores tarifas aduaneras a consecuencia de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China y una costosa transición hacia la producción de autos eléctricos y sistemas de autoconducción. En los últimos meses, la industria ya anunció el recorte de miles de puestos de trabajo.

"Es la mayor amenaza para la industria automotriz global desde la Segunda Guerra Mundial", dijo Ferdinand Dudenhöffer, de la Universidad de St. Gallen, refiriéndose al coronavirus. "La crisis no se limita a determinados mercados clave, como ocurrió en 2009, sino que al parecer estamos viendo una reacción en cadena que afecta a los mayores mercados de automóviles: China, Europa y Estados Unidos".

"Como resultado (de la caída de la demanda) se generaron excesos de capacidades prácticamente de la noche a la mañana, provocando caídas del valor de las empresas y numerosos despidos. No es casual que Peter Altmaier hable de 'nacionalización'… El mapa de la industria automotriz cambiará enormemente", señaló, aludiendo a informaciones de la prensa local germana, según las cuales el ministro alemán de Economía está abierto a la idea de estatizar empresas estratégicamente relevantes golpeadas por la epidemia.

El logo de Mercedes Benz en Beijing.

El logo de Mercedes Benz en Beijing.

Ausencia de pronósticos

Volkswagen, propietario de las marcas Audi, Bentley, Lamborghini, Porsche y Skoda, no quiso hacer proyecciones para este año. El mes pasado, el mayor fabricante de autos del mundo había previsto entregar la misma cantidad de vehículos que en 2019. Pero sus cifras globales cayeron en un 15 por ciento en los primeros dos meses de 2020.

Daimler, fabricante de los autos Mercedes Benz, también se negó a cuantificar el impacto económico de la pandemia. BMW, por su parte, advirtió que este año sus ventas estarán por debajo del nivel de 2019.

"La incertidumbre acerca de la duración y extensión de la epidemia hace imposible visualizar su efecto final en las empresas", dijo a DW Emmanuel Bulle, ejecutivo de la empresa de calificaciones Fitch. "Una cosa, sin embargo, es clara, y es que cada semana sin vender autos implica para la industria cientos de millones de euros de costos fijos no cubiertos", indicó.

Esperanzas de recuperación

La mayoría de los analistas cree que los fabricantes de automóviles recuperarán gran parte de las pérdidas en el segundo semestre, si la epidemia declina en los próximos tres meses. Citan el ejemplo de China, epicentro de la crisis antes de que el coronavirus llegara a Europa. En cosa de semanas, la venta de autos se ha recuperado allí a un 50 o 60 por ciento del nivel normal, y les está yendo mejor a los autos de la categoría superior, muchos de los cuales son fabricados por empresas alemanas, señaló a DW Paul Gong, analista del USB.

Según Bulle, la industria automotriz es diferente a otras, que no podrán recuperar sus pérdidas, como los restaurantes y los cines. "La gente que necesita un auto lo comprará dentro de un mes, en tres o seis meses", indicó.

Analistas de la consultora Berryls Strategy Advisors manifestaron a DW la expectativa de que los fabricantes de automóviles alemanes reduzcan sus ventas entre un 10 y un 15 por ciento con respecto al año pasado, si la epidemia se contiene en los próximos tres meses.

Pero también hay preocupación en cuanto a que esta crisis pudiera retrasar los ambiciosos planes de transición hacia la electromovilidad y la autoconducción.

"La electrificación de la movilidad individual probablemente sufrirá un retroceso de un año por la crisis", según analistas de Berryls Strategy. Dudenhöffer, por su parte, previene a las empresas automotrices de utilizar la actual crisis como pretexto para retrasar sus planes con respecto a la electromovilidad e indica: "Si los retrasan ahora, pagarán la cuenta en el futuro".

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