2025: el año en que se quebró el pacto de impunidad en el Poder Judicial
Tras la inédita remoción de Ángela Vivanco a fines de 2024, expertos advierten un segundo hito casi sin precedentes: una eventual prisión preventiva u otra cautelar. Ven el primer quiebre, desde 1990, de una red interna de poder en la Corte Suprema. Todo el detalle en este Punto por Punto.
La remoción, por sus propios pares, de Ángela Vivanco, a fines de 2024, constituye un hecho que no había ocurrido en más de dos décadas. La posible solicitud de su prisión preventiva, su arresto domiciliario u otra restricción judicial similar, sería –sin dudas– un segundo hecho prácticamente sin precedentes.
Lo que estamos viendo –aseguran especialistas– no es solo “jueces corruptos”, sino el primer momento desde 1990 en que el sistema político y judicial logró romper una red interna de poder en el máximo tribunal.
Por eso “es que la Corte Suprema se partió, el Senado intervino y el prestigio del Poder Judicial quedó herido como nunca”, agregan. En el Congreso se midieron fuerzas: justo en paralelo a la tramitación del caso de Ángela Vivanco, el 16 de octubre de 2024, el Senado ratificó una acusación constitucional contra el exministro supremo Sergio Muñoz, determinando su destitución.
Luego, vino el turno del ahora exsupremo Diego Simpertigue.
Desde 1993, cuando Hernán Cereceda fue destituido por notable abandono de deberes por el encubrimiento judicial del caso del estudiante detenido desaparecido Alfonso Chanfreau, ningún otro ministro supremo había sido destituido, pese a escándalos, errores o conflictos.
Estamos presenciando un momento donde las decisiones que se tomen en los próximos meses marcarán la solidez de nuestro Estado y, si quieres comprender mejor lo que ocurrió el 2025 en el Poder Judicial y sus consecuencias, revisa este Punto por Punto de El Mostrador, con Paulina de Allende-Salazar.