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Zuckerberg le hace ctrl+alt+suprimir al metaverso y corre a abrazar la IA
El fin de su principal plataforma de realidad virtual evidencia el repliegue del metaverso tras pérdidas por US$80 mil millones. Ahora solo sobrevivirá como una aplicación móvil. La compañía redirige su foco hacia la inteligencia artificial, donde ha logrado mejores resultados y valorización.
La decisión de Meta de cerrar Horizon Worlds marca un punto de inflexión en la estrategia que hace apenas unos años definía su identidad: el metaverso.
La compañía anunció que su plataforma social de realidad virtual será retirada completamente de los visores Quest antes del 15 de junio, desapareciendo de la tienda a fines de marzo. A partir de entonces, solo sobrevivirá como una aplicación móvil, reposicionada como una plataforma de entretenimiento más cercana a videojuegos sociales que a una apuesta tecnológica disruptiva.
El fin de la apuesta insignia
Horizon Worlds fue lanzado en 2021 como el núcleo del proyecto que llevó a Mark Zuckerberg a renombrar Facebook como Meta. La iniciativa buscaba construir un ecosistema virtual donde millones de usuarios interactuarían en tiempo real, generando una nueva economía digital.
Sin embargo, la adopción nunca alcanzó escala relevante. La plataforma no logró superar unos pocos cientos de miles de usuarios activos mensuales, muy lejos de las proyecciones iniciales.
Detrás de ese desempeño, se acumulan cifras que explican el repliegue: la división Reality Labs, encargada del desarrollo del metaverso y realidad virtual, ha registrado pérdidas cercanas a los US$80 mil millones desde 2020. Solo en el último trimestre reportó más de US$6 mil millones en números rojos.
El impacto de la inteligencia artificial
El giro estratégico de Meta no se explica solo por el fracaso del metaverso, sino también por la irrupción de la inteligencia artificial como nuevo eje competitivo en la industria tecnológica.
El lanzamiento de ChatGPT a fines de 2022 aceleró una reconfiguración del sector, empujando a las grandes compañías a priorizar el desarrollo de modelos de IA generativa.
Meta contaba con una base sólida en este ámbito, gracias a su equipo de investigación liderado por el científico Yann LeCun, lo que facilitó el viraje.
El resultado fue inmediato: mejora en los ingresos publicitarios, recuperación bursátil y una valorización que en 2024 casi triplicó los niveles registrados en 2022.
Reestructuración interna
El repliegue del metaverso ya se venía materializando. En enero, Meta despidió a cerca del 10% del equipo de Reality Labs —unos 1.500 trabajadores— y cerró varios estudios de desarrollo de videojuegos en realidad virtual.
También detuvo el desarrollo de nuevos contenidos en aplicaciones adquiridas durante el auge del metaverso, como Supernatural.
VR sigue, pero sin protagonismo
Pese al cierre de Horizon Worlds, Meta ha insistido en que no abandonará completamente la realidad virtual. La compañía continuará desarrollando hardware, incluyendo nuevas versiones de sus visores Quest.
No obstante, el énfasis ha cambiado. Uno de los pocos éxitos recientes ha sido el de sus gafas inteligentes Ray-Ban, integradas con capacidades de inteligencia artificial, cuyo volumen de ventas se ha triplicado en el último año.
Un cambio de narrativa
El cierre de Horizon Worlds tiene un significado que trasciende lo operativo. Se trata del producto que justificó el cambio de nombre de la compañía y simbolizó la apuesta más ambiciosa de Zuckerberg.
Su retirada confirma que el metaverso, al menos en su versión original, ha dejado de ser el eje del futuro digital para Meta.
En su lugar, la inteligencia artificial se consolida como la nueva frontera, no solo tecnológica, sino también económica, en la carrera de las grandes plataformas globales.