Listas de espera: el desafío es el tiempo, no el “cero”
Señor Director,
Las listas de espera son un problema estructural que el país arrastra desde hace décadas, pero no son como muchas veces se cree, un desafío sin solución. Es importante partir por una precisión conceptual, la meta no puede ser “lista de espera cero”, porque en cualquier sistema sanitario siempre existirá flujo de entrada y salida de pacientes. Lo razonable es fijar tiempos máximos garantizados, exigentes y medibles. Porque no podemos olvidar que el tiempo prolongado de retraso genera consecuencias graves en patologías crónicas, en intervenciones quirúrgicas y la postergación incrementa complejidad y costos. También se generan efectos sistémicos: mayor presión sobre urgencias
Las listas de espera también expresan inequidad. La concentración de especialistas y las brechas territoriales hacen que la oportunidad de atención dependa muchas veces del lugar donde se vive. Esa desigualdad tiene consecuencias sanitarias, sociales y económicas. Una espera prolongada aumenta el riesgo de complicaciones, eleva los costos del sistema y genera ausentismo laboral y pérdida de productividad.
Reducir los tiempos de espera es una decisión sanitaria porque gestionar mejor el stock acumulado, fortalecer la resolutividad y asegurar umbrales claros de oportunidad es posible si se organiza el sistema con foco en resultados sanitarios concretos.
Héctor Fuenzalida Cruz
Director de Desarrollo e Innovación Atrys Chile