Opinión
La relevancia regional del Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global
Tras casi 34 años de participación activa, esta decisión implica no sólo un alejamiento institucional, sino también el cese de los aportes financieros que el país realizaba a través de la Fundación Nacional de Ciencia
A través de un memorándum presidencial publicado el 7 de enero de este año, Estados Unidos notificó, para sorpresa de muchos, su salida de nada menos que 66 organizaciones, convenciones y tratados internacionales por ser contrarios a sus actuales intereses. Por supuesto, esto causó un gran revuelo a nivel internacional por las consecuencias que esto puede tener en el funcionamiento de decenas de organizaciones que apoyan desde el multilateralismo y la cooperación, temáticas como el cambio climático y sus impactos, la migración, los derechos laborales, la igualdad, entre otros.
Uno de los acuerdos y organizaciones de los que Estados Unidos ha decidido retirarse, y que resulta de vital importancia para la Región, es el Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global (IAI). Tras casi 34 años de participación activa, esta decisión implica no sólo un alejamiento institucional, sino también el cese de los aportes financieros que el país realizaba a través de la Fundación Nacional de Ciencia (NSF, por sus siglas en inglés).
Esta retirada tendrá consecuencias profundas para el funcionamiento futuro del Instituto que podría eventualmente afectar su capacidad de seguir promoviendo la excelencia científica, fortaleciendo la colaboración internacional y generando conocimiento que sustente decisiones informadas a los 19 países miembros, incluido Chile. Todo ello en un contexto especialmente crítico, marcado por las tres grandes crisis que atraviesa la Región: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, cuyos impactos ya se observan y se sufren, y que se ven agravados por la alta vulnerabilidad social, económica y ambiental de todos los países que forman esta alianza.
Los aportes del IAI desde su creación en 1992 en las Américas han sido significativos, tanto a nivel regional como en Chile
En el caso de Chile, el IAI está apoyando proyectos científicos en temáticas de alta relevancia para el país, tales como migraciones climáticas, salud y clima, e infraestructura y energía. En estos proyectos han participado destacadas instituciones académicas nacionales, entre ellas la Universidad de Chile, la Universidad Adolfo Ibáñez, la Universidad Técnica Federico Santa María, la Universidad Bernardo O’Higgins o la Pontificia Universidad Católica de Chile, entre otras.
Asimismo, vale la pena destacar que de 2023 a 2025 el IAI ha apoyado a seis profesionales chilenos del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación mediante su programa de mentoría en ciencia, tecnología y políticas, una iniciativa que fortalece capacidades y busca tender puentes entre ciencia, políticas públicas y diplomacia.
Cabe señalar que el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) es la única institución chilena asociada al IAI. Aunque esta alianza no implica financiamiento, sí facilita la realización de actividades de extensión conjuntas y otras iniciativas para la difusión del conocimiento. En efecto, recientemente el CR2, junto al IAI y el Belmont Forum, ha lanzado un curso internacional gratuito con certificación orientado a fortalecer capacidades para abordar y formular proyectos en temáticas oceánicas desde una perspectiva transdisciplinaria, integrando ciencia, sectores público y privado, y comunidades, con el objetivo de avanzar hacia un océano sostenible y resiliente al clima. Al día de hoy, este curso cuenta con cerca de 400 estudiantes inscritos de todas las partes del planeta.
De igual manera, a la fecha, el IAI cuenta con dos representantes de Chile en su Comité Asesor Científico, el cual cumple un rol clave en la orientación estratégica y científica de sus programas y actividades.
Sin duda, es fundamental relevar la importante labor que desarrolla el IAI en toda la Región y, en particular, en Chile. Aun frente a los impactos y desafíos actuales, es clave posicionar al IAI como una institución sólida, que continúa operando y mantiene su firme compromiso de servir a sus países miembros, fortaleciendo su quehacer institucional y asegurando la continuidad y proyección de su impacto en el tiempo.
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