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Acuerdos de producción limpia para reducir el desperdicio de alimentos Opinión

Acuerdos de producción limpia para reducir el desperdicio de alimentos

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Carolina Pizarro
Por : Carolina Pizarro Gerente Sustentabilidad AB Chile A.G.
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En Chile se pierden 1,6 millones de toneladas de alimentos al año. Frente a este desafío ambiental y social, ocho empresas del sector suscribieron un Acuerdo de Producción Limpia para medir, prevenir y valorizar pérdidas, integrando economía circular y metas climáticas en su gestión.


La pérdida y el desperdicio de alimentos representan entre el 20% y el 45% de los alimentos producidos a nivel mundial. En Chile, esta cifra alcanza cerca de 1,6 millones de toneladas anuales, equivalentes a aproximadamente el 20% de los alimentos disponibles, a lo largo de toda la cadena, desde la obtención de materias primas hasta el consumo en los hogares.

Sin duda, este es uno de los grandes retos de sostenibilidad de nuestro tiempo. No solo por el contrasentido que implica que casi el 30% de la población mundial enfrente inseguridad alimentaria de moderada a grave, sino también por las emisiones asociadas, el uso ineficiente de recursos y la presión innecesaria sobre los sistemas productivos y ambientales. Frente a este desafío, la industria de alimentos y bebidas en Chile ha decidido actuar de manera concreta y colaborativa.

A través del Acuerdo de Producción Limpia (APL) para la Reducción de la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos (PDA), impulsado junto a la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, nuestro gremio ha logrado convocar, hasta la fecha, a ocho empresas del sector —Nestlé, ICB, IANSA, Nutrisco, Grupo Proa, Ideal, Carozzi y Watt’s— que participan con once instalaciones productivas a lo largo del país.

La adhesión de cada empresa es especialmente relevante, porque refuerza el carácter sectorial del acuerdo. Cada organización que se suma aporta experiencia real, procesos concretos y capacidad de escalar soluciones. Este APL no es una declaración de principios, sino que es una herramienta práctica que permite a la industria pasar del diagnóstico a la acción, integrando la reducción de pérdidas y desperdicios de alimentos en la operación diaria del negocio.

El acuerdo se estructura en tres elementos clave. Primero, establece una metodología común para medir las pérdidas y desperdicios de alimentos, algo que históricamente no existía en el sector. Segundo, promueve acciones concretas de prevención, eficiencia productiva y valorización, incorporando principios de economía circular y donación de alimentos. Y tercero, fortalece capacidades mediante capacitación, seguimiento y auditorías, para que la gestión de la PDA sea parte estructural de la industria.

La cuantificación ambiental del APL permitirá traducir la reducción del desperdicio en impactos ambientales reales evitados. No solo se medirán toneladas de alimentos, sino que también se estimarán emisiones de gases de efecto invernadero —como metano—, junto con el uso de recursos y eficiencias productivas asociadas. Con datos concretos, la industria podrá demostrar su contribución a las metas climáticas y al avance hacia una producción más sostenible y responsable.

Para el gremio de alimentos y bebidas de Chile estas adhesiones al APL marcan un nuevo paso en la agenda de compromisos con la sostenibilidad, que estamos seguros que serán replicados por otras empresas del sector.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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