Opinión
Archivo (AgenciaUno)
Agua, glaciares y políticas públicas
El 21 y 22 de marzo son fechas para conmemorar a los glaciares y el agua en general, para tenerlos presentes en nuestras vidas, pero no basta con dedicar uno o dos días al año al vital elemento: debemos tener presente su importancia para nuestras vidas todos los días.
Hablar de agua es referirse a una infinidad de temas que tienen que ver con la vida de las personas y que están al centro de la relación sociedad-naturaleza. Sin duda, en todo lo que hacemos y consumimos está presente el agua, ya que este elemento vital está ligado a la existencia de todas las formas de vida. Dicho en simple sin agua no hay vida.
Sin embargo, en nuestro país existe poca conciencia de la importancia del agua en lo cotidiano y, es más, no contamos con una forma de abordar esta temática desde las políticas públicas para ayudar a generar conciencia en los habitantes del territorio nacional sobre el problema que enfrenta el país. Un dato no menor proviene de un estudio del World Resources Institute (WRI) del año 2023, que situó a Chile en el número 16 de los países con mayor estrés hídrico en el mundo, siendo el único del continente americano en esta condición.
Por otra parte, diversos informes de organismos multilaterales han ido dando cuenta de los problemas de gestión hídrica que presenta el país. El Banco Mundial, desde el año 2009, ha realizado varias asesorías técnicas al estado de Chile con el propósito identificar los problemas de gestión del agua, así como también elaborar estrategias para mejorar la institucionalidad.
Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en su tercer informe sobre Evaluación de Desempeño Ambiental del año 2024 establece cuatro recomendaciones:
- Instaurar una autoridad pública central para regular, planificar, desarrollar, conservar y proteger los recursos hídricos y reforzar la coordinación de la gestión del agua a todos los niveles.
- Dar prioridad a la aprobación del proyecto de ley para la formalización de la gobernanza a escala de cuenca, con el fin de establecer autoridades de cuenca fluvial con funciones claras de planificación y gestión, aprovechando las lecciones de los proyectos piloto.
- Desarrollar Planes Estratégicos de Gestión de los Recursos Hídricos, en estrecha colaboración con las autoridades y partes interesadas pertinentes de cada una de las cuencas.
- Reforzar el control y la fiscalización de las captaciones hídricas y la calidad del agua, así como establecer un sistema de información centralizado para la gestión de la cantidad y la calidad del recurso hídrico.
En otro ámbito, que tiene que ver con la gestión de recursos hídricos, sabemos que el agua que utilizamos para nuestra vida cotidiana proviene de cuencas y subcuencas que son alimentadas por los deshielos, producto de la acumulación de nieves en la temporada invernal y el derretimiento de glaciares en las altas cumbres de la cordillera.
Sin embargo, pese a la gran dependencia que tenemos de las precipitaciones y deshielos, el país no cuenta con una regulación que nos permita resguardar los glaciares y las cabeceras de las cuencas de las actividades que aceleran su destrucción. De hecho, no contamos con ninguna política pública que nos permita proteger las cabeceras de cuenca de la deforestación, la contaminación o actividades que claramente destruyen glaciares.
Si bien en los últimos años hemos tenido más precipitaciones, esto no ha cambiado en concreto el panorama general que vive el país. Según información de la Dirección General de Aguas (DGA), a enero de 2026 existe un 12,6% de menos de agua almacenada en los embalses que en el mismo mes de 2025. En cuanto a precipitaciones, el informe de enero de la misma institución nos muestra un panorama preocupante, pues la mayoría de las estaciones monitoreadas presenta un déficit del 100% respecto de los datos históricos.
Pareciera que a las autoridades les cuesta asumir el complejo problema que enfrenta Chile, con una sequía prolongada y variados efectos del cambio climático que se han ido intensificando. Una de sus expresiones es, precisamente, el derretimiento acelerado de glaciares.
Entonces la pregunta de fondo que debemos hacernos es ¿qué estamos esperando para tomar conciencia del drama del agua en Chile? ¿qué han hecho en el pasado las autoridades y que harán en el futuro?
Chile, sus habitantes y sus ecosistemas, necesitan con urgencia que se mejore de forma efectiva la administración y gestión del agua, además de ejecutar acciones orientadas a la conservación de este elemento vital.
El 21 y 22 de marzo son fechas para conmemorar a los glaciares y el agua en general, para tenerlos presentes en nuestras vidas, pero no basta con dedicar uno o dos días al año al vital elemento: debemos tener presente su importancia para nuestras vidas todos los días.
- El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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