Opinión
Crédito foto: Frank Sauerbaum, director Servicio Nacional de Migraciones
Migración: estamos colapsados
Pero no estamos colapsados de inmigrantes irregulares, sino de mentiras.
En la última semana el nuevo director del Servicio Nacional de Migraciones ha declarado públicamente, en entrevista en Emol Tv que los “migrantes ilegales” están recibiendo dos grandes beneficios. Por un lado, los niños migrantes estarían copando los jardines infantiles JUNJI, siendo priorizados siempre, por su condición de irregularidad migratoria, por sobre niños chilenos en cualquier circunstancia pues, según dice, la regulación establecería que “los inmigrantes irregulares son más vulnerables que cualquier otro chileno en cualquier condición”. Por otro lado, indicó que los subsidios de arriendo en una parte importante serían copados por migrantes irregulares. Lo anterior fue señalado con el objetivo de celebrar el avance del proyecto de ley que modifica la ley de migraciones para restringir acceso a beneficios de cargo fiscal a migrantes en situación irregular (boletín 17474-06).
En la conversación indicó también que cerca de 300 mil inmigrantes irregulares están inscritos en Fonasa sin pagar cotizaciones; que en Chile los migrantes ingresan ilegalmente y no tienen sanciones; que la migración irregular se mezcló con la delincuencia; que el gobierno verá la posibilidad de que quienes estén en situación migratoria irregular en Chile puedan irse sin pagar una multa de $400 mil pesos y que el director del Servicio del gobierno anterior era un abogado que interponía recursos de protección para dejar sin efecto las medidas de expulsión de personas extranjeras.
Lo anterior nos muestra un mensaje claro: estamos colapsados.
Pero no estamos colapsados de inmigrantes irregulares, sino de mentiras. Con estos dichos es la propia autoridad la que está creando un caos inexistente para luego ejecutar medidas o celebrar la aprobación de legislaciones contrarias a diversos cuerpos normativos y de dudosa constitucionalidad.
En efecto, solo un 2,8% de los niños y niñas en jardines JUNJI son extranjeros, y la irregularidad migratoria es 1 entre 12 criterios dentro de la prioridad institucional 1 de 5 de JUNJI, por lo que tal priorización es falsa y, por cierto, lo que prevalece es la situación de vulnerabilidad en que se encuentra el niño o niña. Por otro lado, solo el 6,7% de las personas extranjeras está inscrita en el Registro Social de Hogares, y el 4,4% recibe beneficios habitacionales, los que solo pueden ser otorgados a personas en situación migratoria regular.
Lejos de ser una carga, las personas migrantes aportan al país: aunque representan menos del 9% de la población, su contribución equivale al 10,3% del PIB, y se estima que la mitad del crecimiento económico entre 2013 y 2023 se debe a la migración. En Fonasa, solo el 1,8% de los extranjeros inscritos está en situación migratoria irregular.
La legislación migratoria sí sanciona el ingreso irregular con una medida de expulsión y, por cierto, las cifras dan cuenta de que no existe una vinculación directa entre migración y delincuencia pues, aunque, las personas migrantes representan un 8,8% de la población total de Chile, solo un 5,3% del total de personas condenadas por delitos en el país son extranjeras. Aún más: las personas migrantes formalizadas por delitos —es decir, investigadas, sin condena— son apenas el 9,2% del total.
Por último, las personas que ingresan irregularmente al país no deben pagar una multa, esto es falso pues no es lo que establece la ley, y, además, el antiguo director, quien también recibió críticas fundadas de parte de la sociedad civil, no es abogado sino sociólogo, y nunca ha trabajado en la institución señalada, por lo que no pudo participar en aquello que indica.
Así, toda esta información falsa solo sirve para generar una sensación de caos inexistente, que, sobre la base de la confianza legítima en las autoridades, los ciudadanos pueden creer como cierta. Esto a su vez contribuye a generar un ambiente hostil que, tarde o temprano, lleva a la discriminación, xenofobia, racismo y deshumanización.
Estamos colapsados, sí, pero colapsados de mentiras, y solo podremos abordar los verdaderos desafíos que la migración representa si es que como país decidimos sacarnos el velo de la ignorancia populista y abordamos el asunto con seriedad, verdad y justicia.
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