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Gustavo Gatica: “Tenemos que subir el nivel. Yo no estoy acá para estar peleando con otro diputado” PAÍS Créditos de imagen: EFE

Gustavo Gatica: “Tenemos que subir el nivel. Yo no estoy acá para estar peleando con otro diputado”

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A seis años del estallido social, la tercera mayoría nacional aborda, en entrevista con El Mostrador, los nuevos desafíos como diputado. Se refirió desde su voluntad al diálogo con todos los parlamentarios del Congreso, hasta su juicio contra el exteniente coronel de Carabineros Claudio Crespo.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El diputado electo Gustavo Gatica, en entrevista con El Mostrador, destaca su alta votación y atribuye el apoyo a una campaña centrada en salud mental y seguridad, con fuerte despliegue territorial y cultural. Afirma llegar al Congreso con ánimo constructivo pese a tensiones políticas y valora un Congreso diverso. Sobre la elección presidencial del 14 de diciembre, cree que Jara puede crecer y que el futuro gobierno deberá dialogar con un Parlamento equilibrado. Además, dice confiar en el veredicto del juicio que enfrenta contra Claudio Crespo.
Desarrollado por El Mostrador

 

Gustavo Gatica, vecino de toda la vida de Colina, es hoy el tercer diputado electo con más representación: obtuvo 94.444 votos, equivalentes al 12,31%. Llega al Congreso como primera mayoría del distrito 8 y tercera mayoría nacional. Pese a no haberse dedicado nunca a la política institucional, ganó como independiente en cupo del PC. Sobre su nuevo cargo, el parlamentario conversó con El Mostrador acerca de lo que este desafío significa para él, desde los proyectos que espera impulsar –motivados por su formación como psicólogo– hasta su disposición a dialogar con todos los diputados.

Durante el estallido social, Gatica perdió la vista a manos de Carabineros. Desde entonces, es reconocido por su defensa de los derechos humanos vulnerados por el Estado. El diputado electo afirma que el juicio contra el exteniente coronel de Carabineros Claudio Crespo –acusado por la Fiscalía de lesionarlo gravemente durante una protesta en 2019– significa mucho más que una respuesta personal: “No se trata solo de mí, sino que se volvió un juicio muy simbólico. Creo que también se trata sobre el Chile del futuro, donde esperemos que nunca más vuelva a ocurrir algo así”.

Gatica señala que llegará al Congreso con la intención de dialogar con todos los diputados y con ánimo de construir. No obstante, reconoce que la tensión en el Parlamento es innegable, pues durante cuatro años deberá trabajar junto a los también diputados electos Sebastián Zamora –excarabinero absuelto en el caso Pío Nono– y Enrique Bassaletti, oficial en retiro de Carabineros y representante del Partido Republicano, quien declaró haber ordenado, cuando era general, un peritaje luego utilizado por la defensa de Claudio Crespo y que además declaró como testigo en su favor.

Asimismo, Gatica hizo un repaso de la política chilena en un momento clave, a días de conocerse al próximo Presidente. En ese contexto, analizó cómo podría ser la relación del Congreso con un eventual Gobierno de Jara o de Kast.

-Fuiste la tercera mayoría nacional, ¿cómo te hizo sentir eso?
-Estamos bien atentos a eso y la diferencia de voto es muy poquita y, de hecho, en el distrito 8 todavía faltan tres mesas que se terminen de contar, entonces ese número todavía va a ser móvil. De cualquier forma, me emociona la cantidad de votos. Nosotros hicimos una campaña bien bonita. Yo para nada estaba confiado cuando terminamos la campaña, pero sí estaba muy satisfecho del trabajo que hicimos, del relato que encontramos, que a mí me hizo sentido y al parecer a la gente también. Entonces, creo que la alta votación también tiene que ver con ese trabajo muy riguroso y serio que hicimos durante la campaña.

-¿Cómo fue tu campaña parlamentaria? ¿Cómo te vinculaste con la gente?
-Nos centramos en dos problemáticas, que son la salud mental y la seguridad. A nivel de salud mental, nosotros decíamos que en Chile hay una carencia en salud mental, hay una deuda con la salud mental y eso se manifiesta en que, por ejemplo, nosotros invertimos muy poco. En el Presupuesto se habla de que entre el 1 y el 2 por ciento solamente va destinado a salud mental, muy por debajo de lo que gastan otros países y muy por debajo de lo que gastan en Europa o en Estados Unidos (…).

Lo bonito de eso es que, cuando iniciamos la campaña, yo sentía que esto iba a hacer principalmente sentido a los jóvenes. Hay una cosa generacional que habla de que los jóvenes tienen cierta sensibilidad con temas de salud mental. Sin embargo, al estar en la calle, al estar haciendo campaña, me di cuenta de que era muy transversal. Recuerdo mucho que a gente mayor, adultos mayores, les decía que mi principal prioridad como psicólogo era la salud mental y me decían: “Es necesario”.

La otra prioridad es la seguridad, y yo al principio de la campaña quería encontrar una posición, quería sintonizar una idea que me hiciera sentido a mí también. ¿Por qué? Porque los relatos de la derecha a mí no me hacían sentido. Esto de cárcel o muerte, cárcel o cementerio, no creo que vaya por ahí. No lo digo por la dureza, creo que hay que ser muy duros con la delincuencia (…). Entonces llegamos a esos dos relatos que a mí me hacían mucho sentido. Y ¿cómo los instalamos? Bueno, con una campaña muy fuerte en redes sociales y también en la calle.

Nosotros recorrimos gran parte de Maipú, gran parte de Pudahuel entregando flyers y la columna de la campaña fue un proyecto que se llamó Gustavo Platica en tu barrio. Este proyecto consistía en ocupar plazas, canchas en cada una de las comunas del distrito, que son ocho. Todos los domingos nos reuníamos en una comuna, elegíamos un barrio, una plaza y nos instalábamos a hacer un podcast. Es decir, yo tenía un invitado, conversaba con él y venía gente a sentarse, poníamos sillas y la gente se sentaba a escuchar el podcast.

Por ejemplo, tuvimos al Tata Barahona, al Juanito Ayala, a Roberto Márquez de Illapu. Ese proyecto a mí me gusta mucho, porque es muy simbólico también, habla de que tenemos que ocupar los barrios, ocupar las canchas, las plazas para hacer cultura.

-¿Qué proyectos te gustaría impulsar en el Congreso, qué has visto que afecta a tu distrito?
-Hay varias, pero me gustaría centrarme en dos principalmente. Tenemos un tema bien grave de transporte en la provincia de Chacabuco, que comprende Colina, Lampa y Tiltil. Esa provincia no está conectada al sistema RED del Gran Santiago. El transporte está a cargo de empresas privadas que no ofrecen un buen servicio. Entonces, tenemos que poner un foco ahí. Me gustaría juntarme ya electo con el Ministerio del Transporte para ver qué soluciones podemos darle a la provincia de Chacabuco. Por otra parte, el tema medioambiental es muy importante. Nosotros tenemos cordones industriales bien grandes en Quilicura, en Pudahuel, en Cerrillos y producen una contaminación.

También tenemos el caso de Tiltil, que tiene uno de los vertederos más grandes de Chile, de Latinoamérica. Hay hartas plantas de tratamiento de residuos peligrosos también. Es bien dramático lo que vive Tiltil y nosotros en la candidatura generamos un proyecto donde las empresas que contaminen deben dejar recursos en las comunas.

-¿Cómo fue esta dinámica con tus vecinos que te veían como un candidato a diputado?
-Curioso, pero bien bonito. Me pasó que en el pasaje donde yo crecí, donde viven actualmente mis papás, me topé con vecinos y se sentían muy orgullosos de que yo fuera candidato. De hecho, lo curioso y que me da un poco de risa es que hubo mucho voto cruzado. Yo tengo vecinos que son de derecha y que votaron por candidatos de derecha, pero a la vez votaron por mí, por cariño, por cercanía, por como arraigo territorial. Finalmente, uno siempre tiene cariño por el sector donde vive. Entonces, yo creo que se dio esa dinámica con mis vecinos.

-¿Cómo es el cambio de una persona que no se ha dedicado a la política institucional y ahora llegar a un lugar muy importante para Chile, como es el Congreso?
-Estoy muy entusiasmado, con muchas ganas de hacer las cosas bien, de hacer un trabajo serio, responsable. En el distrito 8 tenemos el mal ejemplo de Lavín Junior, que es un diputado que se ha caracterizado por hacer las cosas mal, por no ir al Congreso, por no presentar ningún proyecto, en fin, por no hacer las cosas bien. Entonces, quiero hacer las cosas distintas (…). Pero en la política siento que también es mucho de voluntad, de querer hacer las cosas, de tener la energía para hacerlo.

Estoy con muchas ganas de hacer un trabajo serio por la gente. Me pasa ahora como diputado electo, llevo un par de días desde que gané la elección como primera mayoría en el distrito 8 y ya otros diputados electos, en particular Bassaletti, han salido dando declaraciones, hablando de mí y, ante eso, yo lo único que digo es que tenemos que subir al nivel. Yo no estoy acá para estar peleando con otro diputado por redes sociales, sino que lo que estoy haciendo es trabajar para hacer un buen trabajo en el Congreso y no para estar haciendo declaraciones por redes.

-¿Qué opinas de personas que no se han dedicado a una política institucional, como Elisa Loncon, la senadora Campillai y ahora tú que llegas al Congreso, que también justo ustedes tres vienen de un lugar en común, de un suceso en común en Chile?
-Me parece que es una buena señal. El Congreso de alguna forma tiene que ser representativo de la población entera y, como representantes de esa población, tiene que haber diferentes voces, diferentes miradas representadas en ese Congreso. Entonces, entre más diverso, entre más voces representadas, para mí es un Congreso más válido.

-¿Cómo te sientes al saber que vas a trabajar en el mismo lugar que Zamora y Bassaletti?
-Yo vengo con un ánimo muy constructivo al Congreso. Creo que de eso se trata el Congreso, se trata de debatir, se trata de sentarse a conversar con personas que no piensan como tú. Voy con ese ánimo. Yo estoy acá para sumar, para mejorar la calidad de vida de las personas. Yo siento que la gente me eligió, votó por mí con ese fin, con el fin de ser una voz y en ese camino mejorar la calidad de vida de las personas.

Ahora, no sé con qué ánimo vendrán esas personas que tú nombras, no sé si vienen con ese mismo ánimo constructivo. Me da la sensación de que no. Al menos por su declaración en redes, pareciera que vienen con un ánimo más de ataque, no sé si llamar destructivo, pero al menos no hay un ánimo de diálogo. Entonces, no sé en qué posición están ellos, pero yo sí te puedo decir que estoy con ganas de sentarme a conversar con quien tenga que hacerlo.

-En tu juicio, el veredicto se entregará en enero y la semana pasada concluyó la presentación de pruebas de la defensa, ¿cómo ha sido este proceso?
-Ahora terminó la presentación de pruebas. Desde el 2 de diciembre comienzan los alegatos de clausura. Luego de eso hay un pequeño break y el 9 de enero es la sentencia. Estoy bien tranquilo, bien confiado del trabajo que ha hecho la Fiscalía junto con la PDI, se tomaron el tiempo que necesitaban para que se hiciera una buena investigación. De hecho, yo encontré en algún momento que era mucho el tiempo, pero ahora, viéndolo en retrospectiva, me doy cuenta de que fue el tiempo necesario para llegar a las conclusiones que llegaron.

Entonces, en ese sentido estoy muy confiado en el veredicto que va a haber y creo que este juicio también como que sale un poco de mí. No se trata solo de mí, sino que se volvió un juicio muy simbólico. Creo que también se trata sobre el Chile del futuro, donde esperemos que nunca más vuelva a ocurrir algo así. Entonces, este veredicto del 9 de enero también nos habla de cómo va a ser el Chile del futuro y por eso es tan importante.

-¿Cómo evalúas la segunda vuelta?
-Creo que está abierta, creo que hay muchas chances de que Jeannette durante estas semanas logre convocar. Creo que ella ha demostrado dar muchas certezas a la gente y eso nos va a llevar a tener una buena votación. Es adverso, efectivamente, está cuesta arriba, pero se pueden hacer cosas. Creo que Jeannette ha demostrado tener la experiencia, el profesionalismo, el carácter y creo que eso va a demostrarse. Ella es muy buena comunicadora, es una muy buena candidata.

Por otra parte, Kast, al contrario, muy débil, y eso se va a notar ahora que salieron los demás candidatos, que ya no estamos en disputa parlamentaria y que solo quedan dos personas. Esa diferencia abismal, para mi gusto, entre las características de Jeannette y lo que muestra Kast se va a ver en evidencia y creo que eso nos juega muy a favor.

-¿Cómo analizas la política actual? ¿Cómo evalúas los temas que se hablan y la percepción de los chilenos sobre la situación del país?
-Hay mucha preocupación por el tema de la seguridad. La gente no se siente segura y está buscando soluciones para enfrentar la crisis de seguridad. Por otra parte, hay otros Chile que pareciera que los analistas no logran entender. Durante todos estos días yo he estado escuchando muchos programas políticos y se habla mucho del fenómeno de Parisi y como si no lograran entender de dónde nace su votación. Para mí al menos, la votación de Parisi tiene que ver con una mixtura de posiciones, pero también una reivindicación de algo medio popular que a la gente le hace sentido: que Parisi da respuestas simples a problemas y de un problema te da la solución, y yo creo que eso ha marcado la lección.

Por otro lado, creo que hay un reclamo a favor de derechos sociales y creo que ese mundo donde se valoran políticas como la PGU, se valoran políticas como la salud también o el sueldo mínimo, creo que esa valoración que tiene la gente por esas políticas, hoy Jeannette tiene que sacarle el lustre y eso puede también inclinar la balanza hacia esa posición.

-Sobre un posible Gobierno de Jara o de Kast, ¿cómo podrías evaluar la relación del futuro Presidente o la futura Presidenta con el Congreso?
-En ambos casos, el Presidente o la Presidenta va a tener que dialogar mucho con el Congreso. El Congreso quedó muy equilibrado en ambas Cámaras, quedó muy equilibrado políticamente. Eso en cierta medida es bueno porque, en cualquiera de los dos casos, ninguno va a poder pasar por encima y hacer un cambio tan drástico. Eso asegura que quien esté de turno va a tener que dialogar con el Congreso y eso es una buena señal. Vamos a tener que ponernos de acuerdo. En mi rol de diputado, como decía anteriormente, estoy disponible para ese trabajo de ponerse a conversar.

-El estallido social hoy día, a mi parecer, es un proceso que es menospreciado por la ciudadanía. ¿Cómo te sientes tú con que hoy se analice de esa manera y todo lo que significó para ti ese proceso?
-El estallido social es una manifestación de malestar y quienes critican el estallido social y se preguntan si estamos mejor o peor después del estallido social, creo que es una falacia, es una interpretación mañosa, porque el estallido social en sí mismo no era el que se tenía que encargar de mejorar las cosas, sino que eran los políticos que lideraron Chile luego del estallido, quienes tenían que encauzar este malestar hacia soluciones. No es el estallido social el que está mal acá. Creo que ese análisis tenemos que darlo.

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