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Agencia Uno
La Moneda instruye a funcionarios de confianza presentar su renuncia el 11 de marzo
El oficio, firmado por Interior, Hacienda y la Segpres, fue enviado a las reparticiones del Ejecutivo en medio de la polémica por un eventual “amarre” de funcionarios y busca ordenar la salida de los equipos políticos de cara al cambio de mando.
En el marco del proceso de cambio de mando, el Gobierno reforzó las directrices de la transición al distribuir un oficio a todas las reparticiones del Ejecutivo en el que recalca que los funcionarios de confianza política deberán presentar su renuncia el próximo 11 de marzo, fecha en que asumirá el Presidente electo José Antonio Kast.
El documento fue enviado el 26 de diciembre por el Ministerio del Interior y está firmado por los ministros Álvaro Elizalde (Interior), Nicolás Grau (Hacienda) y Macarena Lobos (Secretaría General de la Presidencia). En el texto se recuerda a las autoridades y asesores de confianza que deben dejar sus cargos ese día, independientemente de la modalidad de contratación bajo la cual se encuentren, buscando evitar interpretaciones sobre eventuales continuidades administrativas.
La instrucción apunta a ordenar la salida de los equipos políticos del gobierno saliente y se produce en un contexto marcado por la discusión pública y política sobre la permanencia de funcionarios tras el cambio de administración. En particular, durante las últimas semanas, desde sectores de la oposición se han levantado cuestionamientos respecto de un eventual “amarre” de funcionarios en la recta final del mandato, en medio del debate por el reajuste al sector público.
En ese escenario, el oficio busca despejar dudas respecto de los cargos considerados de exclusiva confianza política, como ministros, subsecretarios, delegados presidenciales, seremis y asesores directos, diferenciándolos de aquellos funcionarios de carrera cuya continuidad se rige por otras normas del aparato público.
Además, el documento solicita enviar, a más tardar el 27 de febrero, la nómina de funcionarios contratados para asesoría directa en los distintos gabinetes. El objetivo, según se señala en el texto, es facilitar el traspaso administrativo entre gobiernos y permitir que la próxima administración cuente con información actualizada sobre la estructura de los equipos que acompañan a cada autoridad.
Desde el Ejecutivo han señalado que la medida responde a una práctica habitual en los procesos de transición presidencial y que no constituye una señal política hacia el próximo gobierno, sino una acción administrativa orientada a resguardar un cambio de mando ordenado. En esa línea, han descartado que exista un intento por asegurar la permanencia de funcionarios de confianza más allá del término del actual mandato.
Con este refuerzo, La Moneda busca cerrar flancos políticos en las semanas previas al cambio de mando y encauzar institucionalmente un proceso que, históricamente, ha generado tensiones entre gobiernos salientes y entrantes, especialmente cuando se trata de administraciones de distinto signo político.