Investigación
Imagen de www.facebook.com/MaartenMelleVisser
A orillas del lago Llanquihue buscan los restos de joven neerlandés desaparecido en 1985
Descartada la posibilidad de un accidente, así como información que aseguraba que lo habían llevado secuestrado a Colonia Dignidad, ministro en visita de causas de DD.HH. y detectives determinaron lugares donde posiblemente fue sepultado Maarten Visser.
El 21 de diciembre de 1985 dos policías tocaron la puerta de la familia Visser, en los Países Bajos. Muchos años más tarde, en el documental Dos vidas (que se puede ver aquí), Paulus Visser relataría que al verlos entendió de inmediato que algo malo había sucedido. Su esposa, Loes, lo confirma.
–Su hijo ha desaparecido en Chile. Nadie sabe dónde está desde el 12 de diciembre –les explicó uno de los agentes, en referencia a Maarten Melle Visser, el hijo de 18 años del matrimonio, que medio año antes, luego de egresar de la enseñanza media, decidió recorrer un poco el mundo, antes de ingresar a la universidad.
Su intención original era viajar a la India, pero le aconsejaron que no lo hiciera, pues era un lugar muy peligroso. Ante ello, decidió conocer América Latina y para ello, el 28 de junio de 1985, abordó en Rotterdam un barco con destino a Brasil, donde llegó el 29 de julio. Consiguió trabajo en una oficina, en Río de Janeiro, y luego se fue a dedo hasta Paraguay, donde estuvo trabajando en una granja, para desde ahí irse a Argentina.
El 5 de diciembre de ese año llegó a la ciudad patagónica de Bariloche, donde permaneció cuatro días. En un bus viajó a Chile, por medio del paso internacional Antonio Samoré, y el 9 de diciembre de ese año estaba en Puerto Montt, desde donde pensaba dirigirse a su siguiente objetivo: el volcán Osorno.
En el mismo documental, la madre del joven señala que “cuando la policía viene a tu casa y te informan de la desaparición de tu hijo en Chile, no les crees y piensas que lo encontrarás”.
Sin embargo, el destino dijo algo distinto para los Visser, que poco antes de la Navidad de 1985 viajaron a buscarlo, sin encontrar rastros de su hijo, aunque sí establecieron una serie de eventos.
El primero de ellos es que el 9 de diciembre llegó a Puerto Montt a eso de las 18:00 horas, pernoctando en una pensión ubicada en pleno centro de la ciudad, en calle Varas 770, a muy corta distancia del terminal de buses, propiedad de Luis Higueras y María Torres. La noche del 10 él sostuvo una discusión con Higueras, por motivos políticos, dado que Maarten criticó la dictadura de Augusto Pinochet.
El 11, el joven tomó un bus con destino al refugio Teski, ubicado a 1.300 metros de altura, en la falda suroeste del volcán Osorno, equidistante unos 7 kilómetros (lineales) de las localidades de Ensenada y Cascadas, ubicadas a los pies del volcán y a orillas del lago Llanquihue. Luego de alojar en el refugio, a la mañana siguiente decidió subir al volcán a tomar fotos. Lo vio subiendo Sergio Hernández, funcionario de Conaf, entidad que posee una oficina en el lugar.
Sin embargo, no regresó esa noche y al día siguiente comenzó su búsqueda, sin resultados hasta la fecha. Desde entonces, sus padres, hermanos y sobrinos vuelven a Chile cada diciembre, con la esperanza de lograr una pista, pero además para dejar flores en la animita que construyeron en su recuerdo en el volcán y distribuir por toda la zona el cartel que se ve más abajo, donde se relatan las señas físicas y de vestimenta que el adolescente poseía al momento de desaparecer.
El 24 de diciembre recién pasado los Visser dejaron una vez más el país de regreso a sus domicilios, pero esta vez lo hicieron con una esperanza, pues efectivos de la PDI, del Servicio Médico Legal y de otras entidades, dirigidos por el ministro en visita para causas de Derechos Humanos Álvaro Mesa, estaban excavando en las orillas del lago Llanquihue, en la localidad de Las Cascadas, en busca de los restos del joven neerlandés.
Colonia Dignidad, descartada
Inicialmente, la desaparición de Maarten fue indagada como una clásica denuncia por presunta desgracia, siendo la hipótesis más fuerte el que hubiera sufrido una caída en alguna de las múltiples grietas del glaciar, las que han cobrado la vida de numerosos montañistas, muchos de ellos experimentados. No obstante, había algo que a los Visser les hacía ruido: cuando les entregaron las pertenencias que Maarten había dejado en el refugio faltaban una libreta, un libro y varios rollos de fotografía, cuatro, según un reportaje de la desaparecida revista Paula. Posteriormente, todos esos efectos fueron enviados a los Visser a Holanda, pero los rollos de película estaban velados.
En 1990 un sujeto que no se identificó se contactó con los Visser y habló con ellos en Puerto Montt, diciéndoles que él había estado detenido al interior de Colonia Dignidad y que Maarten estaba allí.
La historia relatada por esta persona era casi idéntica a la entregada por autoridades estadounidenses en Chile un par de años, que señalaba que un sujeto que se identificó como “Daniel”, quien dijo ser un exmilitar, aseveró que en el caso del matemático estadounidense Boris Weisfeiler (que desapareció haciendo trekking el 4 de enero de 1985 en el sector La Punilla, en la comuna de San Fabián de Alico) lo que había ocurrido es que había sido detenido por una patrulla militar y luego entregado al enclave.
Aunque lo anterior podría tener algún grado de verosimilitud, ya que Dignidad queda cerca de ese sector (a diferencia del volcán Osorno, a más de 700 kilómetros de distancia), y por las declaraciones de Juan Muñoz Alarcón, el famoso “encapuchado del Estadio Nacional”, quien indicó en 1977 que en el enclave alemán había prisioneros políticos vivos. Pese a ello, la historia de “Daniel” estaba plagada de absurdos, como –por ejemplo– que a fines de 1984 estaban esperando en ella al médico nazi Josef Mengele (quien había muerto varios años antes en Brasil), que Weisfeiler era un agente del Mossad israelí y otras más.
Si se revisa hacia atrás, la historia relativa a Weisfeiler y Visser no es la única del mismo estilo. En agosto de 1976 un informante no identificado, seguramente el mismo “Daniel”, relataba que dos hermanos de apellidos Budnik, que se presumía estaban en manos de la DINA, habían sido llevados a Colonia Dignidad, lo que nunca sucedió.
Lo mismo dijo un informante que en 1978 aseveró que un joven estadounidense llamado Nicholas Robertson había sido hecho prisionero y llevado al enclave. Como Robertson confirmaría años después, él efectivamente estuvo entre 1977 y 1978 en el sur de Chile, pero ni siquiera sabía de la existencia de la secta de Parral.
En 1987, “Daniel” comenzó a contar la historia de Weisfeiler, la cual fue finalmente descartada en lo grueso, pues nunca se pudo encontrar evidencia que indicara que sí estuvo en Colonia Dignidad.
No obstante, algo de cierto había en la historia de “Daniel”, pues la Justicia dictaminó que cuatro miembros de una patrulla del regimiento Chacabuco, además de cuatro carabineros, fueron los autores del secuestro calificado del matemático, pero en un fallo dividido, que contó con el voto favorable del ahora exministro de la Corte Suprema Diego Simpertigue, los ocho uniformados fueron absueltos, al estimarse que lo que habían cometido era un delito común y no de lesa humanidad, en un fallo que hasta el día de hoy es objeto de reproches en el mundo de los derechos humanos.
Revisa el fallo en el caso de Boris Weisfeiler

Los trabajos que se realizan en Las Cascadas. A la izquierda se aprecia el lago Llanquihue (Imagen: Poder Judicial).
Desaparición forzada
El caso de Maarten Visser, de hecho, tiene varias similitudes con el de Boris Weisfeiler, no solo porque se trata de dos extranjeros desaparecidos en zonas montañosas de Chile en 1985, sino porque a estas alturas ya está descartada la posibilidad de que el joven neerlandés haya sido víctima de un accidente (como también la arista de Colonia Dignidad) y porque en este caso también se está investigando una desaparición forzada, como lo confirmó el abogado de la familia Visser, Francisco Bustos, quien se excusó de entregar mayores antecedentes al respecto.
En un breve video difundido por el Poder Judicial, el ministro Mesa indica que “estamos trabajando en el Plan Nacional de Búsqueda a propósito de la causa del turista holandés que vino a Chile en 1985, Maarten Visser, y que desapareció. Tenemos antecedentes de algunos lugares donde podríamos encontrar algunas piezas óseas, por lo que estamos trabajando con el Servicio Médico Legal, Vialidad, la PDI… estamos haciendo trabajo en diferentes lugares de Puerto Varas”.
En sentido estricto, sin embargo, y como lo evidencia una imagen que se alcanza a apreciar en el video, los trabajos se están realizando en el sector de Las Cascadas, que corresponde a Puerto Octay. De hecho, es factible apreciar que dichas excavaciones se efectúan cerca del camino U-55, que bordea el lago Llanquihue.
De acuerdo con los antecedentes recopilados por El Mostrador, existe información en la causa que establece que Maarten Visser bajó del volcán por sus propios medios, pero más al norte, probablemente al confundirse con el camino de regreso, y que en ese contexto fue que llegó a Las Cascadas, donde habría sido víctima de una agresión.

Otra vista de los trabajos en el sector de Las Cascadas (imagen: Poder Judicial)
Una pista
Desde Nueva York (donde reside), Mimi, una de las hermanas del joven desaparecido, escoge con cuidado las palabras e indica que “parece haber algo que es una pista, debido a lo cual hay movimiento en la investigación, en este momento”, recalcando lo que señala el juez en el video, en orden a que “él dice que están buscando osamentas, están excavando, estuvimos ahí. Hasta el momento no hay resultados, pero lo que esperamos es que él sea encontrado. Mis padres han estado viniendo al sur de Chile por 40 años. Cada año viajan, cada año tratan de estar en la televisión, en las radios, en los diarios, y cada año deben regresar a casa… y se están haciendo viejos. Tienen 83 y 86 años, y es duro para ellos, y por ello ahora siempre vamos con ellos, porque no pueden ir solos”.
En ese sentido, dijo que esperan tener un cierre del caso, “para que mis padres puedan morir en paz y saber qué pasó con su hijo, porque ellos no pueden parar de buscarlo”.
Sobre las nuevas pistas, argumenta que ya saben que no fue un accidente, “por muchas razones que no puedo profundizar”.
En dicho sentido, indica que al principio hubo muy poca ayuda de parte del Ejecutivo chileno, pero asevera que “este Gobierno, en los últimos cuatro años, nos ha brindado un montón de ayuda, pues existe el Plan de Búsqueda. Estamos muy agradecidos de que las cosas hayan cambiado y por ello tenemos más confianza ahora, que la que nunca tuvimos”.
Sin embargo, reflexiona en orden a que “no sabemos qué va a pasar con el nuevo Gobierno, si las cosas van a cambiar, pero esperamos tener novedades en el caso pronto, antes de esa fecha”.
En el mismo sentido, elogia al ministro Mesa, expresando que “es excelente. Estamos muy agradecidos de todo el trabajo que ha hecho y el progreso que se está logrando junto a la policía, que ha ayudado mucho. Hay un gran equipo trabajando en el caso y todos quienes se han involucrado han sido amables, cálidos, interesados y cooperadores”.
En el mismo orden de ideas, agregó que “nosotros seguimos buscando a personas de esa área que puedan saber algo, que tengan alguna pequeña información. Cualquier pequeño detalle puede ser de utilidad para nosotros”, máxime porque “hace 40 años la personas no se atrevían a hablar, estaban asustadas, pero esperamos que haya menos miedo ahora y cualquiera que tenga información, o que haya oído o visto algo, puede hablar con nosotros, con la policía o con el juez, o enviar un correo electrónico”, indicó, pidiendo que quien tenga algún dato al respecto se comunique con ella a su mail, o que lo haga por la misma vía o cualquier otra al Plan Nacional de Búsqueda.
Revisa las palabras del ministro Álvaro Mesa en Las Cascadas: