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AgenciaUno (Archivo)
Cae turismo argentino en Chile: culpan a la seguridad y al cambio monetario
Datos del paso Cristo Redentor muestran que entre fines de diciembre y la primera semana de enero cruzaron a Chile unas 84 mil personas, frente a más de 107 mil un año antes, mientras desde el sector fronterizo advierten que la inseguridad “generó temor y dudas”.
La temporada estival 2025-2026 comenzó con un giro inesperado en uno de los principales motores del turismo chileno: la llegada de visitantes argentinos. Tradicionalmente, viajeros de Mendoza, San Juan, Río Negro, Neuquén y otras provincias cruzan la cordillera para vacacionar y, sobre todo, para aprovechar las diferencias de precios en indumentaria, tecnología y electrodomésticos. Sin embargo, el flujo ha caído de manera significativa.
De acuerdo con el diario argentino La Nación, datos oficiales del Sistema Integrado Cristo Redentor (SICR), obtenidos entre el 26 de diciembre de 2025 y el 7 de enero de 2026, muestran que en ese periodo ingresaron a Chile alrededor de 84 mil turistas argentinos por dicho paso, frente a más de 107 mil en el mismo período del año anterior. Esto implica una baja superior al 20%, que contrasta con el verano pasado, cuando el flujo había crecido más de 20% respecto del ciclo previo.
Desde el sector fronterizo explican que la caída responde a una combinación de factores económicos y de contexto. “Sin dudas, el bolsillo sigue mandando a la hora de las vacaciones”, señalaron, añadiendo que “la cuestión cambiaria también incide: ya no es tan favorable, porque te dan menos pesos chilenos por dólar”. A ello se suma la preocupación por la seguridad: “Uno de los problemas que influye son los hechos de inseguridad, ya que generaron temor y dudas de hacer el viaje”.
Las cifras parciales confirman la tendencia. Entre el 26 y el 31 de diciembre cruzaron a Chile unas 38 mil personas, frente a más de 50 mil en el mismo lapso del año anterior. Y entre el 1 y el 7 de enero el flujo bajó de 57 mil a 46 mil. En conjunto, el inicio de la temporada muestra un retroceso sostenido.
Otros análisis, citados por el diario Clarín, elevan incluso la estimación de la caída hasta cerca de un 30%, lo que ha tenido impacto directo en centros comerciales, hoteles y agencias de turismo, especialmente en Santiago y en las zonas que concentran al visitante argentino, fenómeno que también se ha registrado en pasos como el de Cardenal Samoré, que une Osorno con Bariloche.
El cambio en la ecuación cambiaria es una de las claves. Durante 2024, la fuerte devaluación del peso argentino hacía muy conveniente comprar en Chile. Hoy, con una brecha de precios menor y costos de viaje más altos, muchos argentinos ya no encuentran la misma ventaja. A eso se agrega un fenómeno nuevo: la expansión de las tiendas chinas en Argentina, que redujo el incentivo de viajar solo por compras.
Paradójicamente, la menor afluencia alivió los tiempos de espera en la alta montaña. Mientras el verano pasado se registraron demoras de hasta 12 horas y filas de más de 10 kilómetros, este año las máximas rondaron las cuatro a cuatro horas y media, con colas de unos cuatro kilómetros en el complejo Los Libertadores.
Pese a la baja, quienes sí viajaron continúan aprovechando diferencias de precios de hasta 300% en algunos productos. No obstante, la percepción de inseguridad llevó a las autoridades chilenas a reforzar recomendaciones como estacionar en lugares vigilados, no dejar mercadería ni documentos a la vista y denunciar cualquier delito al 133 de Carabineros.
Cabe recordar que el 27 de noviembre pasado un bus que trasladaba a 28 turistas argentinos que viajaban a Santiago a efectuar turismo de compras fue objeto de una encerrona a la altura de Tiltil. Al menos cinco delincuentes, que según los testigos no tenían acentos chilenos y se movilizaban en dos vehículos, asaltaron el vehículo de pasajeros cuando el chofer de este se detuvo a revisar un neumático, llevándose hasta las llaves del bus, en un hecho que generó numerosos titulares de prensa y comentarios en redes sociales argentinas