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El golpe global: Estados Unidos se baja del tablero climático
La salida de EE.UU. de 66 organismos climáticos y científicos –incluidos CMNUCC, IPCC e IRENA– deja a América Latina más expuesta al cambio climático y reconfigura el poder global sobre financiamiento, datos y gobernanza ambiental.
Casi como un monopolio, todas las noticias más relevantes, por la preocupación que conllevan, vienen de EE.UU. Y con la última medida, Donald Trump volvió a sacudir el orden mundial. Con lo que paso a contarte, ya son cerca de 400 los golpes que ha dado Trump contra la ciencia climática.
Esta semana anunció que Estados Unidos se retirará de 66 organizaciones y tratados internacionales, incluidos los pilares del sistema climático global. No es solo un gesto político: es un terremoto para la gobernanza ambiental, la ciencia y la cooperación internacional.
La decisión va mucho más allá del Acuerdo de París. Trump ordenó la salida de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático, del IPCC, de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) y de organismos que sostienen la ciencia, el financiamiento y las reglas del combate al calentamiento global.
- Estados Unidos, el país que más gases de efecto invernadero ha emitido en la historia, quedará fuera de las mesas donde se negocia cómo reducirlos.
El impacto no es solo diplomático. La retirada debilita el corazón del sistema multilateral que coordina respuestas a incendios, sequías, inundaciones y crisis alimentarias. “Reduce la capacidad colectiva para responder a fenómenos que no reconocen fronteras”, advirtió Andrés Nápoli, experto climático de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales. Para países vulnerables, esto significa menos cooperación, menos datos y menos apoyo cuando el clima golpea.
- América Latina queda especialmente expuesta. Estados Unidos abandona espacios donde se define cómo se financia la adaptación climática, cómo se protege la biodiversidad y cómo se transita hacia energías limpias. La salida del IPCC y del Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global, con sede en Uruguay, pone en riesgo redes científicas que alimentan las políticas públicas de la región.
- El vacío que deja Washington es eminentemente geopolítico y no quedará libre. Europa y China ganan espacio en organismos como la Cepal, la IRENA o la IPBES, donde se construyen las nuevas reglas del desarrollo sostenible. Para América Latina, eso puede significar nuevas alianzas, pero también una reconfiguración del poder en foros donde antes Estados Unidos era un actor clave.
Dentro de EE.UU., la decisión también tiene costos. El propio secretario ejecutivo de la Convención Climática de la ONU, Simon Stiell, advirtió que este paso atrás dañará la economía, el empleo y el nivel de vida del país.
Al quedar fuera de la ciencia y de los mercados de la transición energética, Estados Unidos se arriesga a perder competitividad justo cuando las renovables y las tecnologías limpias definen el futuro.
Trump no solo está rompiendo con tratados. Está aislando a su país del mayor desafío del siglo XXI.
Acá te dejó una breve descripción de las instituciones más importantes que deja Estados Unidos. Ahora, ojo, que la administración gubernamental las abandone no significa necesariamente que sus científicos tiren la esponja:
- Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático (CMNUCC): es la base de las COP, del Acuerdo de París y del financiamiento climático. La retirada de EE.UU. debilita la arquitectura que sostiene adaptación y pérdidas y daños en la región.
- IPCC: define la base científica de la política climática global. América Latina depende de sus informes para planificación y negociación; sin Estados Unidos, se resiente su gobernanza y financiamiento.
- Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global (IAI): red científica regional con sede en Uruguay, clave para estudiar el clima. La salida de Estados Unidos amenaza su financiamiento y la cooperación científica norte-sur.
- IPBES: plataforma que evalúa el estado de la biodiversidad global. América Latina es una región central en sus estudios y decisiones por su alta biodiversidad.
- GEF, IRENA, ITTO, IUCN: sostienen financiamiento, comercio, energías renovables y conservación. La salida de EE.UU. afecta programas clave para desarrollo y protección ambiental en la región.
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