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Pablo Allard e incendios en el sur: “No es un tema de voluntad ni político, es dolor de crecimiento”

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El arquitecto urbanista Pablo Allard advirtió que los incendios en el sur evidencian un problema estructural del desarrollo territorial y llamó a que la reconstrucción incorpore criterios de resiliencia y reducción de riesgos.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El decano de Arquitectura de la UDD, Pablo Allard, sostuvo que la reiteración de incendios devastadores en el sur no responde a falta de voluntad política, sino a un “dolor de crecimiento” asociado a ciudades y asentamientos consolidados sin criterios de reducción de riesgo. En entrevista radial, explicó que muchas comunidades fueron construidas sin infraestructura clave para enfrentar incendios, lo que vuelve muy costosa su adaptación posterior. Planteó que la reconstrucción debe priorizar el enfoque “Build Back Better”, incorporando resiliencia y mejoras estructurales.
Desarrollado por El Mostrador

En medio de la emergencia por los incendios forestales que afectan a Ñuble y Biobío, y cuando ya comienza a instalarse el debate sobre la futura reconstrucción, el arquitecto urbanista Pablo Allard apuntó a un diagnóstico estructural sobre la repetición de este tipo de catástrofes en Chile.

“Esto no es un tema de voluntad, no es un tema político, es un dolor de crecimiento”, afirmó Allard en conversación con Al Pan Pan con Mirna Schindler, aludiendo a la forma en que se han consolidado ciudades y asentamientos en zonas de riesgo sin considerar criterios de diseño orientados a la reducción de desastres por incendios.

Según explicó, gran parte del territorio urbano chileno se desarrolló “sin tener conocimiento de estas técnicas de diseño para reducción de riesgo”, lo que ha derivado en comunidades difíciles de intervenir una vez consolidadas. “Cuando una comunidad ya está instalada, intervenirla implica expropiar, abrir caminos para el acceso de Bomberos o invertir en estanques de agua en zonas altas”, sostuvo.

En ese contexto, el decano de la Facultad de Arquitectura y Arte de la UDD planteó que las decisiones públicas suelen enfrentarse a dilemas de priorización. “Uno tiene que evaluar el costo-beneficio a partir de la recurrencia. ¿Qué es más urgente? ¿Construir un consultorio o un hospital? ¿Mejorar las aceras para los adultos mayores? ¿O construir un estanque de agua arriba del cerro que cada 10 o 15 años puede que se use para un incendio?”, se preguntó.

Allard subrayó que estas tensiones forman parte de los “costos del subdesarrollo” y de un aprendizaje que se acumula tras cada desastre. En esa línea, recalcó que los procesos de reconstrucción suelen dejar más lecciones a partir de los errores que de los aciertos.

De cara a lo que viene, el arquitecto llamó a que la recuperación posterior a la emergencia tenga como eje el principio internacional de “Build Back Better”. “Construir mejor de lo que se estaba antes, incorporar criterios de resiliencia y aprovechar la reconstrucción como una oportunidad para que las comunidades queden mejor preparadas frente a futuros desastres”, señaló.

Todo ello, agregó, sin desconocer el duelo y las pérdidas que enfrentan las familias afectadas, pero entendiendo que la reconstrucción no puede limitarse a reponer lo destruido, sino a corregir vulnerabilidades estructurales del territorio.

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