Publicidad
Boric inicia su despedida por zonas extremas y aisladas de Chile y pide no “postergarlas” PAÍS Crédito: EFE

Boric inicia su despedida por zonas extremas y aisladas de Chile y pide no “postergarlas”

Publicidad

Visitó a los habitantes de la Carretera Austral, en el corazón de la Patagonia Chilena, para inaugurar obras de mejoramiento de rutas, un hospital, un centro de salud rural y entregar recursos a la policía de la zona.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
En una de sus últimas giras antes de dejar el cargo, el Presidente Gabriel Boric recorrió la Región de Aysén y defendió políticas públicas de largo plazo para las zonas más aisladas del país. Desde la Carretera Austral y comunas como Cochrane y Puerto Río Ibáñez, inauguró obras viales, de salud y seguridad, subrayando la “deuda histórica” en conectividad. Boric destacó inversiones en caminos, hospitales y servicios básicos, llamó a “democratizar el territorio” y firmó el Plan de Zonas Extremas para Aysén, reafirmando su apuesta por el desarrollo de las regiones australes.
Desarrollado por El Mostrador

Entre ríos caudalosos, lagos prístinos y campos de glaciares de la región de Aysén, una de las zonas australes más extremas del país, el presidente Gabriel Boric defendió esta semana, en una de sus últimas giras por Chile, las políticas públicas “de largo plazo” para las zonas más aisladas y deshabitadas del país e instó a “potenciar su desarrollo” y a no “postergarlas”.

Boric, que el 11 de marzo entregará el poder al ultraderechista José Antonio Kast, visitó a los habitantes de la Carretera Austral, en el corazón de la Patagonia Chilena, para inaugurar obras de mejoramiento de rutas, un hospital, un centro de salud rural y entregar recursos a la policía de la zona.

“Deslumbrado” y “sobrecogido” –dijo– por los parajes del lugar, que se tomó el tiempo de admirar antes de sus intervenciones, Boric apuntó a las “políticas públicas de largo plazo” y “más allá del gobierno de turno” para desarrollar “la belleza y el potencial de Aysén”.

“Una deuda con la conectividad”

La Región de Aysén, de poco más de 100.000 habitantes, es una de las menos pobladas y más aisladas de Chile, pero –a la vez– uno de sus mayores reclamos turísticos. Allí, la cordillera de los Andes forma una sucesión de macizos abruptos, valles glaciares y fiordos.

A pesar de que la famosa Carretera Austral, la ruta de grava y asfalto que se comenzó a construir en 1976, en plena dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), y que atraviesa montañas, bosques y pampas, funciona como arteria principal de la región, la conectividad sigue siendo uno de los principales desafíos del lugar.

“El Estado de Chile tiene una deuda con la conectividad de Aysén, debe ser la región con menos conectividad de Chile, la que tiene menos kilómetros pavimentados del país”, dijo el presidente desde la comuna de Cochrane, donde colocó la primera piedra de las obras de mejoramiento de uno de los tramos de esta carretera (Ruta 7).

Uno de los tesoros de este trayecto es el Lago General Carrera, el más grande de Chile y segundo de Suramérica, famoso por su color turquesa y las Capillas de Mármol, unas cuevas y túneles naturales, de tonalidades azules y blancas. Sus aguas profundas dibujan una costa irregular donde reposan pequeñas localidades aisladas como Puerto Río Ibáñez o Chile Chico, casi a la frontera con Argentina.

Además de la conectividad, los habitantes de la Patagonia reclaman mejores infraestructuras y servicios públicos esenciales, que en medio del aislamiento, pueden marcar una diferencia en su calidad de vida.

Boric, que visitó por segunda vez la zona como presidente, sacó pecho de haber “reactivado obras detenidas; pavimentado caminos; levantado puentes; mejorado el acceso a agua potable; invertido en conectividad aérea, portuaria y lacustre; y de haber construido mejor infraestructura de salud y educación”.

“Democratizar el territorio”

Oriundo de la Región de Magallanes, la más austral del país y del continente americano, y por la que fue diputado ocho años, Boric ha combatido, a diferencia de los otros mandatarios –todos de origen capitalino–, el profundo centralismo instaurado en el Estado chileno.

“Cuando la política se hace con una lógica centralista, sólo desde Santiago, se pierde de vista la importancia que tienen las zonas extremas de nuestro país, tanto en la generación de recursos como en la soberanía y el bienestar de su gente”, dijo el exlíder estudiantil.

En su mandato, por ejemplo, realizó una histórica visita al Polo Sur en enero de 2025, convirtiéndose en el primer mandatario latinoamericano (y tercer del mundo) en llegar al punto más austral, donde impulsó la investigación científica y consolidó a Chile como puerta de entrada a la Antártida.

“La mayoría del territorio de nuestras regiones extremas está inexplorado, no se conoce o muy poco”, apuntó Boric, quien llamó a “democratizar el territorio”.

En Puerto Río Ibáñez, última parada de su viaje de tres días, el mandatario firmó el Plan de Zonas Extremas para Aysén, para inyectar de forma permanente recursos a la región, un compromiso adquirido tras llegar a La Moneda, el 11 de marzo de 2022, cuando prometió mantener “como leyes permanentes” estas iniciativas inicialmente pensadas como una medidas extraordinarias.

“Quienes venimos de zonas extremas –concluyó Boric– sabemos que las personas hacen patria en los territorios más inhóspitos, más recónditos de nuestra tierra, y valen lo mismo que cualquier ciudadano”.

Inscríbete en el Newsletter +Política de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para informado/a con noticias precisas, seguimiento detallado de políticas públicas y entrevistas con personajes que influyen.

Publicidad