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Gobierno proyecta baja en tarifas eléctricas desde 2028 por energías renovables y fin de deudas
El biministro Álvaro García anticipó una reducción estructural en las cuentas de la luz hacia el final de la década, ligada al ingreso de energía más barata y al término del pago de la deuda por el congelamiento tarifario.
El biministro de Energía y Economía, Álvaro García, proyectó una reducción en las tarifas eléctricas hacia el final de la década, en un escenario marcado por cambios estructurales en la matriz energética y el término del pago de deudas asociadas al congelamiento de precios aplicado durante el estallido social y la pandemia.
En conversación con Tele13 Radio, la autoridad sostuvo que el descenso de las cuentas se relaciona con el ingreso de energía a menor costo y con el cierre del proceso de pago de obligaciones acumuladas. “Va a llegar energía más barata y vamos a dejar de pagar las deudas pendientes y, por lo tanto, sí, esperamos una importante reducción en los precios de la luz”, señaló.
En esa línea, precisó que el efecto principal se proyecta para 2028, cuando se combine el término del pago de la deuda con las condiciones del mercado energético. “Hay razones más estructurales para que esperemos bajas en las tarifas”, afirmó, en referencia a la deuda total que alcanza los US$6.000 millones.
El secretario de Estado también vinculó la proyección con el cambio en la matriz energética, destacando el mayor peso de las fuentes renovables nacionales. “La creciente incidencia de energías nacionales, eólicas y solares. Y digo nacionales porque hasta hace muy poco el grueso de la energía provenía del petróleo, que nosotros debemos comprar fuera de Chile, porque tenemos muy poco. Eso va a ocasionar también una reducción en las cuentas de la luz”, explicó.
Otro factor mencionado fue el avance en infraestructura de transmisión, particularmente la construcción de la línea Kimal-Lo Aguirre, que unirá las regiones de Antofagasta y Metropolitana. “(Será) energía mucho más barata que la que estamos pagando actualmente y que, por cierto, va a beneficiar a todos los clientes”, indicó, aunque precisó que el impacto de esta obra se espera hacia 2029, cuando esté finalizada.
En paralelo, el ministro destacó la necesidad de modernizar la regulación del sector energético, en función de los cambios en la matriz de generación. Según indicó, un grupo transversal de expertos elaboró propuestas que serán entregadas a la próxima administración. “El grupo de expertos fue de carácter muy transversal. Hubo total unanimidad en los cambios que se sugieren y que, efectivamente, llevan a que el sistema regulatorio sea más eficiente e incentive inversiones que lleven a tarifas más bajas”, sostuvo.
Este debate se desarrolla en medio del proceso de cobro de deudas acumuladas en el sistema eléctrico. La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) instruyó a las empresas a recuperar los montos asociados al cálculo del Valor Agregado de Distribución (VAD) entre 2020 y 2024.
Ese monto asciende a cerca de US$860 millones, equivalente al 11% de la deuda total generada por el congelamiento tarifario de 2019, que alcanza aproximadamente US$6.000 millones. Según lo establecido, las compañías podrán comenzar a cobrar estos recursos desde abril.
Frente a este escenario, García planteó un mecanismo para distribuir el pago de forma homogénea entre clientes, incorporando un componente solidario que permita que el 40% más vulnerable no asuma el incremento. La fórmula considera un cargo promedio de $1.450 durante 48 meses para cubrir la deuda, medida que requeriría tramitación legislativa.
La propuesta deberá ser evaluada por la próxima ministra del ramo, Ximena Rincón. “Es una propuesta muy realista porque proviene de un consenso político en la noción de subsidiar al 40% más vulnerable y además está plenamente financiada porque el incremento en las tarifas de la luz incrementa la recaudación tributaria del Estado por más recursos que lo que requiere el subsidio”, afirmó el biministro.