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La pretemporada del poder en La Moneda de Kast
¡Hola! El poder ya empezó a circular antes de que se cambien las chapas de La Moneda. Y lo hace con ruido, con cálculo y sin pedir permiso. El Gobierno de José Antonio Kast aún no asume, pero el reparto de influencia, costos y privilegios avanza a toda máquina: en el Segundo Piso, en las embajadas clave y en los ministerios influyentes para los grandes grupos económicos, que prometen más dolores de cabeza que aplausos.
En esta edición de +Política el hilo conductor es uno solo –aunque se ramifique–: quién manda, cómo manda y quién paga el precio.
- Desde la interna del “gabinete en las sombras”, donde Alejandro Irarrázaval y Cristián Valenzuela miden fuerzas pegados al oído del Presidente electo, hasta el visado empresarial a Ximena Rincón con costo político cero para el Grupo Matte, pasando por el naufragio de Andrés Ergas rumbo a Washington y el aterrizaje más técnico –y menos riesgoso– de Rodrigo Yáñez.
El menú sigue con Jaime Campos, el ministro sin filtros que no necesita fósforos para encender incendios, y con la disputa no resuelta por Enel, donde La Moneda saliente opta por una jugada clásica: no decidir ahora para que explique después el que viene. Todo, mientras la derecha se despide de la oposición sin haber logrado remover a un solo ministro y se prepara, en modo oficialismo, para enfrentar algo más complejo que anunciar acusaciones.
Poder concentrado, egos en expansión, empresas con línea directa, decisiones pateadas hacia adelante y un Segundo Piso que ya suena más fuerte que varios ministerios. No es instalación: es pretemporada dura.
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1Irarrázaval vs. Valenzuela: choque de trenes en el Segundo Piso de La Moneda
¿Quién roncará más fuerte en el Segundo Piso de Kast? Un grupo pequeño, silencioso y con línea directa al oído del Presidente electo. Pero por sobre todo con poder. De eso se trata, no de la muñeca ni de la confianza, sino de la jerarquía en la que se ejerce el poder.
El “gabinete en las sombras” se define como de bajo perfil hacia afuera y alto voltaje político hacia adentro.
Kast ha diseñado esta instancia con amplias atribuciones y un peso específico inédito, pensada para influir, ordenar y, cuando sea necesario, golpear, corregir el rumbo del nuevo gabinete. El esquema contempla dos grandes áreas: una dedicada al músculo político-comunicacional del Gobierno y otra concentrada en los proyectos estratégicos que buscan aterrizar el programa presidencial.
En ese tablero aparece Alejandro Irarrázaval, apodado el “gerente general”. Amigo de Kast desde la universidad y arquitecto del reclutamiento ministerial, asumiría como jefe de asesores, con la misión de coordinar ministerios y empujar las prioridades estratégicas del programa.
En paralelo, el abogado Cristián Valenzuela –el Rasputín de Kast– lideraría una nueva dirección de comunicación y contenidos, encargada de construir los relatos del Gobierno y traducir la contingencia en clave política. No es un debutante: fue el cerebro narrativo de la campaña y ha acompañado a Kast en sus tres aventuras presidenciales.
Uno de los ejes centrales será medir, casi en tiempo real, el pulso de la opinión pública. La apuesta es hablarle directamente a la ciudadanía, reduciendo al mínimo el rol de los partidos como intermediarios. Una jugada audaz, aunque riesgosa si los números comienzan a jugar en contra.
Pero, como se trata de poder, el poder no se comparte ni se entrega: como reza el dicho, “se arrebata a balazos”.
El diseño obliga a convivir en el Segundo Piso a dos pesos pesados de carácter fuerte. En la OPE comentan que Irarrázaval y Valenzuela no son amigos, pero se respetan.
Cada uno cumple un rol distinto para Kast, aunque un eventual choque de egos –para algunos– se aprecia inevitable. De hecho, ya se habrían registrado roces durante la fase de instalación.
En La Moneda chica aseguran que hoy la influencia de Irarrázaval no tiene grandes contrapesos: fue él quien se sentó junto al Presidente electo en su primer encuentro con el nuevo gabinete. Valenzuela, el “principal estratega de Kast”, administrará su propia cuota de poder desde una nueva ala del Segundo Piso. “Juntos, pero no revueltos”, repiten en el entorno de Kast.
La incógnita queda instalada: cuando llegue la hora de las decisiones difíciles, ¿quién le marcará la cancha a quién?
Ah, pero no se olviden de los actores de reparto, que terminan robándose la película. Ahí entra Rodrigo Pérez Stiepovic, hasta hace solo unos días gerente legal de Colbún, del Grupo Matte, quien llegará al Segundo Piso como el “cancerbero” de la firma presidencial.
2Grupo Matte visa públicamente a Ximena Rincón con costo cero
A estas alturas de la semana, todos saben qué pasó con el abogado Santiago Montt, quien debió colgar –en sentido figurado– su smoking, luego de que a última hora le cancelaran la invitación a la fiesta.
Tanto a la minera Los Andes Copper, donde se desempeñaba como gerente general, como a él mismo, el entusiasmo les pasó la cuenta por no prever que anunciar en redes sociales que había sido llamado a asumir el Ministerio de Minería –antes de la comunicación oficial del Presidente electo– era equivalente a doblar una curva en auto con los ojos cerrados.
Aunque con ciertos matices, hubo otro gerente general que, horas antes del anuncio oficial de José Antonio Kast, también dio su aprobación a una cartera esencial para su negocio, debido a la calidad de incumbente. Se trata de José Ignacio Escobar, gerente general de Colbún, empresa controlada por el Grupo Matte, que ese mismo 20 de enero –pero varias horas antes de que se iniciara la ceremonia en la Oficina del Presidente Electo– afirmó que la senadora Ximena Rincón, hasta solo ayer política de centroizquierda, “era una buena carta” como ministra de Energía.
¿Por qué a Santiago Montt le pasaron la cuenta y a Ximena Rincón no? Tal vez la respuesta esté en que se trata de Colbún y, como ya dijimos, del Grupo Matte.
Pero Escobar no se quedó ahí. Por el contrario, se deshizo en elogios. Dijo cosas como: “Ximena fue miembro de la Comisión de Energía del Senado por un par de períodos, me tocó conocerla bastante y creo que es una mujer muy inteligente, muy capaz y con mucha experiencia política”.
En la misma oportunidad, el CEO de Colbún recordó que, para hablar con las autoridades del país, la compañía ya no necesitaba asociaciones gremiales: se bastaban a sí mismos.
“Gracias a Dios tenemos buena llegada a todo nivel. Somos una compañía que está hace casi 40 años en Chile; por lo tanto, tenemos la capacidad, en todas las regiones, de llegar a las autoridades”.
Pero en este caso, ni el Presidente electo ni su futuro gabinete son todavía autoridades. ¿Dónde podría estar, entonces, esa “buena llegada a todo nivel”? La respuesta podría hallarse, nuevamente, en Colbún.
Por esos mismos días se supo que el histórico gerente legal de la empresa –tras 18 años en el cargo– se sumaría al círculo de hierro de José Antonio Kast, en el Segundo Piso de La Moneda. En efecto, Rodrigo Pérez Stiepovic –amigo de Kast– será el encargado de revisar todos los documentos que deben llevar la firma presidencial.
Independientemente de las cualidades particulares, lo cierto es que el Grupo Matte no se quedó debajo de la mesa de “los grupos económicos que desembarcarán sus buques en La Moneda”, tras la nominación fallida de Guillermo Turner en Defensa. La CMPC no pudo; pero Colbún no entró con un buque, sino con toda una armada.
3El naufragio de Ergas a Washington
La hasta hace poco segura designación del empresario Andrés Ergas como embajador de Chile en Estados Unidos comenzó a desmoronarse en las últimas horas.
Las críticas por eventuales conflictos de intereses y su historial de negocios fallidos –recogidos en una investigación de El Mostrador–, encendieron alertas en el oficialismo y en círculos diplomáticos, al punto de poner en riesgo el agreement en Washington.
- En su lugar, tomó fuerza el nombre del abogado Rodrigo Yáñez, exsubsecretario de Relaciones Económicas Internacionales y actual secretario general de la Sofofa.
Ergas, ingeniero comercial de 58 años, construyó su vínculo político con José Antonio Kast tras apoyarlo desde 2021 y colaborar en su última campaña, acercando al comando con sectores empresariales. Ese cruce entre negocios y diplomacia no ha sido bien recibido por analistas, quienes aseguran que la diplomacia no es un premio, es una función técnica. Y, viendo cómo anda el mundo, es también una función táctica.
Los cuestionamientos se explican, en parte, por el historial financiero de Ergas. En el mundo bancario se le recuerda por el caso del Banco HNS, que en 2004 registró la peor rentabilidad del sistema (-15%). Fundado originalmente como la financiera Finersa, el proyecto derivó en banco tras asociarse con Heller Internacional (filial del Banco Fuji).
La entrada de la división financiera de General Electric implicó una dura disputa por gastos y gestión, y fuentes ligadas al proceso sostienen que el rescate financiero de su padre, el empresario Jacob Ergas, fue clave para vender la entidad en 2007.
A ello se suman emprendimientos posteriores que tampoco prosperaron: el proyecto de turismo de lujo Nomads of the Seas –con inversiones superiores a US$ 15 millones– terminó en venta del yate por inviabilidad económica; y el hotel de alto estándar en San Pedro de Atacama, diseñado por el arquitecto suizo Peter Zumthor, nunca se concretó.
En ese escenario, la alternativa de Rodrigo Yáñez ganó tracción. Abogado por la Pontificia Universidad Católica de Chile y máster en Regulación por la London School of Economics and Political Science, Yáñez encabezó la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales durante el segundo Gobierno de Sebastián Piñera, liderando negociaciones comerciales y modernizaciones de tratados.
Con perfil técnico y trayectoria pública, su nombre aparece hoy como una salida para descomprimir un flanco político que amenaza con abrirse justo en una de las embajadas más estratégicas para Chile.
4Jaime Campos: el radical ministro “sin filtros” de Kast
No ha pasado por el panel del programa “Sin Filtros”, como sí lo han hecho futuros ministros como Iván Poduje (Vivienda) y Mara Sedini (Segegob), pero a Jaime Campos no le hace ninguna falta. Ni siquiera alcanzó a acomodarse en el rol que asumirá a la cabeza del Ministerio de Agricultura y ya estaba marcando el tono más áspero del nuevo Gobierno de José Antonio Kast.
Minutos después del anuncio del gabinete, el exministro de Lagos y de Bachelet prendió el ventilador. Habló de Punta Peuco, ninguneó al Partido Radical y dejó claro que su sello sigue intacto: efectivamente, habla sin filtro.
- Partió por Punta Peuco, defendiendo que su negativa de 2018 a firmar el cierre del penal era “lo que jurídicamente correspondía” y calificando los intentos de clausura como “actos inconstitucionales” y “shows comunicacionales”, en abierta contradicción con Michelle Bachelet, quien aseguró que dio la orden y “no me hicieron caso”.
- También dijo que le tiene “sin cuidado” lo que haga el Partido Radical –colectividad que lo formó y que evalúa sanciones– e ironizó sobre una eventual expulsión: “No sé si un partido en extinción tendrá facultades legales para hacerlo”.
La cartera que asume –históricamente de bajo perfil– no explica el ruido. Lo explica el personaje. Campos llegó con un prontuario de declaraciones que reapareció el mismo día de su designación.
En 2016, tras la muerte de Lissette Villa en un centro del Sename, Campos sostuvo que el recinto era “ordenado, limpio” y con “hartas más comodidades” que el internado donde él había estudiado, lo que desató la reacción del entonces diputado Gabriel Boric, quien calificó sus dichos como “una desfachatez tremenda” y remató en la Sala con un “¡que se vaya a la cresta!”.
- Ese mismo año, durante una visita al penal de Valparaíso, el entonces ministro de Justicia cruzó otra línea, al decir ante dirigentes de Gendarmería que “las bolas del director nacional están las 24 horas sobre el escritorio del ministro y yo veo cuándo se las corto”, frase por la que luego tuvo que pedir disculpas públicas y reconocer que fue “impropia”.
A la lista se suma una paradoja difícil de pasar por alto: en 2018, el propio Kast denunció ante Fiscalía a Bachelet y a Campos por el nombramiento del exfiscal Luis Toledo como notario en San Fernando. La causa fue sobreseída en 2022, pero el episodio vuelve hoy como símbolo del giro político que encarna el próximo ministro.
Quienes conocieron a Jaime Campos en la Concertación tienen una lectura compartida: él tiene agenda propia y facilidad para reabrir debates sensibles. “Agricultura –dicen– rara vez genera dolores de cabeza; Jaime, en cambio, suele crearlos”.
De hecho, el mismo miércoles de esta semana, el futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, tuvo que salir a matizar las duras declaraciones de Campos contra la administración de Gabriel Boric –a la que calificó como la peor desde el retorno a la democracia– y aseguró que con el actual Ejecutivo existe “muy buena comunicación” de cara al traspaso de Gobierno.
Con todo, Kast cerró filas en su defensa. “Un maestro”, dijo, al destacar la incorporación de exministros de la Concertación a su gabinete, junto con Ximena Rincón en Energía. Ambos son exhibidos además como parte del llamado “arco del Rechazo” y como una señal de que su equipo “no obedece a cuoteos, a imposiciones, ni tampoco a presiones”.
5Enel y la herencia incómoda para el Gobierno entrante
La molestia en el Segundo Piso de La Moneda con el biministro de Energía y Economía, Álvaro García, ya no es un secreto. En Palacio acusan que García se adelantó en exceso –y sin coordinación política– al instalar en foros públicos que será este Gobierno el que defina la eventual caducidad de la concesión de Enel.
Un anuncio de alto voltaje político que, sostienen en el entorno presidencial, nunca fue conversado con el equipo político y desordena una salida que en La Moneda preferían más diferida.
La tesis dominante en el corazón del Ejecutivo es pragmática: la concesión no se le quitará al gigante italiano, pero el costo político de ratificarlo no debería recaer en un Gobierno saliente. La idea –admiten fuentes oficialistas– es que sea el Presidente electo, José Antonio Kast, y su futura ministra de Energía, Ximena Rincón, quienes asuman la explicación pública de una decisión inevitable. Dicho sin eufemismos: que el desgaste quede en La Moneda entrante, no en la saliente.
El cálculo no es neutro. Kast mantiene una conocida cercanía política con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, vínculo que en el oficialismo no pasan por alto. “Que Kast se vea obligado a explicar si se cuidaron los intereses de Chile o si primó su cercanía con Meloni a la hora de decidir”, desliza una fuente al tanto de la tensión entre Energía y el núcleo político del Ejecutivo. La frase circula con una cuota de ironía –y algo de malicia– en los pasillos del poder.
- El origen de esta disputa se remonta a los extensos cortes de suministro eléctrico que golpearon a la Región Metropolitana, episodios que tensionaron al máximo la relación entre el Gobierno y Enel. Desde entonces, el Ejecutivo endureció el tono y comenzó a explorar todas las herramientas legales disponibles –incluida la caducidad de la concesión– para dar una señal política clara: no habrá indulgencia frente a fallas graves en un servicio básico. En ese contexto, García optó por acelerar el discurso, mientras en Palacio preferían administrar los tiempos.
6Breves de +Política
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La derecha no pudo meter ni un solo gol con las AC
La derecha se despide de su turno como oposición con el tablero en cero. Nueve acusaciones constitucionales contra el Gobierno de Gabriel Boric, ninguna de las cuales prosperó, y los últimos amagues –impulsados por Chile Vamos contra Ximena Aguilera y Nicolás Grau– también se cayeron antes de entrar a la cancha.
- En Salud, la UDI confirmó el 6 de enero que no presentará un libelo contra Aguilera: no hay tiempo ni votos, y RN se alineó, aunque advirtieron que a la ministra “la está salvando la contingencia”. Pero, pese al ruido político, no existe ninguna acción formal en el Congreso y el Gobierno ya cerró filas con la doctora.
- En Hacienda, el desenlace fue similar: la UDI también confirmó este jueves a +Política que no habrá acusación contra Grau, después que el tema del supuesto “amarre” en el reajuste fiscal perdiera piso.
El balance es claro: muchas amenazas, cero ministros removidos. A semanas de convertirse en oficialismo con José Antonio Kast, la derecha deja atrás una ofensiva que nunca logró cruzar la meta y enfrenta un cambio de rol que exigirá algo más que acusaciones anunciadas.
Anuncios de segunda línea en la OPE
José Antonio Kast terminará de completar su tablero el próximo viernes 30 de enero, cuando anuncie a la “segunda línea” del elenco gubernamental.
Se trata de los diferentes subsecretarios que deberán hacer el trabajo fino en cada ministerio. Un anuncio seguido de cerca por los partidos, que miran con atención –y algo de nerviosismo– el avance de los independientes en el diseño de la administración.
Aunque varios nombres ya están sobre la mesa, en las colectividades esperan que esta ronda sirva para equilibrar la balanza y asegurar representación.
Entre los primeros confirmados políticos aparece el abogado UDI Máximo Pavez, quien aterrizaría en la Subsecretaría del Interior; el director ejecutivo de Acción Republicana, Sebastián Figueroa, asumiría en la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere); mientras que en Hacienda lo haría Juan Pablo Rodríguez.
El abogado y exconvencional republicano Luis Silva llegará a la Subsecretaría de Justicia; en Segegob, el elegido sería José Francisco Lagos, director ejecutivo del Instituto Res Publica.
Otro casillero ya marcado es el de la Subsecretaría de la Segpres, donde asumirá la cientista política de Renovación Nacional Constanza Castillo.
Raúl Sanhueza llegaría a la Subsecretaría de Relaciones Exteriores y, en ese rol, estaría a cargo de la candidatura de Bachelet para encabezar la ONU.
Según fuentes que lo conocen se trata de una persona “muy fanática de derecha”, sin embargo, le fue bien con Bachelet y Boric gracias a su padrino, el presidente del Senado, Manuel José Ossandón, quien siempre ha pedido los mejores puestos para él. En el entorno de la Cancillería, cuentan que a Sanhueza lo dejaron en París (era cónsul y lo pusieron de encargado en Unesco), porque Boric así lo instruyó.
Y hasta aquí esta nueva edición de +Política. Si tienen algún comentario, duda o información que quieran compartir, pueden escribirnos a maspolitica@elmostrador.cl.

¿Quién roncará más fuerte en el Segundo Piso de Kast? Un grupo pequeño, silencioso y con línea directa al oído del Presidente electo. Pero por sobre todo con poder. De eso se trata, no de la muñeca ni de la confianza, sino de la jerarquía en la que se ejerce el poder.
A estas alturas de la semana, todos saben qué pasó con el abogado Santiago Montt, quien debió colgar –en sentido figurado– su smoking, luego de que a última hora le cancelaran la invitación a la fiesta.
La hasta hace poco segura designación del empresario Andrés Ergas como embajador de Chile en Estados Unidos comenzó a desmoronarse en las últimas horas.
No ha pasado por el panel del programa “Sin Filtros”, como sí lo han hecho futuros ministros como Iván Poduje (Vivienda) y Mara Sedini (Segegob), pero a Jaime Campos no le hace ninguna falta. Ni siquiera alcanzó a acomodarse en el rol que asumirá a la cabeza del Ministerio de Agricultura y ya estaba marcando el tono más áspero del nuevo Gobierno de José Antonio Kast.
La molestia en el Segundo Piso de La Moneda con el biministro de Energía y Economía, Álvaro García, ya no es un secreto. En Palacio acusan que García se adelantó en exceso –y sin coordinación política– al instalar en foros públicos que será este Gobierno el que defina la eventual caducidad de la concesión de Enel.
José Antonio Kast terminará de completar su tablero el próximo viernes 30 de enero, cuando anuncie a la “segunda línea” del elenco gubernamental.