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Terruño Sónico: Donde el vino y la música se encuentran para contar la esencia de nuestro país Gastronomía

Terruño Sónico: Donde el vino y la música se encuentran para contar la esencia de nuestro país

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Una apuesta por una narrativa donde el patrimonio se transforma en experiencia. En Chile: Terruño Sónico, el vino y la musica cuentan la historia del país que hace de su territorio una identidad, de su cultura una marca y de sus sentidos un lenguaje universal.


Chile ha aprendido a contar su historia a través de los sentidos. En una copa de vino conviven la cordillera, el mar, los valles y las manos que trabajan la tierra. En su música, en cambio, se escuchan los paisajes, las memorias y las tensiones de un país largo y diverso. Hoy, ambas expresiones se cruzan en una propuesta que busca proyectar la identidad chilena más allá de sus fronteras: Chile: Terruño Sónico.

Inspirado en el concepto vitivinícola de terruño, el proyecto traslada esa noción de origen al ámbito sonoro, proponiendo que cada territorio no solo produce vinos con carácter propio, sino también una música que refleja su historia, su entorno y su comunidad. La iniciativa entiende el vino y la música como lenguajes culturales complementarios, capaces de narrar el país desde la experiencia y la emoción.

Desde los valles vitivinícolas hasta los paisajes costeros y rurales, Chile: Terruño Sónico plantea un recorrido sensorial que conecta denominaciones de origen con expresiones musicales locales. A través de encuentros en vivo, contenidos digitales y piezas audiovisuales, la propuesta invita a descubrir cómo el carácter del terroir chileno se expresa tanto en la copa como en las cuerdas, los vientos, las voces y los ritmos que nacen de cada territorio.

Más allá de lo artístico, el proyecto tiene una clara vocación de imagen país. Su objetivo es revalorizar el patrimonio vitivinícola chileno utilizando la música como un puente cultural universal, impulsando el turismo enológico y cultural, y articulando un ecosistema colaborativo entre las industrias del vino, la música y el turismo. En ese cruce, Chile se presenta no solo como productor de bienes, sino como creador de experiencias con identidad y relato propio.

La iniciativa se estructura bajo una marca madre —Chile: Terruño Sónico— y una serie de formatos complementarios que amplían su alcance: campañas digitales que vinculan vino y música, encuentros en vivo entre artistas y viñas, catas con interpretación musical, retratos audiovisuales de territorios y un podcast dedicado a recoger relatos locales y testimonios creativos. Todos estos contenidos comparten un mismo hilo conductor: el origen como valor cultural y diferenciador.

En su corto recorrido, el proyecto ya ha marcado hitos significativos. Su primera presentación pública se realizó en la comuna de Navidad, en el marco de Safari Sonoro, donde la propuesta fue validada en un entorno vitivinícola auténtico, estableciendo vínculos con autoridades locales y comunidades creativas. Posteriormente, su participación en +Crea Turismo en Santa Cruz, junto a Sernatur y Corfo, reforzó su dimensión turística e innovadora, proyectando futuras rutas de activación en la región de O’Higgins.

El salto internacional llegó en el BOmm – Bogotá Music Market, uno de los principales encuentros de la industria musical en América Latina. Allí, Chile: Terruño Sónico se presentó a través de un brindis de networking que combinó vino chileno y música en vivo, posicionándose como una propuesta de diplomacia cultural y de articulación entre sectores creativos y productivos, capaz de dialogar con audiencias globales desde la experiencia.

La iniciativa es impulsada por Chilemúsica, la marca sectorial para la internacionalización de la música chilena, que aporta su red, experiencia y posicionamiento global para conectar esta propuesta con mercados estratégicos. Desde esa plataforma, Chile: Terruño Sónico busca consolidarse como un proyecto de largo plazo, con proyección internacional y un modelo sostenible que permita generar nuevas oportunidades para artistas, productores, viñas y actores del turismo cultural.

En cada rincón de Chile, la tierra, el clima y las manos que la trabajan dan origen a vinos con identidad propia. De la misma manera, cada territorio vibra con una música que nace de su historia, de su gente y de los paisajes sonoros que lo habitan.
Así como el terroir define el carácter de un vino, el origen marca también la forma en que un país suena.

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