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Recorriendo algunos de los edificios patrimoniales en el casco histórico de Santiago PANORAMAS

Recorriendo algunos de los edificios patrimoniales en el casco histórico de Santiago

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El casco histórico de Santiago ofrece mucho más que fachadas: permite entrar a edificios históricos, subir a torres y campanarios, recorrer bibliotecas, museos y centros culturales, todo en distancias caminables. Un panorama ideal para el verano, que combina cultura, historia y ciudad viva.


El casco histórico de Santiago no solo concentra los principales hitos fundacionales de la capital, sino que hoy ofrece una amplia red de panoramas culturales, recorridos guiados y edificios abiertos al público, que permiten recorrer la ciudad desde su historia republicana hasta su vida cultural contemporánea. En verano, caminar el centro se transforma en una experiencia que combina arquitectura, miradores, museos, bibliotecas y espacios culturales activos.

La Plaza de Armas sigue siendo el principal punto de encuentro para los tours patrimoniales. Desde aquí es posible ingresar a edificios emblemáticos y participar en recorridos guiados que explican el origen de Santiago y su evolución urbana.

Entre los imperdibles destacan el Museo Histórico Nacional, ubicado en el antiguo Palacio de la Real Audiencia, con tours gratuitos y un recorrido profundo y actualizado por la historia de Chile, narrada a través de una museografía contemporánea que integra objetos patrimoniales, documentos, obras artísticas y nuevos enfoques interpretativos.

Sus salas temáticas —enmarcadas en el proyecto Ensayo General: Nuevos relatos en el MHN— abarcan desde los primeros habitantes del territorio y los procesos de descubrimiento, conquista y conformación de la sociedad colonial, hasta la construcción del Estado republicano, el orden liberal, el parlamentarismo y los grandes hitos políticos, sociales y culturales del siglo XX. El visitante avanza por espacios dedicados a la idea de libertad, la educación, los medios de transporte, las crisis y esperanzas de cambio, culminando en el período que va del Frente Popular a la Unidad Popular, lo que convierte al museo en una visita clave para comprender las continuidades, tensiones y transformaciones que han dado forma a la historia del país.

Su reloj es uno de los hitos patrimoniales más reconocibles del centro de Santiago y un testigo silencioso del paso del tiempo en la Plaza de Armas. Desde lo alto de la torre, hoy ofrece una vista privilegiada del corazón de la ciudad, gracias a la restauración realizada en 2013, que permitió habilitar sus siete pisos y el acceso tanto al balcón como al histórico mecanismo que da la hora. Este espacio fue abierto al público el 12 de febrero de 2014, devolviendo a la ciudadanía un elemento clave del paisaje urbano.

El reloj fue importado desde Inglaterra y funciona mediante un sistema mecánico de cuatro esferas, sincronizadas a través de engranajes movidos por una cuerda accionada manualmente. A ello se suman carrillones de campanas que originalmente marcaban el paso del tiempo cada 15 minutos. Sin embargo, su sonido fue desactivado durante el gobierno de Jorge Alessandri, a solicitud de la junta vecinal, por el ruido nocturno.

Hoy, plenamente operativo, marca la hora a los transeúntes de la Plaza de Armas y se ha convertido en un punto imperdible durante celebraciones como el Día del Patrimonio, reafirmando su valor como símbolo histórico y urbano de Santiago.

Catedral Metropolitana de Santiago y su campanario

Ubicada frente a la Plaza de Armas, la Catedral Metropolitana de Santiago es el principal templo de la Iglesia Católica en Chile y el corazón espiritual de la Arquidiócesis de Santiago. Cientos de personas la visitan cada día para participar de las misas  o simplemente detenerse a contemplar su riqueza arquitectónica y simbólica. Para creyentes y visitantes, es un espacio de recogimiento donde la fe y la historia se entrelazan en pleno centro de la ciudad.

El origen del templo se remonta a 1541 y, a lo largo de los siglos, incendios —tanto intencionales como accidentales—, terremotos e incluso inundaciones y robos obligaron a sucesivas reconstrucciones y modificaciones. El edificio actual comenzó a construirse en 1748 y su configuración definitiva se completó recién en 1906, dando forma a la catedral que hoy conocemos. En reconocimiento a su valor histórico y patrimonial, fue declarada Monumento Histórico el 6 de julio de 1951 y está dedicada a la Asunción de la Virgen María.

A lo largo de su historia, la Catedral de Santiago ha contado con distintos campanarios. Las torres actuales forman parte del ambicioso plan de reforma impulsado por el arzobispo Mariano Casanova entre 1899 y 1906, hoy enmarcan la fachada de la Catedral. En su interior albergan el conjunto de campanas del templo: cinco en la torre sur y una en la torre norte, que continúan marcando hitos litúrgicos y ceremoniales, aportando identidad sonora y patrimonial al casco histórico de Santiago.

Otros atractivos e imperdibles del casco histórico de Santiago

Más allá de la Plaza de Armas, el casco histórico de Santiago despliega una red de hitos culturales, arquitectónicos y urbanos que permiten recorrer distintas capas de la historia republicana y contemporánea del país, muchas de ellas con acceso gratuito o visitas guiadas.

Uno de los puntos más visitados es el Cerro Santa Lucía, lugar fundacional de la ciudad y mirador natural desde donde se obtienen vistas privilegiadas del centro. Sus terrazas, senderos, fuentes y el Castillo Hidalgo lo convierten en una parada obligada para comprender el origen urbano de Santiago y disfrutar de un paseo patrimonial al aire libre.

A pocas cuadras, la Biblioteca Nacional de Chile, uno de los edificios culturales más importantes del país, destaca por su arquitectura monumental y su rol como resguardo de la memoria escrita de Chile. Además de su valor histórico, alberga exposiciones temporales, salas patrimoniales y actividades culturales abiertas al público.

El Palacio de La Moneda, sede del gobierno y símbolo del Estado chileno, es otro imperdible del casco histórico. Su entorno —la Plaza de la Constitución y la Plaza de la Ciudadanía— permite recorrer un eje cívico clave, mientras que el Centro Cultural Palacio de La Moneda, ubicado bajo la explanada, ofrece exposiciones de arte, fotografía y patrimonio de nivel internacional.

En el ámbito institucional, el ex Congreso Nacional, el Palacio de Tribunales de Justicia y la Intendencia de Santiago (actual Delegación Presidencial) aportan una lectura arquitectónica del poder político y judicial a lo largo de la historia republicana. Algunos de estos edificios abren sus puertas en visitas guiadas y durante celebraciones como el Día del Patrimonio.

También se encuentra la Bolsa de Comercio de Santiago (La Bolsa 64), uno de los edificios más emblemáticos del centro financiero. Aquí funciona una oficina de información turística, clave para quienes buscan orientación sobre recorridos patrimoniales.

Uno de los panoramas más atractivos es el tour guiado por el interior del edificio de la Bolsa, que se realiza todos los miércoles, donde se recorre su arquitectura, salones históricos y se explica su rol en el desarrollo económico del país. Es una actividad gratuita y poco conocida, ideal para quienes desean conocer el Santiago menos visible.

El Teatro Municipal de Santiago, uno de los principales centros de las artes escénicas de América Latina, destaca tanto por su programación de ópera, ballet y conciertos, como por su elegante arquitectura del siglo XIX. En determinadas fechas es posible realizar recorridos guiados por su interior.

La experiencia urbana se completa con espacios tradicionales como el Portal Fernández Concha, clásico punto gastronómico de la Plaza de Armas; el Pasaje Adriana Cousiño, vestigio de la vida comercial del Santiago de comienzos del siglo XX; y barrios con identidad propia como el Conjunto Virginia Opazo, con sus casas de fachada continua y valor patrimonial.

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