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¿Amante de los animales? El lado más natural y educativo de Río de Janeiro

¿Amante de los animales? El lado más natural y educativo de Río de Janeiro

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Mientras Río de Janeiro se ha consolidado como destino con récord de visitantes, la fauna, el ecoturismo y las experiencias vinculadas a animales están ganando protagonismo, en un escenario donde Chile se posiciona como el segundo mercado emisor más importante para Brasil.


Aunque Copacabana, Ipanema y el Cristo Redentor siguen siendo símbolos indiscutidos, Río de Janeiro ha sabido diversificar su oferta, posicionando con fuerza experiencias vinculadas a animales, conservación y ecoturismo, muy valoradas por familias y viajeros conscientes.

Uno de los factores que explica el creciente interés de turistas internacionales son las experiencias vinculadas a animales y biodiversidad que ofrece Río de Janeiro, muchas de ellas con un fuerte componente educativo y de conservación.

AquaRio: el gran polo de turismo marino urbano

Ubicado en la revitalizada zona portuaria, AquaRio se ha consolidado como uno de los grandes atractivos turísticos de la ciudad. Es el acuario marino más grande de América del Sur, con más de 28 recintos y millones de litros de agua que recrean ecosistemas oceánicos de Brasil y del mundo.

El recorrido incluye especies emblemáticas como tiburones, rayas, morenas, caballitos de mar y peces tropicales, además de un túnel submarino que permite observar la fauna marina desde una perspectiva inmersiva. AquaRio no solo apunta al entretenimiento: gran parte de su propuesta está enfocada en la educación ambiental, la divulgación científica y la concientización sobre la protección de los océanos, un tema cada vez más valorado por el turismo internacional.

BioParque do Rio: del zoológico tradicional a la conservación

El antiguo zoológico de la ciudad dio paso al BioParque do Rio, un espacio que redefinió el concepto de exhibición animal en la capital carioca. El parque funciona bajo criterios de bienestar animal, conservación y educación, con hábitats más amplios y diseñados para estimular el comportamiento natural de las especies.

El recorrido incluye animales de la fauna brasileña y de otros continentes —mamíferos, aves, reptiles y primates— organizados en áreas temáticas. Además, el BioParque desarrolla programas educativos, charlas y actividades interactivas, lo que lo convierte en una experiencia especialmente atractiva para familias y colegios, tanto locales como extranjeros.

Floresta da Tijuca: fauna silvestre en plena ciudad

Más allá de espacios controlados, Río ofrece una experiencia poco común: observar animales en su hábitat natural sin salir de la ciudad. El Parque Nacional de la Tijuca, una de las mayores selvas urbanas del planeta, alberga una rica biodiversidad del bosque atlántico.

Durante caminatas y senderos guiados es posible avistar monos, aves endémicas, reptiles y pequeños mamíferos, además de disfrutar cascadas, miradores y áreas de picnic. La observación de aves —birdwatching— ha ido ganando terreno como actividad turística especializada, atrayendo a viajeros interesados en naturaleza y fotografía.

Paseos en barco y fauna urbana

Los paseos en barco son otra vía para el contacto con la fauna. En la Bahía de Guanabara y en excursiones hacia zonas cercanas, es posible observar aves marinas, delfines y tortugas, especialmente en salidas al amanecer o al atardecer.

Un poco más lejos, pero muy demandada desde Río, Ilha Grande ofrece experiencias de snorkel y navegación en áreas protegidas, donde los visitantes pueden nadar entre peces tropicales en aguas transparentes. Estas excursiones combinan turismo de naturaleza, deporte y contemplación, una fórmula que gana adeptos entre turistas jóvenes y familias.

Incluso la fauna urbana se ha transformado en un atractivo turístico. En sectores como la Laguna Rodrigo de Freitas, es frecuente observar capibaras desplazándose libremente por áreas verdes cercanas al agua. Estos animales, considerados los roedores más grandes del mundo, se han convertido en una curiosidad para visitantes extranjeros y en una de las imágenes más compartidas en redes sociales.

Un destino que se reinventa

Entre montañas, mar y una biodiversidad única, Río de Janeiro cerró 2025 con un hito histórico: 2.196.443 turistas internacionales, un crecimiento del 43,7 % respecto de 2024. Ni siquiera eventos de alcance global como los Juegos Olímpicos o el Mundial de Fútbol habían logrado cifras similares. El estado se consolidó así como una de las principales puertas de entrada a Brasil, en un año récord también para el país, que superó los 9,2 millones de visitantes extranjeros.

El buen desempeño turístico se dejó sentir con fuerza desde fines de año. Solo en diciembre, 223.515 turistas internacionales arribaron a Río, un 32 % más que en el mismo mes del año anterior, anticipando una temporada de verano marcada por alta ocupación, conectividad aérea reforzada y una oferta de experiencias cada vez más diversa.

Dentro de este escenario, Chile se consolida como el segundo país que más turistas envía a Brasil. En 2025, 801.921 chilenos visitaron el país, representando el 8,6 % del total de llegadas internacionales, solo por detrás de Argentina. En el caso específico de Río de Janeiro, 359.705 turistas chilenos llegaron al estado, confirmando el fuerte vínculo turístico entre ambos países.

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