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La trama criminal por la que acusan a Maduro de traficar junto a las FARC y al Tren de Aragua MUNDO

La trama criminal por la que acusan a Maduro de traficar junto a las FARC y al Tren de Aragua

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Carlos Basso Prieto
Por : Carlos Basso Prieto Unidad de Investigación de El Mostrador.
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El líder máximo del TDA, Héctor “Niño” Guerrero (que tiene al menos dos órdenes de aprehensión vigentes en Chile), figura en la misma acusación, al igual que “El Chapo” Guzmán y organizaciones criminales como el Cartel de Sinaloa y los Zetas venezolanos.


Una trama de narcotráfico que comprende distintos países y relaciones con grupos como las FARC, el ELN, los Zetas y el Tren de Aragua es la que describen las dos acusaciones que se han presentado ante la justicia de Estados Unidos en contra de Nicolás Maduro.

La primera de ellas, firmada por el fiscal Geoffrey S. Berman, fue presentada en el distrito sur de la corte de Nueva York el 26 de marzo de 2020. Dicha acusación incluía al número dos de la dictadura encabezada por Maduro, Diosdado Cabello, así como al exjefe del espionaje venezolano Hugo Carvajal Barrios, más conocido como “el Pollo”, quien fue detenido en España en 2021, tras lo cual fue extraditado a Estados Unidos en función de la acusación de Berman.

El 25 de junio del año pasado, en la corte del distrito sur de Nueva York, Carvajal se declaró culpable de varios cargos: conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, conspiración para el narcoterrorismo y posesión de armas.

En diciembre pasado, “el Pollo” envió una carta a Donald Trump en la cual acusaba a Maduro de haber convertido al Gobierno de Venezuela en “una organización narcoterrorista”. En la misiva, reconoce los contactos con las FARC y otras organizaciones delictivas, incluyendo a Hezbolláh y al Tren de Aragua, asegurando que “los cargamentos de drogas que llegaron a sus ciudades a través de nuevas rutas no fueron accidentes de corrupción ni obra de traficantes independientes; fueron políticas deliberadas coordinadas por el régimen venezolano contra Estados Unidos”.

Además de Maduro, Cabello y Carvajal, la acusación de 2020 también estaba dirigida en contra de dos altos dirigentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC): Luciano Marín Arango, más conocido como “Iván Márquez”, y Seuxis Hernández Solarte, “Jesús Santrich”.

Según el documento del persecutor, entre 1999 y hasta el año 2020 inclusive, las FARC, lideradas por “Iván Márquez” y “Jesús Santrich”, “se convirtieron en uno de los mayores productores de cocaína del mundo y perpetraron actos de violencia contra ciudadanos y propiedades de los Estados Unidos”, en concomitancia con el Cartel de los Soles, que se describía como “una organización venezolana de tráfico de drogas integrada por funcionarios de alto rango que abusaron del pueblo y corrompieron las instituciones legítimas de Venezuela —incluyendo el Ejército, la inteligencia, la legislatura y el Poder Judicial— para facilitar la importación de toneladas de cocaína a los Estados Unidos. El nombre del cartel hace referencia a las insignias de sol en los uniformes de los oficiales militares que lo integran”.

De acuerdo con los estadounidenses, ya en 1999 las FARC negociaron con el Cartel de los Soles a fin de “trasladar operaciones de las FARC a Venezuela bajo la protección del cartel”, luego de lo cual comenzaron a enviar cocaína a Estados Unidos utilizando el mar Caribe, pasando por Honduras, las que eran enviadas “por lanchas rápidas, botes pesqueros y barcos cargueros”. También, asegura dicha acusación, “los cargamentos aéreos eran frecuentemente despachados desde pistas clandestinas, generalmente hechas de tierra o pasto, concentradas en el estado Apure”, afirmando que al año despachaban cerca de 250 toneladas de cocaína a Estados Unidos.

En dicho esquema, se pagaban sobornos a controladores de radar y funcionarios portuarios. Solo en 2010, de acuerdo con el Departamento de Estado de EE. UU., hubo 75 vuelos clandestinos con drogas desde Venezuela hacia Honduras.

A las drogas se suma, según el fiscal norteamericano, la entrega de armas de uso militar a las FARC por parte de las autoridades venezolanas.

Los dineros

Según la investigación, existen constancias de distintos montos de dinero vinculados a todo lo anterior. En 2003, dice la acusación, el Cartel de los Soles pagó 300 mil dólares a “Jesús Santrich” para que este instalara un campamento en Apure. Otro cargo es que en 2005 Chávez instruyó a Maduro en orden a que, a su vez, este removiera a los jueces que no protegieran a los miembros de las FARC.

Al año siguiente, Maduro habría recibido cinco millones de dólares de parte de las FARC, en función de un plan destinado a lavar dinero del narcotráfico comprando aceite de palma en Malasia. Ese mismo año Cabello —que en Chile está acusado de haber ordenado el secuestro y asesinato del teniente disidente venezolano Ronald Ojeda— y Carvajal, según el fiscal, coordinaron el despacho de 5.6 toneladas de cocaína a Estados Unidos, que fueron enviadas en avión desde Caracas a México, donde fueron incautadas.

Otra acusación es que Maduro entregó dineros de Petróleos de Venezuela (PDVSA) a “Iván Márquez” y que, en 2008, Maduro, Diosdado Cabello y Carvajal se reunieron con un representante de las FARC, acordando con este la entrega de más dinero y armas. Por aquel entonces Maduro era ministro de Relaciones Exteriores y “les aseguró que la frontera entre Colombia y Venezuela permanecería abierta para facilitar el tráfico de drogas”.

En 2013, cuando Maduro ya había sucedido a Chávez, las autoridades francesas incautaron 1.3 toneladas de cocaína que había en un avión procedente de Venezuela, de propiedad del Cartel de los Soles. Al año siguiente, Maduro se reunió con “Iván Márquez”, a quien le habría pedido ayuda para entrenar milicias civiles en el estado Zulia.

Otro hecho destacado en la acusación es la detención de los sobrinos de Maduro, Efraín Campos Flores y Francisco Flores de Freitas (en realidad, sobrinos de su esposa, Cilia Flores), quienes fueron grabados por la DEA ofreciendo enviar 800 kilos de drogas a EEUU usando para ello el hangar presidencial. Ambos fueron detenidos en Haití y condenados en EEUU, pero liberados en 2022 en un intercambio de prisioneros.

El Tren de Aragua y otros

La segunda acusación fue distribuida ayer por la fiscal general de EEUU en sus redes sociales y en ella aparecen también imputados Maduro y Diosdado Cabello, pero a ellos se suman la esposa del primero, Cilia Flores, así como Nicolás Maduro Guerra (hijo de Maduro), más conocido como “el Príncipe”; también Ramón Domínguez Chacín, exministro de Maduro y muy cercano a las FARC, y el líder máximo del Tren de Aragua, Héctor “Niño” Guerrero.

Según esta acusación, firmada por el fiscal Jay Clayton, “el tráfico de drogas ha enriquecido y afianzado a la élite militar y política de Venezuela”, así como a su propia familia. Además de las relaciones con las FARC, la acusación también menciona vínculos de Maduro y Cabello con el Ejército de Liberación Nacional (ELN, estrechamente vinculado hoy con el Tren de Aragua), con los carteles mexicanos de Sinaloa y los Zetas y con el “Niño” Guerrero, que según la Fiscalía Metropolitana Regional Sur, de Santiago, fue quien ordenó el secuestro de Ronald Ojeda, a inicios de 2024 en la comuna de Independencia.

Cabe indicar que, respecto de Guerrero, existen al menos dos órdenes de aprehensión vigentes en Chile, pues además de la relativa al crimen del exoficial del Ejército venezolano, también se pidió su arresto por parte de la Fiscalía de Iquique.

Volviendo a la primera acusación norteamericana, esta indica que, a partir de 1999, Venezuela se convirtió en un santuario para los traficantes de drogas, aseverando que Nicolás Maduro padre y sus cercanos proveyeron cobertura y apoyo logístico “a sus socios traficantes, sabiendo que movían cocaína en dirección norte, hacia Estados Unidos”.

Respecto de Cilia Flores, el documento señala que hacia 2007 aceptó cientos de miles de dólares en sobornos con el fin de concertar una reunión entre un narcotraficante y el entonces jefe antidrogas de Venezuela, Néstor Reverol Torres, quien posteriormente comenzó a recibir 100 mil dólares mensuales de parte de dicho traficante (que no es identificado por la fiscalía), parte de lo cual era destinado a Flores.

En el caso de Diosdado Cabello, el persecutor norteamericano asegura que entre 2003 y 2011 este permitió que cargamentos de hasta 20 toneladas de cocaína, propiedad de carteles colombianos y de los Zetas mexicanos, salieran desde distintos puertos venezolanos hacia México y luego hacia Estados Unidos.

El “Niño”

Respecto del vínculo con el creador del Tren de Aragua, la acusación del Departamento de Justicia afirma que entre 2006 y 2008 este trabajó a las órdenes de uno de los principales narcos de Venezuela, Walid Makled, quien despachaba coca desde el estado Apure hacia América Central.

Hacia 2008 y 2009, Héctor “Niño” Guerrero trabajó con otro gran narco —no identificado— proporcionando protección armada a los cargamentos de drogas. “En algunos casos, Guerrero Flores personalmente acompañaba las cargas de grandes cantidades de cocaína” que eran despachadas hacia Estados Unidos, dice el documento, que agrega que a “el Niño” le pagaban una cuota por cada kilo de coca que se movía.

En 2019, agrega la fiscalía, Guerrero ofreció a un sujeto que “él entendía que trabajaba con el régimen venezolano” (por lo que probablemente era un informante de la DEA) los servicios del TDA para traficar drogas, aseverando que ellos controlaban toda la costa de Aragua.

Además, la acusación asevera que, en el caso de Rodríguez, este mantenía una estancia en el estado Barinas donde funcionaba un campamento de las FARC, integrado por dos guerrilleros armados en forma permanente, desde donde enviaban coca también hacia el norte. En los cargos también figura Joaquín “el Chapo” Guzmán, condenado a cadena perpetua en EEUU, por financiar laboratorios de refinamiento de cocaína en Colombia, la que luego salía a través de Venezuela.

El Príncipe”, a su vez, está acusado de haber viajado en un avión de propiedad de PDVSA cargado con drogas.

Asimismo, se indica que en 2017 Maduro padre dirigió el tráfico de 500 kilos de cocaína de baja calidad hacia Nueva York y que, en los años posteriores, sostuvo varias reuniones con los altos mandos de las FARC y del ELN, tanto en el palacio de Miraflores como en el Fuerte Tiuna, que fue atacado militarmente ayer en la mañana.

Otro antecedente que figura es que en 2020 Nicolás Maduro hijo se reunió con las FARC en Medellín (Colombia), acordando traficar armas y drogas desde Colombia hacia Estados Unidos desde ese año hasta 2026, todo lo cual tendrá que comenzar a ser expuesto a contar de mañana, cuando se supone que Maduro y su esposa comparecerían ante la corte del distrito sur de Nueva York, ubicada en el sector de Lower Manhattan, el mismo sitio donde fue condenado Joaquín “Chapo” Guzmán.

Lee la primera acusación contra Maduro (en inglés)

Lee la última acusación contra Maduro (en inglés)

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