Salud
Crédito: El Mostrador.
Verano y picaduras de insectos: recomendaciones para prevenir riesgos y complicaciones
Medidas simples en el hogar, cuidados básicos y una oportuna consulta médica permiten evitar complicaciones por picaduras en la temporada de altas temperaturas.
El aumento de las actividades al aire libre durante el verano eleva la exposición a picaduras de zancudos y otros insectos. Aunque la mayoría de estos episodios no reviste gravedad, conocer cómo actuar ante una picadura y cuándo acudir a un servicio de urgencia resulta clave para prevenir infecciones, reacciones alérgicas y otras complicaciones.
En la mayoría de los casos, las picaduras generan molestias leves como picazón, enrojecimiento o inflamación localizada. Sin embargo, algunas pueden evolucionar de forma más compleja, especialmente en niños, personas mayores, alérgicas o con enfermedades crónicas.
Marcela Díaz, directora de la carrera de Enfermería de la Universidad Andrés Bello, explica que ante una picadura es fundamental actuar de manera inmediata. “Lavar suavemente y de forma inmediata la zona afectada con agua y jabón, lo que ayuda a disminuir el riesgo de infección y a calmar la irritación. Aplicar frío local mediante hielo o compresas frías por 10 a 20 minutos reduce el dolor, el enrojecimiento y la inflamación. Asimismo, se aconseja evitar rascarse, ya que esta acción puede infectar la lesión y prolongar las molestias”.
Qué hacer para aliviar la picazón y la inflamación
Para controlar los síntomas más comunes, la académica recomienda contar con productos adecuados durante paseos o viajes. “En el caso de personas alérgicas, es importante contar con los medicamentos antihistamínicos indicados por un médico y llevarlos siempre durante salidas o vacaciones, especialmente quienes presentan alergias severas, como a las abejas”, señala.
Además, existen cremas y ungüentos disponibles en farmacias que ayudan a aliviar la picazón y la inflamación, siempre que se utilicen según indicación y sin reemplazar una evaluación médica cuando los síntomas se intensifican.

Crédito: El Mostrador.
Medidas clave para prevenir nuevas picaduras
La prevención es uno de los pilares para reducir el riesgo de picaduras durante el verano. Entre las principales recomendaciones se encuentra el uso de repelentes en crema o espray, la instalación de mosquiteros en ventanas o sobre las camas —con una malla de máximo 1,2 milímetros— y el uso de ventiladores, que dificultan el vuelo de los mosquitos.
Evitar el agua estancada es otra medida fundamental, ya que constituye el principal foco de reproducción de zancudos. Asimismo, vestir ropa de manga larga y de colores claros ayuda a disminuir la exposición en zonas con alta presencia de insectos.
Síntomas que requieren atención médica
Las manifestaciones clínicas varían según el tipo de insecto. “En el caso de zancudos y mosquitos, lo más común es la aparición de una roncha rojiza elevada con picazón intensa. Las picaduras de abejas y avispas provocan dolor inmediato e inflamación marcada y en el caso de las abejas se debe retirar el aguijón sin presionar el saco venenoso. Las arañas comunes generan enrojecimiento y dolor leve, mientras que la picadura de araña de rincón se manifiesta con enrojecimiento intenso, evolución a una placa violácea y dolor persistente, situación que requiere evaluación médica”.
“Los servicios de salud chilenos recomiendan consultar de urgencia ante signos de reacción alérgica grave, como brusco aumento de volumen que se extiende mucho más allá de la zona lesionada, cuando aparece cualquier signo de dificultad para respirar o tragar, hinchazón de labios, párpados o garganta, urticaria extensa, mareos, desmayo, confusión, dolor abdominal intenso, vómitos o diarrea”, especialmente si se trata de niños pequeños, adultos mayores o personas con el sistema inmunitario comprometido.
También se debe acudir a un centro asistencial si aparecen signos de infección, como dolor que aumenta con los días, fiebre sobre 38,5 °C, líneas rojas que se extienden desde la picadura, secreción purulenta o calor excesivo en la zona. “En el caso específico de la araña de rincón, cualquier lesión que evolucione rápidamente a una coloración violácea u oscura requiere atención inmediata”, detalla.