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Homologación, bandas y espectro: por qué importan tanto cuando hablamos de telefonía móvil en Chile Digital

Homologación, bandas y espectro: por qué importan tanto cuando hablamos de telefonía móvil en Chile

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Ana Guajardo
Por : Ana Guajardo Presidenta Asociación Mujeres en la Industria de los Videojuegos - Mujeres en VG www.mujeresenvg.cl
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Chile es uno de los mercados más avanzados de la región en materia de telecomunicaciones móviles. No solo por la rápida adopción de tecnologías como 4G y 5G, sino también por un dato que se repite cada vez que se analiza el sector: hay más teléfonos celulares que habitantes. En ese escenario, conceptos como homologación, bandas y espectro radioeléctrico aparecen con frecuencia en conversaciones técnicas, comunicados regulatorios o lanzamientos de dispositivos, pero no siempre se explican con claridad.

Homologación: más que un trámite, un filtro de seguridad y calidad

La homologación es, en términos simples, el proceso mediante el cual un teléfono móvil es certificado para funcionar correctamente en las redes del país. En Chile, este proceso es exigido por la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) y busca asegurar que los equipos cumplan con estándares técnicos, de seguridad y de compatibilidad con las redes locales.

Desde la industria coinciden en que este proceso sigue siendo clave, especialmente en un contexto donde crece la compra de teléfonos en el extranjero o a través de canales no tradicionales. Gustavo Silva, Testing & Homologation Manager de HONOR Chile, explica que el sistema actual “actúa como un filtro de calidad y seguridad necesario”, ya que un equipo no homologado puede no soportar funcionalidades críticas como el Sistema de Alerta de Emergencias (SAE) o no operar en todas las bandas locales, degradando la experiencia del usuario.

Una visión similar tiene Xiaomi Chile, desde donde Gustavo Sepulveda, Technical Compliance Manager, destaca que la homologación permite asegurar compatibilidad técnica, acceso a actualizaciones de software y cumplimiento de funciones de seguridad. Para los fabricantes, traer equipos adaptados al mercado local no solo reduce riesgos técnicos, sino que también garantiza una experiencia alineada con las capacidades reales de las redes chilenas.

Desde el lado de los operadores, Alberto Vásquez, gerente de Terminales de Movistar Chile,  nos comenta que la homologación protege tanto a los usuarios como a las redes, evitando interferencias, mal uso del espectro y asegurando que todos los dispositivos puedan recibir alertas SAE, incluyendo turistas o equipos adquiridos fuera del país.

Créditos: Subtel.

Bandas de frecuencia: cuando tener “señal” no es suficiente

Las redes móviles no funcionan en una única frecuencia, sino en múltiples bandas que permiten transmitir voz y datos. Chile utiliza un conjunto específico de bandas para 2G, 3G, 4G y 5G, y no todos los teléfonos soportan todas las bandas disponibles.

Para los fabricantes, esta variable es determinante al momento de definir qué modelos llegan al país. Honor explica que bandas como n78 (clave para altas velocidades en 5G) o n28 (fundamental para cobertura) marcan diferencias reales en la experiencia del usuario. Un teléfono puede mostrar el ícono “5G”, pero si no soporta las bandas correctas, la promesa de velocidad, cobertura y autonomía simplemente no se cumple.

Desde Xiaomi coinciden en que la experiencia del usuario mejora de forma tangible cuando el hardware está plenamente alineado con las bandas desplegadas localmente, especialmente en casos de uso intensivos como streaming, gaming o productividad móvil.

Espectro radioeléctrico: la materia prima de la conectividad

El tercer eje es el espectro radioeléctrico, un recurso finito administrado por el Estado y concesionado a las empresas de telecomunicaciones. Cada operador recibe bloques de espectro en determinadas bandas para desplegar sus redes, y la cantidad, continuidad y disponibilidad de ese espectro impacta directamente en la calidad del servicio.

Cristián Salgado, Vicepresidente Legal y Regulatorio de Claro Chile indica que, sin espectro suficiente, es imposible sostener el crecimiento del tráfico de datos y habilitar plenamente las capacidades del 5G. Las recomendaciones internacionales apuntan a que cada operador cuente con al menos 100 MHz de espectro contiguo para ofrecer servicios de alto desempeño, baja latencia y conectividad masiva de dispositivos.

Este punto es especialmente crítico para el desarrollo de IoT, autos conectados y redes privadas industriales, aplicaciones que requieren confiabilidad, segmentación de red y capacidad de escalar millones de conexiones simultáneas.

Créditos: Claro Chile

El desafío que viene: regulación pensada más allá del smartphone

Si bien Chile tiene una base sólida en infraestructura y despliegue de 5G, los actores del sector coinciden en que el próximo gran desafío no es solo tecnológico, sino regulatorio. Hoy, gran parte de la normativa de homologación está diseñada pensando en el teléfono inteligente y su interacción directa con personas.

Sin embargo, sensores industriales, medidores inteligentes, módulos vehiculares o dispositivos IoT no interactúan igual que un usuario con su celular. Desde HONOR advierten que, para masificar estos casos de uso, será clave que la regulación evolucione y distinga entre dispositivos de comunicación personal y dispositivos IoT. En paralelo, operadores como Movistar y Claro plantean la necesidad de avanzar en apagados ordenados de redes antiguas, flexibilizar marcos regulatorios y asegurar condiciones que permitan sostener la inversión en infraestructura.

En un país hiperconectado como Chile, la combinación de homologación, bandas y espectro explica por qué algunos teléfonos rinden mejor que otros, por qué ciertas tecnologías llegan antes o después, y por qué la discusión sobre 5G, IoT y redes privadas es tanto técnica como estratégica. Entender estos conceptos ya no es solo tarea de ingenieros o reguladores, sino una herramienta clave para consumidores, empresas y tomadores de decisiones.

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