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Histórico ascenso: primera persona con síndrome de Down llega a la cima de cerro El Plomo Inclusión Crédito: Instagram.

Histórico ascenso: primera persona con síndrome de Down llega a la cima de cerro El Plomo

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Martín Plaza de los Reyes alcanzó los más de 5.400 metros del emblemático cerro andino tras un proceso de preparación de casi dos años, marcando un hito mundial en el montañismo inclusivo.


A más de 5.400 metros sobre el nivel del mar, en una de las cumbres más emblemáticas de la Región Metropolitana, se escribió una historia inédita para el deporte y la inclusión.

Martín Plaza de los Reyes se convirtió en la primera persona con síndrome de Down en alcanzar la cima del cerro El Plomo, un logro que combina esfuerzo físico, preparación mental y un fuerte acompañamiento familiar.

Un hito inédito en el montañismo chileno

El ascenso al cerro El Plomo, una de las montañas más exigentes y simbólicas de la zona central del país, fue concretado por Martín Plaza de los Reyes, egresado del Diploma en Habilidades Laborales de la Universidad Andrés Bello (UNAB). La hazaña marca un récord mundial, al tratarse de la primera vez que una persona con síndrome de Down alcanza esta cumbre.

Lejos de ser un hecho fortuito, el logro es el resultado de un proceso de preparación que se extendió por casi dos años, con entrenamientos constantes, planificación detallada y una estrategia de aclimatación diseñada para enfrentar las condiciones extremas de la alta montaña.

Crédito: Instagram.

Dos años de preparación y un intento fallido que marcó el camino

El proceso estuvo liderado por su padre, Óscar Plaza de los Reyes, quien acompañó a Martín durante todo el camino. El primer intento, realizado en 2025, no logró llegar a la cumbre, pero se transformó en un punto de aprendizaje clave para el desafío posterior.

La experiencia permitió ajustar entrenamientos, tiempos y estrategias, fortaleciendo no solo el aspecto físico, sino también la confianza y la convicción de que el objetivo era posible.

Durante meses, Martín se entrenó en cerros como el Manquehue y El Pintor, combinando caminatas de altura, rutinas de resistencia y procesos de aclimatación progresiva. A esto se sumó una preparación mental intensiva durante tres meses, enfocada en sostener el esfuerzo en momentos de agotamiento extremo.

Este trabajo resultó fundamental para enfrentar las largas jornadas, el frío y la falta de oxígeno propios de una montaña que supera los cinco mil metros de altura.

Más allá del récord

Para la familia, el significado del ascenso trasciende el logro deportivo. Se trata de un mensaje directo sobre inclusión, oportunidades y límites autoimpuestos.

La experiencia busca visibilizar las capacidades de las personas con síndrome de Down y cuestionar las barreras sociales que aún persisten en distintos ámbitos, incluido el deporte de alto esfuerzo.

Martín resume su experiencia con una convicción clara y directa. “La discapacidad no te frena, los límites se los pone uno solo. Fue emocionante, me he vuelto un gran deportista. Lo hice por mí, por mi objetivo y con mi discapacidad. Y lo hice bien”, señaló.

Sus palabras reflejan no solo la satisfacción personal por la meta alcanzada, sino también la conciencia del impacto que su logro puede tener en otras personas y familias.

El ascenso de Martín Plaza de los Reyes al cerro El Plomo no solo queda registrado como un récord mundial, sino también como un símbolo de cómo la disciplina, el apoyo y la convicción pueden abrir nuevas cumbres para la inclusión en Chile y el mundo.

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