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Infancias y pantallas: la importancia de cuidar los vínculos Opinión

Infancias y pantallas: la importancia de cuidar los vínculos

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Claudia Lagos Serrano
Por : Claudia Lagos Serrano Subsecretaria de Educación Parvularia
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Es un hecho que las pantallas se han integrado de forma creciente en la vida cotidiana de las familias y que esto plantea desafíos relevantes. La evidencia científica muestra que el uso de pantallas sin ninguna regulación, especialmente en la primera infancia, puede generar efectos en los hábitos y calidad del sueño, dificultades para mantener la atención, así como para el desarrollo del lenguaje y la regulación emocional.

Además, las pantallas suelen utilizarse en momentos del día que son clave en el fortalecimiento de vínculos con los más pequeños, como las comidas o la hora de dormir. Esto hace necesario hablar de este tema, no para demonizar la tecnología, sino para recordar que las guaguas, niñas y niños necesitan experiencias vivas, presencia adulta y vínculos que ninguna pantalla puede reemplazar.

Por lo mismo, y considerando el impacto en el bienestar integral de las niñas y niños, desde la Subsecretaría de Educación Parvularia hemos elaborado y puesto a disposición de las familias y comunidades educativas las orientaciones Infancias y pantallas: guía para cuidar los vínculos, que pone en el centro la importancia de las interacciones durante los primeros años de vida.

Porque es labor de todas y todos informarnos y orientar sobre este tema, es fundamental acompañar a las familias y adultos significativos en la toma de conciencia, apoyándolos para resguardar el tiempo y los espacios de juego – esenciales para el desarrollo y bienestar integral de guaguas, niñas y niños-, frente al uso excesivo de pantallas.

Sabemos que cambiar los hábitos relacionados al uso de pantallas puede ser un desafío para las familias; sin embargo, con voluntad, comunicación y acuerdos, es posible avanzar hacia pequeños cambios que generan grandes diferencias, como, por ejemplo, resguardar que las pantallas estén apagadas cuando leemos un cuento, durante las comidas, en momentos de juego o a la hora de dormir.

En este proceso de revisión de las prácticas familiares cotidianas, es importante detenernos también en cómo las personas adultas usamos las pantallas cuando estamos con guaguas, niñas y niños. Aquí adquiere especial relevancia la llamada “tecnoferencia” o “tecnointerferencia”, fenómeno que ocurre cuando el uso de pantallas por parte de las personas adultas interrumpe o afecta la conexión e interacción con las niñas y niños. A todos nos pasa, por ejemplo, cuando revisamos un mensaje o recibimos una notificación y sin darnos cuenta dejamos de mirar a las personas, o dejamos de escuchar o responder a tiempo. Cuando estas interrupciones, breves o extensas, se tornan frecuentes, impactan en los
vínculos rompiendo las interacciones de ida y vuelta que necesitan las infancias para sentirse seguras, aprender a hablar, corregular sus emociones y explorar el mundo.

En este marco, Infancias y pantallas: guía para cuidar los vínculos, documento orientador que cuenta con un prólogo del presidente Gabriel Boric, busca ser un aporte para las familias y equipos educativos, promoviendo una reflexión compartida sobre el uso de pantallas en la vida cotidiana. Esperamos que este documento incentive la reflexión acerca de cómo las y los adultos hemos incorporado las pantallas a nuestras vidas, y que favorezca el diálogo, el encuentro mirándonos a los ojos, y la puesta en práctica, en el día a día, de interacciones significativas y transformadoras, que cuidan y promueven infancias más felices y plenas.

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