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Créditos: El Mostrador.
Chile se abstiene en declaración LGBTIQ+ en la OEA y desata críticas por giro en política exterior
La decisión del gobierno de José Antonio Kast de no adherir a una declaración sobre derechos LGBTIQ+ en la OEA marcó un quiebre con administraciones anteriores y generó críticas de organizaciones como Fundación Iguales, que advierten un retroceso en el compromiso internacional de Chile.
Este miércoles se realizó la primera sesión ordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) bajo el gobierno del Presidente José Antonio Kast, instancia en la que se presentó una declaración del Core Group LGBTIQ+ orientada a promover la protección de estos derechos en la región. Sin embargo, el Ejecutivo optó por no adherir al documento, decisión que generó inquietud entre expertos y organizaciones.
Se trata de una postura que contrasta con la línea seguida por administraciones anteriores, incluido el segundo gobierno del expresidente Sebastián Piñera, que sí respaldaron este tipo de iniciativas en el plano internacional.
El texto impulsado por el grupo plantea, entre otros puntos, que “reconocemos que la igualdad, la dignidad humana y el respeto mutuo son pilares esenciales de la democracia y condiciones indispensables para la paz, la justicia y el desarrollo sostenible en las Américas. En un contexto hemisférico marcado por la desigualdad, la polarización y el aumento de los discursos de odio, reafirmamos que los derechos humanos son universales, indivisibles e interdependientes, y que su defensa requiere valentía, solidaridad y cooperación internacional”.
Asimismo, sostiene que “nos guía la convicción de que la despenalización de las relaciones consensuales entre personas adultas del mismo sexo, la eliminación de las leyes y prácticas discriminatorias, y la adopción de políticas públicas inclusivas son pasos indispensables para construir sociedades verdaderamente libres y democráticas”.
En la misma línea, el documento indica que “reafirmamos asimismo la importancia de adoptar un enfoque interseccional, que reconozca las múltiples y superpuestas formas de discriminación que enfrentan las personas LGBTI+, incluidas las mujeres, las personas afrodescendientes, los pueblos indígenas, las personas con discapacidad y las juventudes diversas”, y agrega que el grupo “reconoce el importante papel de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y sus relatorías, así como de las organizaciones de la sociedad civil, en el avance del diálogo inclusivo, el fomento de la comprensión mutua y el fortalecimiento de la protección de todas las personas contra la discriminación”.
Durante la sesión, la encargada alterna de Chile ante el organismo, Ana María Saldia, explicó la posición del país. “Mi delegación agradece y valora el trabajo realizado por el Core Group LGBTI+ en la promoción del diálogo y la cooperación en estos temas. En esta oportunidad, mi delegación realizará una intervención en capacidad nacional, sin adherir a la declaración del grupo“, partió señalando.
A continuación, añadió que “Chile reafirma su compromiso con la promoción, protección y plena realización de los derechos humanos de todas las personas, sin discriminación alguna. Este compromiso se expresa en que la promoción y defensa de los derechos humanos de las personas LGBTI+ constituye una prioridad sostenida de su política exterior y una política de Estado mantenida a lo largo de diversas administraciones”.
Además, sostuvo que “Chile ha avanzado en el fortalecimiento de su marco institucional y normativo para promover la igualdad y prevenir la discriminación. Entre estos avances destacan la ley de identidad de género, el reconocimiento del matrimonio igualitario y diversas políticas públicas destinadas a garantizar el respeto y la dignidad de todas las personas”.
En ese contexto, también advirtió que “Chile es consciente de que aún persisten desafíos importantes en nuestras sociedades, particularmente frente a distintas expresiones de violencia, intolerancia y estigmatización que afectan la dignidad y la seguridad de muchas personas”, y cerró señalando que “para Chile es importante que el diálogo regional en estos temas se desarrolle sobre la base de un lenguaje que contribuya a generar consensos y refleje el espíritu constructivo que caracteriza el trabajo de esta organización”.
Las críticas no tardaron en surgir. Fundación Iguales cuestionó la decisión del Ejecutivo y acusó un retroceso en la política exterior chilena en esta materia. La denuncia se conoció a partir de antecedentes entregados por el exembajador de Chile ante la OEA, Tomás Pascual Ricke, quien aseguró que el país decidió no sumarse a la Declaración del Grupo Núcleo LGBTI+, instancia que reúne a Estados comprometidos con la promoción y resguardo de estos derechos en el continente.
Desde la organización advirtieron que la determinación no corresponde a un trámite administrativo, sino que constituye una señal política con efectos tanto a nivel interno como internacional, pudiendo incidir en la percepción del compromiso de Chile con los derechos humanos.
Finalmente, Fundación Iguales hizo un llamado al Ejecutivo a reconsiderar su postura y retomar la línea histórica del país en esta materia dentro de los espacios multilaterales. Hasta ahora, no ha habido una declaración oficial del gobierno respecto a estos cuestionamientos.