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Cáncer cervicouterino lidera retrasos GES 2025 y desplaza al de mama en lista de espera
Un estudio del CIPS UDD reveló que el cáncer cervicouterino encabeza los retrasos GES en 2025 con 5.391 prestaciones pendientes. El alza de 90% en un año expone fallas en diagnóstico y tamizaje, afectando principalmente a mujeres vulnerables.
El sistema de salud chileno enfrenta su peor escenario en una década en materia de garantías GES oncológicas. Así lo evidenció el último informe del Centro de Políticas Públicas e Innovación en Salud de la Universidad del Desarrollo (CIPS UDD), que posiciona al cáncer cervicouterino como la patología con mayor número de retrasos en 2025, desplazando al cáncer de mama, históricamente predominante.
Las cifras son elocuentes: 5.391 prestaciones atrasadas asociadas a esta enfermedad, equivalentes al 28% del total de retrasos oncológicos GES . Este aumento no solo marca un cambio en la carga de enfermedad, sino que también revela una profunda brecha en el acceso oportuno al diagnóstico y tratamiento.
Aumento crítico y fallas en detección
El informe detalla que los retrasos en cáncer cervicouterino crecieron un 90% en solo un año, pasando de 2.842 en 2024 a más de 5.300 en 2025 . Este incremento lo posiciona como la principal urgencia dentro del sistema GES, superando al cáncer colorrectal (25%) y al cáncer de mama (20%), que además registró una disminución del 17% en sus retrasos.
El fenómeno no es aislado. En términos generales, los retrasos en prestaciones oncológicas aumentaron un 300% entre 2020 y 2025, alcanzando 19.046 casos y representando el 24% del total de la lista de espera GES .
Uno de los aspectos más críticos es el tipo de prestaciones afectadas. El estudio revela un incremento explosivo en los retrasos de tamizaje, con un alza de 1011%, seguido por el diagnóstico (295%) y el seguimiento (343%) . Esto es particularmente relevante en el cáncer cervicouterino, donde la detección precoz mediante exámenes como el PAP o la detección del VPH es clave para evitar la progresión de la enfermedad.
En este contexto, la directora ejecutiva del CIPS UDD, Paula Daza, advirtió que esta patología refleja desigualdades estructurales. Según señaló en 24Horas, se trata de un cáncer que afecta principalmente a mujeres en situación de vulnerabilidad, donde factores como el nivel educacional y el acceso a controles preventivos inciden directamente en la mortalidad.
Daza enfatizó además la necesidad de fortalecer las políticas públicas en detección precoz, destacando herramientas como la autotoma de VPH, que podrían ampliar la cobertura en poblaciones con menor acceso al sistema de salud.
El informe también muestra que las regiones del sur concentran las mayores tasas de retraso, evidenciando una brecha territorial que agrava aún más el problema .
Una alerta sanitaria con foco en mujeres
El liderazgo del cáncer cervicouterino en los retrasos GES no solo representa un cambio epidemiológico, sino una señal de alerta sobre las falencias en prevención y acceso oportuno. En el contexto del Día del Cáncer Cervicouterino (26 de marzo), los datos refuerzan la urgencia de reimpulsar estrategias de tamizaje, educación y equidad en salud.
De no mediar intervenciones estructurales, el riesgo no es solo el aumento de listas de espera, sino también el avance silencioso de una enfermedad prevenible y altamente tratable cuando se detecta a tiempo.