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Sumar más mujeres a la Ingeniería Yo opino

Sumar más mujeres a la Ingeniería

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Camila Zapata Casabón
Por : Camila Zapata Casabón Académica Facultad de Ingeniería, Universidad Andrés Bello.
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Cada año, el proceso de admisión universitaria vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: Si las mujeres en la universidad son la mayoría, ¿por qué seguimos siendo minoría en los campos de ingeniería y tecnología? Claramente no está relacionado con las capacidades ni el talento, sino con una brecha de género donde múltiples factores pueden incidir.

Como docente en la Facultad de Ingeniería de la UNAB sede Concepción e investigadora en temas de educación STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) con perspectiva de género, me consta que el talento femenino existe, solo que no siempre encuentra las condiciones suficientes para desarrollarse. Hoy en Chile, menos del 25% de quienes ingresan a carreras STEM son mujeres. Incluso, en algunas especialidades históricamente masculinizadas, como informática, este porcentaje es aún menor. Sin embargo, se ha visto que cuando se implementan políticas reales de entrada, apoyo y visibilidad, estos números comienzan a mejorar.

En diferentes estudios académicos de los últimos años se indica la importancia de que las universidades puedan desempeñar un papel importante en atraer a más mujeres a STEM. Un ejemplo de las acciones que se pueden tomar son las iniciativas para hacer visibles a las mujeres en STEM, o el reconocimiento específico de mujeres a través de programas como becas específicas o mentorías. Sin ir más lejos, en nuestra Facultad, hemos realizado diferentes acciones, como por ejemplo la beca Ingenia o el Encuentro de Mujeres en Ciencia y Tecnológica, y la matrícula femenina de primer año ha mostrado un aumento sostenido, con alzas cercanas a siete puntos porcentuales en pocos años. No se trata solo de números, detrás de ellos hay jóvenes que hoy se atreven a imaginarse como ingenieras, rompiendo estereotipos de género que por mucho tiempo les dijeron que ese no era su lugar.

Sumar más mujeres a la ingeniería no es únicamente un acto de equidad. Es una necesidad social y productiva. Los desafíos actuales, desde la crisis climática hasta la transformación digital, requieren soluciones diversas, inclusivas, interdisciplinarias y con mirada humana. Los equipos diversos construyen y toman mejores decisiones. Reducir la brecha de género en STEM no es un favor a las mujeres, es una apuesta por un desarrollo más justo, innovador y sostenible. Cuando más mujeres participan en ingeniería, es la sociedad completa la que gana.

Este proceso de admisión 2026 es una oportunidad para seguir avanzando. El llamado no es solo para las instituciones, que deben seguir fortaleciendo políticas inclusivas, sino también para la sociedad en su conjunto, especialmente, para las jóvenes que hoy están decidiendo su futuro. Si te interesa crear, diseñar, resolver problemas y aportar al desarrollo de la sociedad, la ingeniería también es tu espacio.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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