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Gustau Alegret: tras muerte de manifestantes a manos de ICE, Trump enfrenta su “punto de inflexión”

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El laureado periodista relata el complejo escenario en que se encuentra el magnate: con aprobación a la baja (tanto de él como de sus políticas migratorias de ‘mano dura’) y con elecciones de medio término en el horizonte, Donald Trump estaría frente al momento que definirá su mandato.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Tras los asesinatos de dos manifestantes en Mineápolis a manos del ICE, el analista Gustau Alegret señala que este hecho marca un “punto de inflexión” para el segundo gobierno de Donald Trump, comparable a crisis definitorias de mandatarios anteriores. Trump enfrenta una desaprobación récord del 55% y ha tenido que retroceder en su política de “mano dura”, cambiando al jefe de las operaciones del ICE. La gestión migratoria, que inicialmente contaba con aprobación, ahora genera rechazo y es vista como un problema para la democracia y las libertades individuales.
Desarrollado por El Mostrador

Tras los recientes asesinatos a manos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (Immigration and Customs Enforcement, ICE) de dos manifestantes en Estados Unidos, el analista político Gustau Alegret analizó el escenario político que debe enfrentar en presidente del país, Donald Trump: “Ha tenido que hacer algo que no está acostumbrado a hacer, que es dar marcha atrás“.

En conversación desde Washington con Al Pan Pan, el también periodista y ganador de un Napolitan por excelencia en periodismo político relata el ambiente social: “El país está conmocionado. Hay una parte de la población que siente ira, consternación y algunos hablan ya de punto de inflexión“.

Citando los desafíos centrales de gobiernos anteriores (como el retiro de tropas de Afganistán de Joe Biden, la crisis de los rehénes en Irán de Jimmy Carter o los estragos del huracán Catrina que no logró administrar George W. Bush), Alegret identifica las muertes de Renee Good y Alex Pretti en Mineápolis como “el punto de inflexión” del segundo gobierno Trump.

“Ayer un artículo en el Washington Post revelaba también que la situación puede ser de no retorno: tenemos elecciones de medio periodo, y lo que para Donald Trump tenía que ser una política fuerte de mano dura, prometida en la campaña electoral en contra de la inmigración irregular con antecedentes criminales, se ha convertido en un verdadero problema de imagen, de amenaza para la democracia, de amenaza para las libertades individuales”, relató.

El análisis se condice con la aprobación ciudadana de su gobierno: a solo un año de asumir la presidencia, cuenta casi con un 55% de desaprobación (la más alta de su administración, y una de las mayores comparadas con otros gobiernos en el mismo momento), mientras que la aprobación ronda el 42%.

“Si nos fijamos en las políticas migratorias, que al principio de su mandato eran las únicas que tenían más aprobación que desaprobación, esa mano dura y esa política migratoria que ha llevado a cabo esta Administración en tan sólo un año ha invertido las tornas. Lo que antes era una aprobación superior a una desaprobación, hoy se ha invertido”, contextualiza.

En ese sentido, Gustau Alegret recalcó que Donald Trump ha tenido que recular en sus despliegue político y comunicacional. En particular, “lo hace de una manera que no quiere hacer ver que da marcha atrás, pero ha cambiado a [Gregory] Bovino, que era el jefe de la policía o de las acciones de ICE en Estados Unidos y lo ha devuelto al paso donde estaba, un oficial de frontera (…) Y ha puesto a alguien que había trabajado con administraciones anteriores”.

“Por lo tanto, punto de inflexión para Trump en un año difícil, porque hay elecciones cuando las encuestas muestran un nivel de desaprobación el más alto desde que asumió su presidencia el pasado mes de enero”, sentenció.

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