Vichuquén y la urgencia de actuar a tiempo
Señor Director:
Lo que ocurre hoy en el lago Vichuquén no puede seguir tratándose como una contingencia aislada. Se trata de una situación anunciada durante años por estudios científicos que advirtieron sobre el efecto del cambio de uso de suelo, el aumento de la presión humana en las riberas y una carga creciente de nutrientes que el sistema dejó de soportar. La falta de acción oportuna explica en gran medida el escenario actual.
Este caso debe llamar la atención más allá de Vichuquén. ¿La razón? Existen señales similares en otros lagos del país, incluso de mayor tamaño, donde el aporte de alcantarillados, residuos orgánicos y contaminación de origen humano sigue aumentando. ¿Vamos a esperar entonces a que estas situaciones alcancen el mismo punto crítico antes de actuar?
La respuesta no puede limitarse a medidas sanitarias de corto plazo. Es indispensable tomar decisiones estructurales que apunten a reducir de manera sostenida la entrada de nutrientes, ordenar los usos del territorio y avanzar hacia procesos de restauración ecológica con una mirada de largo alcance. En este sentido, Chile cuenta con capacidades científicas consolidadas para enfrentar este desafío. La academia dispone de equipos interdisciplinarios, conocimiento acumulado y herramientas técnicas para abordar el problema actual y prevenir que se repita en otros cuerpos de agua. Por ello, articular ese trabajo con el Estado y las comunidades locales no es una opción secundaria, sino una responsabilidad urgente que no puede seguir postergándose.
Rodrigo Gutiérrez
Director alterno IBio