El naufragio de la Educación Pública
Señor Director,
Mientras la administración municipal de Santiago al mando de Mario Desbordes se jacta de eslóganes como “Orden y Patria”, quienes habitamos las aulas del Instituto Nacional somos testigos de un naufragio silencioso que ninguna frase de campaña puede ocultar.
La transición hacia el SLEP se ha convertido en un limbo administrativo donde nadie asume la responsabilidad del hundimiento. Somos como la orquesta del Titanic: seguimos intentando estudiar mientras el agua nos llega al cuello, viendo cómo la burocracia se pasa la pelota mientras el prestigio de la educación pública se deshace en promesas incumplidas.
¿De qué sirve el orden en las calles si en las Salas de clases reina el caos de una transición fallida? Como alumnos, no pedimos consignas, exigimos que el Estado deje de mirar desde los botes salvavidas y tome el mando de una institución que no merece terminar en el fondo del océano.
Ignacio Vicente A. Saavedra Chamorro
Alumno del Instituto Nacional